Enseña a tu hijo que los deseos no siempre son necesidades

Una necesidad es algo indispensable para un ser humano, o al menos, lo que le resulte sumamente importante para su desarrollo personal, su salud y vida en general. Un deseo es un anhelo, el ansia de saciar un gusto determinado que, una vez alcanzado, cumplimentará la realización y la felicidad de un individuo. 

En ocasiones los deseos se encuentran dentro de las muchas necesidades que a lo largo de su vida experimenta un ser humano, pero no siempre es así. No pocas veces los deseos solo se centran en satisfacer el cuerpo o el espíritu y nada tienen que ver con lo que precisa la persona en cuestión para seguir viviendo.

Enseña a tu hijo que los deseos no siempre son necesidades para que aprenda a dilucidar uno y otro concepto y, sobre todo, a aceptar que cuando mamá no puede satisfacer un capricho suyo, ya sea porque se sale de la educación que quiere darle, pone en peligro su integridad física, o la economía no alcanza para ello, hay que quedarse conforme.

¿Cómo enseñarle a un niño que los deseos no siempre son necesidades?

madre hablando con su hija sobre sus sentimientos

Los sueños y las necesidades son motivados por anhelos materiales, cognoscitivos o afectivos. No pocas veces esos estados emocionales van de la mano. Existen momentos en los que uno y otro coinciden y por tanto son hechos realidad apenas surgen. Entre ellos podemos citar:

  • Cuando la niña necesita unos zapatos nuevos para la escuela y de pronto ve en una vidriera unos que le gustan mucho y pide a mamá que se los compre
  • Cuando el niño obeso desea convertirse en un astro del futbol y le dice a su madre que lo matricule en ese deporte. El terreno queda muy lejos de la vivienda pero el pediatra ha recomendado que el niño comience a hacer deportes
  • Cuando la niña sueña con hacer un viaje en avión. Como también desea y necesita ver a su papá que está trabajando en otro país mamá decide cumplir esos sueños

Ahora bien, existen muchos otros deseos que no entran dentro de la categoría de las necesidades. Así como los anteriores ejemplos son cuestiones sumamente anheladas por un niño; sin embargo, por X o por Y jamás se hacen realidad.

¿Cómo lograr que un niño no se frustre?

Cuando un ser humano no cumple su sueño se frustra. Al no satisfacer su voluntad, no haber alcanzado aquello que tanto deseaba, se siente fracasado y puede quedar invadido por la tristeza.

En el caso de los niños este particular puede tomar una connotación mayor porque ellos no están dotados de inteligencia emocional como los adultos para enfrentar dicho problema. Entonces ¿cómo hacer para que tu hijo no se frustre? Te explicamos por pasos poniendo un ejemplo hipotético.

madre-hija-hablando

  1. Pídele que te explique por qué desea tanto algo. Una vez que conozcas los antecedentes de su sueño podrás entender su naturaleza. Quizás tu niño desee fervientemente que le compres una bici porque sus demás compañeros tienen una
  2. Explícale tus causas, plantéale sin reparos por qué no puedes satisfacer su deseo. Siguiendo el ejemplo de la bici quizás la familia no pueda comprarla porque ese mes tenga otros gastos extras
  3. Busca alternativas a su sueño o soluciones con las cuales pueda quedar conforme. Conversa con él para hacerle ver que existen otras opciones con las cuáles sí puedes complacerlo. La bici cuesta muy cara pero a una patineta sí puedes llegar. Los niños nos sorprenden cada día, quizás tu hijo no consideraba la opción de la patineta y toda vez que la traes a colación comienza a dar saltos de alegría. Otra alternativa es la de pedirle hacer una hucha para guardar, mes a mes, algo de dinero y dentro de un tiempo lograr comprar la tan deseada bici
  4. Dado el caso de que el sueño de tener una bici no pueda cumplirse porque el poder adquisitivo de la familia no alcanza para ello, ni ahorrando mes a mes, hay que decirle la verdad al niño, no hablarle con mentiras de que en su próximo cumpleaños vas a complacerlo pensando de que olvidará el tema. Los niños tienen el derecho de conocer siempre la verdad, hay que esclarecerles sus dudas. Coméntale que tanto él como el resto de la familia tiene necesidades que no pueden suplir como por ejemplo las compras de los víveres del mes, el material escolar, el pago de los gastos de agua y electricidad… tienes que conversar al respecto para que él se dé cuenta de que esas sí son verdaderas necesidades de las cuáles no pueden carecer.

Aun cuando algunas madres crean que su hijo no va a entenderlas los niños tienen una mente fértil y siempre abierta para todo el aprendizaje que podamos darles.

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