Ayuda para los niños deportistas: el agua

Zuleyvic Adriana Cuicas · 30 enero, 2020
El agua es la mejor ayuda para los niños deportistas. Ciertamente esto puede parecer evidente, sin embargo muchos padres prefieren otras bebidas al agua.

Tanto si vas a realizar una actividad o esfuerzo físico, procura elegir siempre el agua para mantenerte hidratada, lo mismo aplica para tus pequeños. Las bebidas energizantes, jugos y refrescos pueden ayudar pero es mejor darle prioridad al agua definitivamente.

Cada vez que tu hijo hace algún deporte de manera intensa, quema calorías, su cuerpo se calienta y comienza a sudar. Justamente, cuando su cuerpo suda pierde calorías y electrolitos. Si esta pérdida es excesiva, existen probabilidades de que el niño se deshidrate, sobre todo si el niño es muy pequeño.

Para evitarlo, ofrécele líquido y trata de que las cantidades que ingiera sean similares a las que pierde, lo cual es equivalente a litro y medio de líquido por cada hora actividad deportiva intensa.

El agua debe ingerirse durante y después del ejercicio

Lo recomendable es que el niño beba agua de manera progresiva y constante, eso quiere decir que debe beber agua cada 10 o 15 minutos.

Sí, cuando tu hijo se está ejercitando de manera intensa o está sudando mucho a causa del calor excesivo, ofrécele agua antes que cualquier otra bebida azucarada o energizante, y sobre todo evita las bebidas de color oscuro como las que tienen cola o cafeína.

El agua: ¿Por qué es mejor dársela fresca a tu hijo?

Aunque existen muchas bebidas en el mercado a base de agua, electrolitos y endulzantes en diferentes concentraciones, aun los especialistas en hidratación no han comprobado que estas bebidas hidraten de mejor manera que el agua fresca.

El agua fresca (entre 12 y 13 grados celcius) es la bebida ideal de restitución de líquidos y calmar la sed y además es ideal para evitar la deshidratación. De hecho, mantenerse hidratado es la mejor medida para curar la deshidratación, la cual empieza aparecer cuando el niño siente una sed intensa.

La catedrática del Departamento de Nutrición de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de España, Rosa Ortega, asegura en una entrevista que se requiere una pérdida de un litro y medio a dos litros de líquido para activar el mecanismo de la sed.

Según la experta, la sed intensa y en aumento es la primera señal de deshidratación. Luego, si el proceso de deshidratación avanza comienzan a aparecer síntomas generales como debilidad o dolor de cabeza, al mismo tiempo que la saliva se espesa y la orina es escasa y de color oscuro.

Si un niño presenta estos síntomas mientras hace deporte, debe detener la actividad y tomar líquidos. Pesar al niño antes y después de la práctica deportiva, resulta de gran ayuda para estimar los requerimientos y ajustar los aportes previos para evitar la deshidratación.

Si el aporte de líquidos se hace de forma progresiva, se previene la aparición de estos síntomas, que, si van en aumento, pueden ser de gravedad. Esa es la principal razón por la que los niños deportistas no deben esperar a sentir sed para beber agua sino que deben tener planificada una rutina de hidratación que se ajuste al tipo y la intensidad de la actividad física que realizan.

En el caso de que existan pérdidas mayores a las previstas, se aconseja reponer el 100% en el caso de deportistas menores de 40kg.

Las bebidas isotónicas también ayudan a hidratar

El agua es fundamental para mantener a tu hijo deportista hidratado, pero además de ello también es bueno reponer los electrolitos perdidos en cada sesión de ejercicio.

Es importante vigilar que tomen agua nuestros hijos con frecuencia

Durante el Congreso de Hidratación de Madrid –según asegura una nota de prensa- algunos participantes explicaron la necesidad de que los deportistas en general consuman bebidas isotónicas. Aconsejan este tipo de bebidas para quienes practican actividades deportivas intensas, para quienes hacen prácticas suaves les recomiendan tomar agua fresca, ya que los electrolitos se recuperan por medio de las comidas.

El sudor arrastra electrolitos y minerales como el magnesio, el calcio, el zinc, el hierro, entre otros, aunque la pérdida de agua siempre es superior que la de las partículas.

Aunque la ingesta de estos productos debe recomendarse de forma cuidadosa, para evitar una ingesta excesiva de calorias. Los especialistas recomiendan que en los casos que sean requeridos se puede combinar el agua con las bebidas deportivas.

También recuerda que el agua es el principal nutriente del cuerpo humano  y representa el 60%  del peso de nuestros cuerpos; por eso en general los organismos de salud recomiendan tomar dos litros de agua diariamente, lo cual contribuye a evitar la deshidratación, que puede llegar a trastocar el rendimiento y las habilidades cognitivas e incluso causar la muerte.

Justo en este aspecto, la catedrática española dice que la mayoría de las personas no se hidrata adecuadamente, un hábito que puedes corregir en tus hijos, sobre todo si practican deporte.

  • Cátedra Internacional de Estudios Avanzados en Hidratación.
  • Visus, F. S. V., López, A. M., Ibáñez, J., Serra, J. D., de la Asociación, C. D. N., & de Pediatría, E. (2014, August). Recomendaciones nutricionales para el niño deportista. In Anales de Pediatría (Vol. 81, No. 2, pp. 125-e1). Elsevier Doyma.
  • Urdampilleta, A., Martínez-Sanz, J. M., Julia-Sanchez, S., & Álvarez-Herms, J. (2013). Protocolo de hidratación antes, durante y después de la actividad físico-deportiva. Motricidad. European Journal of Human Movement31, 57-76.