El deporte en los niños: enséñales a disfrutar

Francisco María García · 4 octubre, 2017

Muchos padres sueñan con hacer de sus hijos grandes deportistas; sin embargo, a lo que realmente debemos apuntar es a lograr que disfruten con el deporte. Para alcanzar esta meta, el deporte en los niños debe cultivarse desde la infancia. Respetando sus aptitudes y capacidades en todo momento para que puedan sentirse agradados.

La clave para enseñarles a disfrutar con el deporte es dar un buen ejemplo, ser comprensivos y procurar siempre brindarles alternativas. Ante los ”mamá/papá no me gusta el deporte”, debemos saber responder con entusiasmo y buen pie. Los niños lo sabrán agradecer.

El ejercicio puede ser divertido

En edades tempranas, el deporte debe ser un disfrute. Más allá de una disciplina, el niño debe sentir que se trata de un juego. Esta es la mejor manera que para que se apegue a él.

A partir de los 6 años de edad es cuando los niños comienzan a desarrollar habilidades físicas. Son capaces de prestar atención por mucho más tiempo y de seguir las reglas correctamente. Además, saben esperar su turno.

La edad recomendada para unirse a un equipo es a los 11 años. A esta edad, se comprende mejor el concepto de competencia. Los niños reconocen la postura del contrincante. Entienden que a veces se gana y otras se pierde.

El deporte en los niños ¿es obligatorio?

 Los beneficios del deporte en los niños no solo se centran en la condición física. El deporte por sí solo es capaz de fomentar muchos valores humanos, como por ejemplo:

  • La paciencia.
  • La humildad.
  • La tolerancia.
  • La solidaridad.
  • La cooperación.
  • La perseverancia.
  • El trabajo en equipo.
El deporte ayuda a socializar y crear amistades saludables

El deporte también contribuye a afianzar la personalidad de los niños jóvenes. Eleva su autoestima y les brinda mayor seguridad para relacionarse con otros. En la mayoría de los casos, ayudan a promover su capacidad de liderazgo.

Adicionalmente, el deporte es una buena opción para que los más pequeños quemen energía. Y es que el deporte en los niños genera destrezas motoras y psicológicas. Esto se evidencia fácilmente a simple vista.

Un niño deportista puede llegar a ser mucho más disciplinado y comprometido consigo mismo que si no se estimula a través del deporte.

Por supuesto, no siempre se trata de apuntar al niño a una disciplina y obligarles a desempeñarse en una actividad física. Recordemos que practicar juegos no estructurados, también son una forma de hacer deporte. Por ejemplo:

  • Ir en bicicleta.
  • Saltar la cuerda.
  • Jugar a la pelota (por ejemplo, el juego de la papa caliente, ”quemados”, etcétera)
  • Jugar a las escondidas.
  • Jugar a las carreras de velocidad.

Uno de los principales objetivos del deporte debe ser evitar el sedentarismo infantil.

Otro beneficio indudable del deporte en los niños es la capacidad de concentración. Condición que les favorece durante las evaluaciones académicas. Así mismo, practicar un deporte beneficia el sueño y el descanso.

Recomendaciones para fomentar el deporte en los niños

 Antes que todo, los padres deben observar las aptitudes de sus hijos. Al igual que escuchar sus intereses. No todos los jóvenes son atléticos o tienen competencias para todos los deportes. El apoyo de los padres es fundamental en la selección de la disciplina. No siempre los niños la descubren a la primera.

Para generar empatía entre el niño y una disciplina es importante que le guste. Se debe dejar que el niño pruebe varias opciones hasta que encuentre la de su preferencia. Por encima de todo, el deporte debe ser diversión.

Los deportes de alta competencia o en equipo no siempre son la mejor opción. Cuando se trata de inculcar nuevos hábitos, las disciplinas individuales ofrecen más éxito. Natación, ciclismo, gimnasia son algunas de ellas.

La madurez está relacionada con la capacidad de aceptar las derrotas. A medida que el niño va creciendo se incluyen las responsabilidades. Por lo que es recomendable esperar un tiempo para ofrecerles competir.

El deporte en los niños es sumamente beneficioso.

La participación de los padres es importante para la motivación del niño. Los jóvenes que cuentan con respaldo y apoyo de sus padres, permanecen más tiempo en el deporte.

Cada niño tiene su espacio

Muchos padres desean que los niños se alisten en la disciplina que ellos practicaron de jóvenes o aquella que les inspira mayor afición a la hora de verla por televisión. Aunque esto puede ser un buen ejemplo a seguir en algunos casos, no necesariamente tiene por qué inspirar a nuestros hijos tal y como sucedió con nosotros.

Ante todo, se debe escuchar a los niños. De igual forma que el deporte trae beneficios, también puede ser un motivo de estrés para los pequeños.

Es importante conocer sus aptitudes y monitorear su comportamiento tanto mientras juegan como al practicar una disciplina en específico.

Recordemos que al sentir presión, los niños se estresan y esto puede ser causante de rabietas, frustración, depresión e incluso, abandono de la actividad y predisposición hacia la misma. En esto casos, los padres deben estar alerta. Hablar sobre sus frustraciones, ayuda a los jóvenes a canalizar la angustia.

Otra condición que genera rechazo al deporte, es el miedo escénico o temor al público. Este puede ser el caso tanto de pequeños introvertidos como extrovertidos. Lo importante aquí es saber guiar a nuestros hijos, poco a poco y brindarles herramientas para que puedan superar sus temores.

Hay que tener en cuenta que algunos niños se desenvuelven muy bien en las prácticas, pero huyen de las competencias por miedo escénico.

Alternativas sanas y divertidas

Para aquellos niños a los que les puede costar un poco acercarse al deporte y disfrutar, se les puede ayudar a través de las siguientes actividades, ya que en su mayoría, resultan muy atractivas y agradables. Recordemos que el deporte no es solamente jugar al fútbol o a otros juegos de pelota.

  • Yoga.
  • Ballet.
  • Natación.
  • Danza rítmica.
  • Gimnasia artística y/o gimnasia rítmica.

La cercanía con el entrenador es recomendable

 Una buena relación con el coach o entrenador puede ayudar detectar a tiempo cualquier inconveniente. Además, el entrenador es la persona indicada para aprobar las habilidades de los participantes.

Finalmente, los padres deben involucrarse en el deporte de sus hijos y en sus juegos. Asistir a los encuentros y celebrar los logros. Y también reconocer los esfuerzos a pesar del resultado del marcador.