Consejos para reducir la acidez en el embarazo

Goizane 11 enero, 2018
Los ardores en el embarazo son muy comunes, especialmente en el tercer trimestre. Por ello es fundamental adaptar nuestra alimentación para prevenirlos y aliviarlos.

A medida que avanza el embarazo, aparecen diversos síntomas. Estos son muestra de los procesos fisiológicos que sufre el feto, pero también de los cambios físicos y metabólicos en el cuerpo de la mujer. Estos cambios no afectan a todas las gestantes por igual: los síntomas varían en cada una.

Uno de los que más afecta a las mujeres embarazadas es la acidez estomacal. Se trata de una condición desagradable en la que se siente quemazón y pesadez tras las comidas. Es una molestia común que puede aparecer en cualquier momento del embarazo, aunque es más habitual en el segundo y tercer trimestres.

 ¿Qué causa la acidez durante el embarazo?

“La alimentación, el aumento del tamaño del útero y los cambios hormonales son algunas de las causas de la aparición de ardores”

La acidez se puede explicar por diversas causas, como la alimentación o el aumento del tamaño del útero. Una de las claves de la aparición de este síntoma está en los cambios hormonales que inevitablemente se dan durante la gestación. Concretamente, la progesterona tiene gran influencia en este proceso.

En el embarazo, la placenta produce la hormona progesterona, que relaja los músculos lisos del útero y también la válvula que separa el esófago del estómago. De este modo, los ácidos gástricos regresan hacia el esófago, produciendo la sensación de ardor.

Esta hormona además disminuye las contracciones del sistema digestivo, haciendo que el proceso de digestión sea más lento. Esto, unido a la presión del bebé sobre el estómago, facilitará la aparición de ardores estomacales.

Beber mucha agua ayuda a prevenir las infecciones urinarias durante el embarazo.

Remedios para la acidez en el embarazo

“Adquirir ciertos hábitos saludables y cuidar tu alimentación ayudará a prevenir la aparición de la acidez y a mitigar sus efectos”

Aunque es muy difícil eliminar totalmente este síntoma, existen algunos remedios que pueden ayudar a retrasar su aparición. También son útiles a la hora de mitigar sus efectos, haciendo que los ardores sean más suaves y fáciles de sobrellevar.

  • Evita los excesos en las comidas. Los menús durante el embarazo deben evitar comidas copiosas. Es preferible que hagas varias comidas ligeras a lo largo del día para saciar el apetito.
  • Cuidado con ciertos alimentos. Es recomendable evitar alimentos muy grasos, picantes, con mucha teína o cafeína y los muy dulces. Por contra, consumir frutas y verduras es idóneo para prevenir y aliviar la acidez.
  • Come bien y despacio. Al ingerir los alimentos masticarlos despacio ayuda a facilitar la digestión en las comidas. Por eso comer con calma y tranquilidad te ayudará a evitar los ardores.
  • Bebe agua entre las comidas. Es importante tomar suficiente agua durante el embarazo, pero sin excederse. Demasiados líquidos podrían hinchar el estómago.
  • Masticar chicle tras las comidas. Esto estimula las glándulas salivales; la saliva ayudará a neutralizar la acidez.
  • No duermas justo después de las comidas. Es preferible esperar una o dos horas para mejorar la digestión. Además, a la hora de dormir es mejor hacerlo con una reclinación de unos 45º. Esta postura hace que los reflujos se mantengan en el estómago.
  • Usa ropa holgada y cómoda, evitando las prendas que aprieten alrededor de la cintura y el vientre.
  • No fumes. Además de ser malo para la salud, y en especial en el embarazo, fumar aumenta la acidez estomacal.
  • Evita el estrés. Busca actividades tranquilas, practica algún deporte suave o respiraciones para relajarte. Esto no sólo ayudará con los ardores, también te sentirás mejor en otros muchos aspectos.
Cada tipo de fruta aporta nutrientes esenciales para la mujer y el bebé.

Qué hacer si la acidez persiste

Si pese a los consejos anteriores sigues sufriendo los molestos ardores, hay algunos remedios naturales y caseros que pueden ayudar a aliviar los síntomas. Por ejemplo, se recomienda ingerir muchos líquidos, como zumos de frutas.

Otro remedio muy utilizado es el de tomar una cucharada de aceite de oliva en ayunas, ya que actúa como absorbente de los ácidos grasos. El consumo moderado de leche y yogur también puede calmar los síntomas.

Sin embargo, en algunas mujeres los productos lácteos tienen el efecto contrario, agudizando las molestias.

Por último, si nada de esto funciona puedes acudir a tu médico o ginecóloco y pedir medicamentos específicos. Si bien los antiácidos o el bicarbonato hacen efecto rápidamente, también pueden acarrear consecuencias negativas.

Es importante recordar que todo medicamento debe ir con prescripción médica, ya que podría afectar a la salud y el desarrollo del bebé.

Te puede gustar