Ayuda para los niños deportistas: el agua

Adrianazul · 29 agosto, 2017

El agua es la mejor ayuda para los niños deportistas. Ciertamente esto puede parecer evidente pero en muchos casos, los familiares y adultos responsables de un niño deportista normalmente desisten del agua y en su lugar, buscan bebidas energizantes o incluso refrescos.

Lo que es indiscutiblemente mejor que cualquier otra cosa para un individuo que se desempeña en actividades físicas es el agua. Recordemos que todos los cuerpos están compuestos de agua en un 65% al nacer y un 75% en edad adulta.

Tanto si vas a realizar un actividad o esfuerzo físico, procura elegir siempre el agua para mantenerte hidratada, lo mismo aplica para tus pequeños. Las bebidas energizantes, jugos y refrescos pueden ayudar pero es mejor darle prioridad al agua definitivamente.

Cada vez que tu hijo hace algún deporte de manera intensa, quema calorías, su cuerpo se calienta y comienza a sudar. Justamente, cuando su cuerpo suda pierde calorías y electrolitos. Si esta pérdida es excesiva, existen probabilidades de que el niño se deshidrate, sobre todo si el niño es muy pequeño.

Para evitarlo, ofrécele líquido y trata de que las cantidades que ingiera sean similares a las que las que pierde, lo cual es equivalente a litro y medio de líquido por cada hora actividad deportiva intensa.

El agua debe ingerirse durante y después del ejercicio

Lo recomendable es que el niño beba agua de manera progresiva y constante, eso quiere decir que debe beber agua cada 10 o 15 minutos.

Sí, cuando tu hijo se está ejercitando de manera intensa o está sudando mucho a causa del calor excesivo, ofrécele agua antes que cualquier otra bebida azucarada o energizante, y sobre todo evita las bebidas de color oscuro como las que tienen cola o cafeína.

El agua: ¿Por qué es mejor dársela fresca a tu hijo?

Aunque existen muchas bebidas en el mercado a base de agua, electrolitos y endulzantes en diferentes concentraciones, aun los especialistas en hidratación no han comprobado que estas bebidas hidraten de mejor manera que el agua fresca.

El agua fresca (entre 12 y 13 grados celcius) es la bebida ideal de restitución de líquidos y calmar la sed y además es ideal para evitar la deshidratación. De hecho, mantenerse hidratado es la mejor medida para curar la deshidratación, la cual empieza aparecer cuando el niño siente una sed intensa.

La catedrática del Departamento de Nutrición de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de España, Rosa Ortega, asegura en una entrevista que se requiere una pérdida de un litro y medio a dos litros de líquido para activar el mecanismo de la sed.

Según la experta, la sed intensa y en aumento es la primera señal de deshidratación. Luego, si el proceso de deshidratación avanza comienzan a aparecer síntomas generales como debilidad o dolor de cabeza, al mismo tiempo que la saliva se espesa y la orina es escasa y de color oscuro.

Si un niño presenta estos síntomas mientras hace deporte, debe detener la actividad y tomar líquidos.

Si el aporte de líquidos se hace de forma progresiva, se previene la aparición de estos síntomas, que, si van en aumento, pueden ser de gravedad. Esa es la principal razón por la que los niños deportistas no deben esperar a sentir sed para beber agua sino que deben tener planificada una rutina de hidratación que se ajuste al tipo y la intensidad de la actividad física que realizan.

Las bebidas isotónicas también ayudan a hidratar

El agua es fundamental para mantener a tu hijo deportista hidratado, pero además de ello también es bueno reponer los electrolitos perdidos en cada sesión de ejercicio.

Es importante vigilar que tomen agua nuestros hijos con frecuencia

Durante el Congreso de Hidratación de Madrid –según asegura una nota de prensa- algunos participantes explicaron la necesidad de que los deportistas en general consuman bebidas isotónicas. Aconsejan este tipo de bebidas para quienes practican actividades deportivas intensas, para quienes hacen prácticas suaves les recomiendan tomar agua fresca, ya que los electrolitos se recuperan por medio de las comidas.

El sudor arrastra electrolitos y minerales como el magnesio, el calcio, el zinc, el hierro, entre otros, aunque la pérdida de agua siempre es superior que la de las partículas.

En este sentido, los especialistas recomiendan que en los casos que sean requeridos se puede combinar el agua con las bebidas deportivas. Ortega, por su parte, no recomienda que sean ingeridas las bebidas hipertónicas, que son aquellas muy concentradas. No son recomendables porque el organismo tarda mucho en absorberlas.

También recuerda que el agua es el principal nutriente del cuerpo humano  y representa el 60%  del peso de nuestros cuerpos; por eso en general los organismos de salud recomiendan tomar dos litros de agua diariamente, lo cual contribuye a evitar la deshidratación, que puede llegar a trastocar el rendimiento y las habilidades cognitivas e incluso causar la muerte.

Justo en este aspecto, la catedrática española dice que la mayoría de las personas no se hidrata adecuadamente, un hábito que puedes corregir en tus hijos, sobre todo si practican deporte.