Cuidar en casa al bebé prematuro

Los cuidados del bebé prematuro son fundamentales para su salud y bienestar. Contrariamente a lo que se puede pensar, no se trata de algo difícil sino de ser cautelosos y tener sentido común a la hora de hacer nuestra vida junto al bebé.

Las sorprendentes historias de vida de bebés prematuros que se han recuperado de manera milagrosa, le han demostrado al mundo que el amor es el mejor ingrediente para cuidar de un niño que nació antes de tiempo. Aunque a veces, la etapa de cuidar al bebé en casa puede llenarte de nervios, confía en ti. Ambos estarán bien.

Ten en cuenta lo siguiente: Un bebé prematuro que ha sido dado de alta es porque ya se encuentra prácticamente recuperado, y por eso desde tu casa, puedes darle los cuidados que necesita para desarrollarse normalmente.

Normalmente los médicos dan de alta al bebé cuando haya cumplido entre 37 y 40 semanas de edad gestacional.

A esa edad, el bebé que nació prematuro ya es capaz de regular su temperatura corporal y no hace falta que esté en la incubadora. También come por sí solo y ya ha alcanzado un peso cercano a los dos kilos.

Aunque el amor de mamá es un buen aliado para el bebé, es necesario que todos en casa cumplan algunas pautas y un regular chequeo médico durante el primer año de vida del bebé para asegurar su sano desarrollo.

Bebé en su cunita

Cuidados en casa

Existen una serie de medidas generales –sobre todo de higiene- que deben tomarse en cuenta cuando un bebé es recién nacido sobre todo cuando es prematuro, pues su salud puede resultar más frágil durante el primer año de vida.

La primera medida es de aseo: Es necesario lavarse las manos antes de tocarlo, sobre todo si alguien que viene de la calle, donde normalmente proliferan muchos virus y bacterias, va a cargar el bebé un rato. Todos debemos lavarnos las manos antes de cargar un bebé recién nacido.

Otra de las medidas es no permitir que fumen delante de él y preservarlo de ambientes con humo. También será necesario que durante ese primer año de vida del bebé, evites que tenga contacto con personas enfermas o con juguetes y objetos que puedan estar contaminados. También es necesario que evites lugares cerrados en los que se encuentre mucha gente, como supermercados o guarderías.

También es necesario vigilar la temperatura del ambiente en el que se encuentra el bebé. La temperatura alrededor ideal está alrededor de los 22ºC, pues de lo contrario el bebé invierte demasiada energía en mantenerse caliente.

La temperatura ideal para un bebé prematuro es 22grados Celsius

Colocar al bebé a dormir boca arriba es otra medida imprescindible para cuidar del bebé prematuro; esto porque los recién nacidos suelen dormir entre 16 y 18 horas diarias y los prematuros incluso más.

Para dormir hay que colocar al bebé boca arriba, comprobando que no haya ningún juguete u objeto extraño dentro de la cuna.

¿Qué necesita el bebé prematuro?

Aunque debes tener ciertas medidas sanitarias y precauciones para con la salud del bebé prematuro, también es bueno que él dé paseos junto a sus padres. Trata de sacarlo a pasear al aire libre, lejos de los sitios cerrados o de los lugares muy concurridos, donde podría contagiarse con algún virus.

El sistema nervioso de tu bebé necesita ser estimulado y para lograrlo es bueno hablarle, cargarlos entre tus brazos, jugar con él y ponerle un móvil con colores llamativos al que pueda mirar.

Ten siempre a la mano el número de tu pediatra, eso te ayudará a consultarle cualquier duda sobre algún estado sospechoso del niño como dificultad para respirar o para despertarse, que tenga un color azulado, fiebre o hipotermia.

También es necesario que estés atenta a su comportamiento y consultarle al pediatra cuando el bebé llore sin motivo aparente, no quiera comer o cuando haya ausencia total de seguimiento visual.

Recuerda siempre que los bebés prematuros necesitan de seguimiento médico.

Además de los cuidados antes señalados también es preciso que lo lleves periódicamente al médico para examinar cómo evoluciona:

  • Su sentido de la vista y del oído.
  • Su sistema nervioso central (el cual se puede evaluar a través de la respuesta de la sonrisa, si se sienta, si camina, etcétera).

De existir algún problema de aprendizaje, trastornos de hiperactividad y déficit de atención, dificultades en el lenguaje…) serán seguidos en neuropediatría y centros de atención temprana.

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