Déficit de atención: trastorno en el que la escuela no se adapta al niño

Valeria · 20 septiembre, 2016

El déficit de atención con o sin hiperactividad, a menudo, no suele ser un problema hasta que el niño llega a la escuela. Es entonces cuando surge la disonancia: nuestros centros educativos no “se adaptan” a las necesidades de nuestros hijos.

El TDAH (trastorno con o sin déficit de atención) es, en la actualidad, el trastorno psicológico más común en los niños en edad escolar. Tanto es así, que muchos especialistas se hacen la pregunta de si no estaremos derivando quizá en el sobrediagnóstico.

Sea como sea, en la mayoría de los casos hemos de recurrir desde edades bien tempranas a administrar a nuestros hijos unos fármacos que no siempre garantizan el tener alumnos más centrados y niños capaces de procesar mejor la información. Al tratamiento médico se le añade a su vez el gran esfuerzo cotidiano de madres y padres. Familias que muchas veces, sufren las consecuencias de un entorno escolar poco sensible hacia estas necesidades educativas.

Hoy en nuestro espacio te proponemos reflexionar sobre el tema.

El déficit de atención, un problema demasiado habitual

Especialistas en Psicología Clínica como el catedrático de Psicopatología Marino Pérez nos advierten de que la administración de estos fármacos trae diversos efectos secundarios. Medicamentos como el “Concerta” o el “Rubifén” contienen metilfenidato.

Se trata de un derivado anfetamínico que aumenta la disponibilidad de la dopamina para mejorar la concentración y el aprendizaje. Ahora bien, hay un aspecto que debemos tener claro. Son muchos los niños que responden muy bien al tratamiento. Hasta el punto de que mejoran de forma notable hasta que al cabo de unos años dejan de tomar la medicación.

No obstante, especialistas como el anteriormente citado nos señalan algo que muy cierto. Hay que buscar estrategias novedosas y sensibles para que estos niños, aprendan a su manera. Generalmente suelen ser chicos y chicas brillantes incrustados en un sistema que los aparta. Donde no encajan. Donde por mucho que les obliguemos, no consiguen armonizar con los métodos ordinarios.

niña déficit de atención

Algo falla, y lo que hemos de evitar por encima de todo es dejar de patologizar la infancia. Tener déficit de atención no es una tragedia y no debe suponer fracasar en el sistema escolar. Dejemos de poner etiquetas y empecemos a tratar a estos alumnos de un modo más sensible y cercano.

Cuando recibimos el diagnóstico del TDAH

Muchas mamás y papás sienten cierto alivio cuando los psicólogos o neurólogos les ofrecen un diagnóstico. “Su hijo tiene déficit de atención con hiperactividad”. Es entonces cuando entendemos por qué no rinde en el cole, por qué no aprende a leer. Sabemos también por qué le cuesta tanto centrarse y por qué ha sido siempre un niño tan inquieto.

  • No obstante, muchas madres y muchos padres suelen coincidir en algo. No habían sentido que su hijo tenía un “problema” hasta que no llegó la etapa escolar.
  • Asimismo, hemos de tener en cuenta que el diagnóstico del déficit de atención requiere una labor de interpretación. El cerebro de estos niños funciona a otro ritmo y en otro canal. El cual, no es mejor ni peor. Es diferente al que se lleva a cabo en los centros escolares.

Sin embargo, todo alumno que se aleje de los clásicos esquemas académicos se le etiqueta de problemático. Necesitamos de la ayuda de buenos profesionales. Sabemos que maestros y profesores hacen una maravillosa labor. Lo que ocurre, es que muchas veces no pueden dar más de sí.

  • Tenemos aulas masificadas con demasiados alumnos.
  • El departamento de orientación, así como los especialistas en pedagogía terapéutica no siempre logran llegar a todos los alumnos.
  • Tenemos una enseñanza masificada que no atiende las necesidades individuales.
niño déficit de atención

Cómo ayudar a nuestros hijos con déficit de atención

En primer lugar desde nuestro espacio, queremos lanzar nuestra voz de apoyo a toda mamá y papá que lucha cada día por dar lo mejor a su hijo con déficit de atención. Somos conscientes de tus luchas cotidianas para que aprenda a leer, a dividir, a que acabe los deberes cada tarde. Sabemos que habrá días en que pienses que no puedes más. Y momentos en que te llenas de alegría al ver cada avance, cada logro.

A continuación, te dejamos algunas pequeñas estrategias en caso de que tu hijo acabe de recibir este diagnóstico.

  • Busca segundas opiniones. Si tu especialista te recomienda la medicación intenta primero probar otros modos. Hemos de tener en cuenta que los fármacos no son una panacea: son un complemento. Habrá niños que respondan muy bien a ella y otros no tanto.
  • Consulta con otros padres en con el mismo problema. Acude a colectivos donde te aporten asesoramiento. Tarde o temprano serás todo un artesano de las técnicas cognitivo-conductuales para gestionar sus tiempos, su atención, su modo de trabajar y de organizar sus actividades.
  • Vas a tener que hacer muchas visitas al centro escolar de tu hijo. No habrá avances si no hay apoyo de maestros y psicopedagogos.
  • Nunca te olvides de las emociones de tu hijo. Cada día va a tener que hacer frente a las etiquetas de “lento, despistado, torpe”… Evita que las reciba y cuida de su autoestima.
mamá con hijo

Entiende por último, que habrá días mejores y peores. Sin embargo, estos niños suelen ser chicos y chicas brillantes. Con el apoyo adecuado y nuestro amor, pueden llegar muy lejos. Aunque lo esencial es que sean felices.