Consejos para disminuir la fiebre en los niños

Alba · 1 octubre, 2017

La fiebre en los niños aparece de manera muy frecuente ya que a esas edades su cuerpo tiene que combatir con multitud de agentes para crear anticuerpos que los adultos ya tenemos.

La fiebre supone un aumento de temperatura de nuestro cuerpo como reacción de nuestro organismo ante alguna enfermedad o infección. Podemos saber si alguien tiene fiebre con la ayuda de un termómetro; si este marca alrededor o más de 38º la temperatura corporal será más alta de lo normal. En este caso, deberás actuar para tratar de que baje lo antes posible.

Eso sí, deberás acudir al médico si el niño, además de la fiebre, presenta alguno de los siguientes síntomas:

  1. Tos o flemas.
  2. Tiene vómitos y diarrea o por el contrario no orina ni hace de vientre.
  3. Tiene la piel demasiado pálida y está poco activo.
  4. Si presenta alguna erupción en la piel.
  5. No tiene ganas de comer.

¿Cómo tratar la fiebre en los niños?

A continuación, te proponemos una serie de remedios para lograr que la fiebre en los niños baje lo antes posible:

Darle un baño de agua tibia

Para bajar su temperatura corporal, se puede bañar al niño para que su cuerpo se refresque, pero para ello no es necesario ducharlo con agua fría. Lo que haremos será llenar la bañera con agua a una temperatura de 37º. De esta forma el niño entrará en un agua con temperatura muy poco inferior a la suya.

La fiebre en los niños aparece muy frecuentemente.

Lo ideal es mantener al niño durante un rato en el agua para que esta se vaya enfriando de forma gradual, así el niño también bajará su temperatura y esto le ayudará a relajarse.

Refrescar su frente, nuca, piernas y manos

Se recomienda utilizar un paño o compresa mojado con agua a temperatura ambiente. Debemos pasárselo por la frente, las manos, las piernas y la nuca. Esta es una forma de enfriar al niño sin necesidad de bañarlo en caso de que se encuentre muy cansado y no se quiera mover. Además, resulta una muy buena opción cuando es invierno.

A medida que veas que las compresas se van calentando, es bueno volverlas a mojar y aplicarlas de nuevo. Esto se puede repetir hasta que compruebes con el termómetro que la fiebre ha disminuido.

Crear una buena temperatura ambiente

Es importante que la temperatura de la habitación donde se encuentre el niño esté regulada, es decir, que no haga ni demasiado frío ni demasiado calor. También es aconsejable ventilar bien la sala para proporcionar al niño aire fresco.

Si es verano y utilizamos algún aparato de ventilación o aire acondicionado, ten cuidado de que no se exponga directamente a él, es preferible que se sitúe más lejos y le llegue solamente una suave brisa.

Quitarle algo de ropa

Para que la fiebre no aumente, hay que tratar de bajar la temperatura de su cuerpo. Lo ideal es quitarle una capa de ropa si es invierno o dejarle lo más fresco posible si es verano. 

Otra opción es quitarle los zapatos y dejar sus pies al aire. Si hace demasiado calor fuera, intenta que tenga los pies en contacto con una superficie fría, ya sea el suelo, un paño mojado o directamente el agua, dependiendo de la edad del niño y lo que le sea más cómodo.

Evitar la deshidratación

El niño comenzará a sudar y a perder el apetito desde el primer momento en que presente fiebre, por ello tenemos que intentar mantenerlo siempre hidratado. Si es verano y el niño estará todo el día en la calle, es importante que no dejemos que le dé el sol y permanezca a la sombra.

Para disminuir la fiebre en los niños se recomienda siempre que beban mucho suero oral, pero como en la mayoría de los casos estas bebidas no parecen agradarles, una buena opción es sustituirlo por agua en abundancia, zumos, gelatinas o algún caldo templado si es invierno.

La fiebre en los niños puede provocar que estén más cansados de lo normal.

 

Reposo y descanso

Por último, la mejor cura para la fiebre en los niños es que reposen y descansen. Hay muchos niños que cuando tienen fiebre se muestran cansados y no tienen ganas de jugar. Sin embargo, hay otros que cuando tienen fiebre no son conscientes de su temperatura corporal y por eso juegan y corren como hacen habitualmente.

Es recomendable que esté tranquilo y realice actividades que no le supongan un esfuerzo, por ejemplo ver una película o leer un libro.

Si el niño tiene menos de 3 meses de edad, debemos de ir al médico lo antes posible y no esperar a que la fiebre le baje en casa

 

Y recuerda…

La fiebre es una enfermedad y, como tal, tiene que ser un médico el que determine un diagnóstico en caso de que haya que administrar algún tratamiento. Nunca debes medicar a tu hijo sin que te lo indique un especialista. Tomar decisiones por cuenta propia puede poner en peligro la salud de nuestros hijos.

Si finalmente, tras poner en práctica estos consejos, observas que a tu hijo no le baja la fiebre o incluso le ha subido, acude inmediatamente a su pediatra para que te indique cómo actuar. También debes de buscar ayuda médica cuando la fiebre permanezca durante dos días consecutivos.