Los abrazos de la madre calman el dolor de los bebés prematuros

Macarena 25 mayo, 2017

Las mejores incubadoras para los bebés prematuros son, sin duda, los abrazos de la madre. No es para menos, porque estos gestos de amor calman su dolor y mejoran su tolerancia a los procedimientos médicos. Según la Organización Mundial de la Salud, nada iguala al contacto piel a piel.

Pues no hay nada que un abrazo no cure. En estos casos puntuales, esta muestra de cariño alienta y conforta a bebés que, por algún motivo, llegan antes de los esperado a nuestras vidas. Por esto mismo, los abrazos de las madres se consideran más sofisticados que y modernos que cualquier procedimiento de los hospitales.

Es que la ciencia logró comprobarlo hace tiempo: el regazo de la mamá es sumamente beneficioso para un bebé prematuro. Los investigadores concluyeron en diversos estudios que métodos humanistas como Mamá Canguro funcionan maravillosamente.

Reducen los casos de infecciones y la mortalidad infantil, evitan el estrés generado por los sonidos de las incubadoras y favorecen el desarrollo físico, intelectual y afectivo del recién nacido. ¿Lo más importante? El pequeño no solo siente el calor y olor materno, sino el latido de su corazón.

Los abrazos de la madre, una caricia al alma del prematuro

Los abrazos de la madre son una sentida caricia al alma del bebé prematuro. Tal es así, que los doctores corroboran que aquellos niños sostenidos con amor por sus madres durante tratamientos suelen quejarse menos que le resto. Es decir, este contacto afectivo favorece la tolerancia al dolor.

piel con piel bebé

Por eso, alrededor de todo el mundo se sostiene una gran certeza: el contacto del recién nacido con madre y padre es positivo para el progreso del menor. Muchos neonatólogos sostienen que el contacto piel a piel ayuda a regular la temperatura del pequeño y estimula la producción de leche materna.

Asimismo, estos médicos afirman que con este tipo de contacto hay aún más beneficios. Los recién nacidos protegen su sistema nervioso, estabilizan su frecuencia cardíaca y respiran mejor. Por eso mismo, los abrazos de las madres acarician el ser del bebé, para que supere su fragilidad y debilidad. Así crecerá sano y feliz.

Lo más importante de todo es que los niños que tienen la fortuna de crecer bajo el Método de la Mamá Canguro presentan un tiempo de recuperación menor que el resto. Esto también es beneficioso para padres, quienes disminuyen el estrés y la ansiedad que genera tener un niño hospitalizado.

Estudios sobre la importancia de los abrazos de la madre

Un estudio realizado por la Escuela de Enfermería de la McGill University en Montreal y publicado en la revista BioMed Central Pediatrics sorprendió al mundo.  El contacto piel a piel con la madre reduce el dolor durante pruebas y tratamientos neonatales.

piel con piel

Para ello, se midieron las respuestas de recién nacidos usando lo que se denomina el “Perfil de dolor de los Bebés prematuros”. Allí se analizan muecas, pulsaciones y niveles de saturación (oxígeno en sangre) de los menores. Desde luego, la reacción de dolor en los neonatos prematuros disminuyó gracias a los abrazos de las madres.

Pues aquellos niños abrazados se recuperaron del dolor al minuto y medio. Por el contrario, los pequeños en incubadora aún sufrían tres minutos después del procedimiento. Una demora que a simple vista parece ínfima, pero que hace una gran diferencia cuando se trata de la vida y la salud de un hijo.

Uno de los exámenes a los que se sometió a los recién nacidos fue a la dolorosa prueba del talón. La misma consiste en extraer del miembro inferior una muestra de sangre para detección precoz de enfermedades. Sin embargo, eso no es todo.

Definitivamente, tanto la naturaleza como -en este caso- la ciencia se empeñan en demostrarnos. Las madres tenemos un don natural. Somos medicinas genuinas para nuestros hijos. Especialmente diseñadas para hacerles bien. Y, como reza el dicho popular, “el amor todo lo puede”.

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