Educar para promover la higiene personal en adolescentes

27 Diciembre, 2019
Este artículo ha sido escrito y verificado por la pedagoga María Matilde
Un buen aseo personal es fundamental para mantener nuestra salud. En este artículo, hablaremos sobre los hábitos que se deben promover para que los adolescentes tengan una correcta higiene personal.

Educar para promover la higiene personal en adolescentes es fundamental. Esto es así porque se trata de una etapa en la que se viven diversos cambios, tanto físicos como hormonales, en relación a los cuales es muy importante mantener una correcta limpieza y cuidado del cuerpo.

¿Qué es y en qué consiste la higiene personal?

La higiene personal hace referencia a un conjunto de medidas que intentan evitar la aparición de enfermedades e infecciones. Estas medidas abarcan acciones y hábitos para mantener el cuidado y la limpieza del cuerpo, así como para mantener una buena apariencia y estética.

Los jóvenes, por sus cambios hormonales, deben estar más atentos a su aseo personal; son más propensos a sudar más y con un olor más fuerte. Pueden, en ocasiones, tener mal aliento, dado que comen mal, beben o fuman. Incluso, algunos presentan una apariencia más dejada, con el cabello más sucio y más grasa en algunas zonas de su rostro.

Chico adolescente enjuagándose después de lavarse los dientes y llevar una higiene personal adecuada.

Con lo cual, educar para promover la higiene personal en adolescentes consiste en la formación de hábitos de higiene personal. Hábitos que permitan a los jóvenes mantener una buen salud y, además, una buena apariencia que incida favorablemente a nivel personal y psicológico, como también a nivel de sus relaciones sociales.

Educar para promover la higiene personal en adolescentes: desarrollando hábitos

Un hábito hace referencia a una práctica habitual. Y, como hemos dicho, hay que trabajar tanto en casa como en el colegio sobre el desarrollo de hábitos para mantener una buena higiene y cuidado corporal. Así, los hábitos a desarrollar en este sentido deben ser:

  • Ducharse todos los días y, sobre todo, en días en los que se practica algún deporte, incidiendo en las zonas más propensas a sudar como pies y axilas. Asimismo, no hay que perder de vista la importancia de mantener bien secas estas zonas para evitar hongos u otras infecciones.
  • Cepillarse bien los dientes, al levantarse y acostarse, y después de cada comida. Es necesario que los jóvenes tomen conciencia de la importancia de una buena higiene bucal en esta etapa.
  • Evitar malos olores en pies y axilas. Además de la ducha diaria, es importante utilizar productos cosméticos, desodorantes y perfumes de calidad que mantengan limpias y con buen olor estas zonas corporales.
    Chico adolescente afeitándose.
  • Mantener las zonas íntimas, genitales, bien aseadas. Sobre todo las chicas, cuando están en días de menstruación, deben extremar los cuidados de higiene y aseo.
  • Cambiar a diario prendas de vestir íntimas como bragas, calzoncillos y calcetines. Es muy importante utilizar ropa íntima siempre limpia y confeccionada con telas apropiadas como, por ejemplo, el algodón.
  • Lavarse la cara y las orejas cada mañana y antes de acostarse con un buen jabón neutro. En los jóvenes esto es muy importante para mantener a raya las tan odiadas espinillas producidas por el acné característico de esta etapa.
  • Mantener una correcta limpieza de las manos y las uñas. A lo largo del día, son muchos los objetos que tocamos, por lo que es necesario lavarse las manos cada cierto tiempo y, sobre todo, antes de comer, evitando, así, bacterias y gérmenes.

Nuestro entorno también forma parte de nuestra higiene personal

Mantener una buena higiene personal no se limita solamente al cuidado y a la higiene de nuestro cuerpo. Sino que también tiene relación con el cuidado y con la limpieza de nuestro entorno más cercano y, en el caso de los adolescentes, nos referimos al aseo y cuidado de su habitación.

Es importante enseñar a los jóvenes para que mantengan sus cuartos bien ordenados y curiosos. Esto supone que conserven sus habitaciones bien ventiladas, sus pertenencias bien acomodadas y que cambien sus sábanas con regularidad. Todo esto les ayudará a conseguir un ambiente limpio, en coherencia con su higiene corporal, en el que puedan descansar correctamente, pero también estar y sentirse a gusto.