Dieta blanda para niños

El pescado blanco, la compota de frutas, los purés de verduras o la pasta; todos son alimentos que se pueden introducir en esta dieta para mejorar la digestión.
Dieta blanda para niños
Marcela Alejandra Caffulli

Reviewed and approved by la pediatra Marcela Alejandra Caffulli.

Written by Equipo Editorial

Last update: 20 marzo, 2023

La dieta blanda para niños es una herramienta alimentaria que se puede aplicar de forma puntual cuando estos padecen algunos malestares como diarrea, vómitos o gastroenteritis. Su finalidad es la de ofrecer alimentos y cocciones suaves con el fin de no irritar el estómago y facilitar la digestión.

Ante cualquier situación de este tipo, lo primordial es consultar con el pediatra sobre cuáles son los pasos a seguir. Y, si es necesario aplicar una alimentación de fácil digestión, es importante conocer sus bases y la forma de llevarla a cabo.

En este artículo, profundizaremos sobre la dieta blanda para niños, explicaremos qué productos incluye y te ofreceremos algunos consejos sobre cómo cocinar los alimentos.

¿Qué es la dieta blanda para niños?

Como indican las publicaciones del National Library of Medicine de Estados Unidos, la dieta blanda se define como un plan alimentario de fácil digestión.

También se conoce como dieta de bajo residuo o de protección gástrica. Por lo tanto, no se refiere estrictamente a la consistencia de los alimentos (que sean blandos o en puré) y no debe confundirse con una alimentación de fácil masticación.

Este tipo de dieta se suele aconsejar en niños que sufren diarrea, vómitos o algún problema del sistema digestivo. Pero también es útil en caso de padecer reflujo, gases y después de una cirugía.

El objetivo es dejar «reposar» el sistema digestivo (lo que implica un trabajo reducido) y facilitar el retorno a la normalidad sin dejar de ofrecer una dieta completa en nutrientes.

 

Las cremas son una gran idea para la dieta blanda para niños.
La dieta blanda ayuda a digerir más fácil la comida.

¿Qué alimentos se pueden incluir en la dieta blanda para niños?

Durante muchos años, la conocida como BRAT diet (por sus siglas en inglés) ha sido una de las más recomendadas en niños con diarrea. Esta se caracteriza por la ingesta de plátano, arroz, pan y manzana.

No obstante, desde hace un tiempo, la American Academy of Pediatrics ha dejado de recomendarla al tratarse de un plan alimentario muy restrictivo.

En la dieta blanda, el abanico de alimentos se amplía y se pueden introducir todos aquellos que sean de fácil digestión, que contengan una cantidad moderada de grasa y que no generen mucho residuo (que tengan poca fibra).

Al seguir las recomendaciones de los especialistas del Memorial Sloan Kettering Cancer Center, esta es una lista orientativa de algunos de los más habituales:

  • Verduras cocidas o en puré y caldos de verduras.
  • Pan blanco, tostadas, crackers, patatas hervidas, pasta blanca, avena cocida, arroz blanco y sémola.
  • Carne de pavo y pollo sin piel (asada o hervida), conejo, lomo o solomillo de ternera, pescado blanco y tofu.
  • Huevos cocidos o en tortilla.
  • Frutas con moderación, mejor en compotas o cocidas.
  • Aceite de oliva para aliñar y cocinar.
  • Yogur y leche semidesnatada, bebidas y postres vegetales sin azúcar añadido.

En algunas circunstancias (como en caso de padecer diarrea) se puede perder la capacidad de digerir la lactosa (azúcar de la leche). Por lo tanto, lo más recomendable es probar la tolerancia de cada niño. La mejor bebida en esta situación es el agua. Los caldos y la leche también pueden contribuir a la hidratación.

Alimentos a disminuir

Por otro lado, como indican los expertos en MedlinePlus, existen algunos alimentos que es mejor evitar:

  • Lácteos grasosos.
  • Quesos fuertes, tales como el azul o el Roquefort.
  • Verduras crudas y ensaladas.
  • Frutas deshidratadas.
  • Alimentos con mucho azúcar.
  • Carnes duras y fibrosas.
  • Alimentos fritos o grasosos.
  • Semillas y nueces.

Asimismo, es recomendable no ofrecer durante este tiempo los vegetales crudos, las frutas sin cocer, las semillas y los granos integrales. 

«El que toma medicina y rechaza la dieta, malgasta las habilidades del médico».
– Proverbio chino –

Cómo preparar los alimentos aptos para la dieta blanda

Como hemos visto, en este tipo de patrón alimentario es necesario fijarse en los alimentos que se introducen, pero también cómo se cocinan y se ofrecen. De todo el conjunto depende que sean alternativas más o menos digestivas.

Las técnicas culinarias más adecuadas son el hervido, el vapor, el asado o los salteados muy suaves. En todo caso, los alimentos deben quedar bien cocidos y blandos para facilitar la masticación y también la digestión. Además, se pueden aliñar con un poco de aceite de oliva. En cambio, no conviene añadir condimentos picantes o muy grasos (como las salsas a base de queso o frutos secos).

La temperatura perfecta de los platos es ni muy calientes ni muy fríos, ya que los extremos pueden no sentar bien al estómago. También, se recomienda comer en pequeñas cantidades y a menudo, siempre con respeto sobre la sensación de hambre de los niños. Además, es importante insistir a los pequeños que mastiquen bien.

 

Pollo y arroz para la dieta blanda en niños
El pollo y el arroz hervidos con un aliño suave son dos buenas opciones para la dieta blanda.

Otros aspectos a tener en cuenta

La dieta blanda es un plan alimentario que puede ayudar a los pequeños en determinados momentos. Se suele aplicar sobre todo en caso de padecer problemas estomacales, diarrea o vómitos. No obstante, hay que tener en cuenta que no es una dieta curativa, sino que busca mejorar la digestión y el estado general de los niños. En este sentido, como indican desde la Asociación Española de Pediatría, cuando la diarrea o los vómitos son severos y los pequeños no tienen apetito, no hay que forzarles a comer.

Lo más importante en este caso es evitar la deshidratación a través de la ingesta de agua o preparados orales específicos para este fin. MedlinePlus señala también que ciertos productos como Pedialyte e Infalyte pueden ser útiles a la hora de conservar la hidratación en niños. Aunque, en cualquier caso, lo mejor es cerciorarse con un pediatra antes de suministrarle el producto.

Una dieta muy restringida (como la antes citada dieta BRAT) puede conducir a un déficit nutritivo y energético, y retardar la recuperación del estado normal del intestino. En cualquier caso, si el estado del pequeño no mejora en pocos días, es preciso contactar con el pediatra o volver a programar una visita.

Tal y como se observa en las recomendaciones del Hospital Mount Sinai, esto es de especial importancia si se observan otras señales como las siguientes:

  • Fiebre.
  • Dolor en el estómago.
  • Sangre o mucosidad en las heces o el vómito.
  • Boca seca, inactividad u ojos hundidos.

La dieta blanda para niños es un remedio puntual que busca una mejor digestión de los alimentos

La dieta de protección gástrica en niños puede ser muy útil cuando estos sufren diarrea, vómitos o malestar estomacal. Muchas veces, estos se solucionan sin necesidad de pautas específicas. Sin embargo, en algunos casos es positivo dar alimentos de fácil digestión y con cocciones suaves hasta que el proceso mejore.

Este tipo de dieta no tiene un modelo a seguir, sino unas pautas para orientar el tipo de alimentación. Lo mejor es acomodarlo al gusto y situación de cada pequeño y consultar con el equipo médico ante cualquier duda sobre su estado.

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