Consejos dorados para padres primerizos

Gladys3 27 agosto, 2016

“No hay manual de instrucciones para criar a un hijo”, de esto no tenemos la menor duda. Sin embargo, cuando nos estrenamos como padres son muchas las situaciones que nos agobian. Sigue leyendo y entérate de algunos consejos que valen oro.

Aunque los padres primerizos son quienes experimentan más incertidumbre respecto a la crianza de los niños, estas recomendaciones también son para aquellos que tienen más de un pequeñín en casa. Esperamos que sean de utilidad para todos.

No hay mamás ni papás perfectos, sean o no primerizos

Es probable que al finalizar cada día sientas que pudiste hacer más y mejores cosas por tus hijos. Este sentimiento es común en los padres que no sean primerizos, así que no te angusties y disfruta del aprendizaje que nos ofrece ser los guías y compañeros de los hijos.

Cuando se trata de crianza, no hay una fórmula que indique qué está bien y qué está mal. Así que no empañes tu labor ni desestimes tus esfuerzos, porque cada vez que veas a tus niños sonreír sabrás que lo estás haciendo bien.

Papá y mamá no pueden dejar de ser esposos para convertirse en padres

Con la llegada del bebé a casa, cada uno de los miembros de la familia pasa a ocupar un nuevo rol, y a partir de ahora todo girará en torno al niño.

Los primeros meses son realmente agotadores, pero es imprescindible que la pareja se esfuerce por dedicar una hora al día para consentirse el uno al otro.

No quiebres la autoestima de tu hijo comparándolo con otros niños

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Paciencia, paciencia y más paciencia

De acuerdo al refrán “la paciencia es un árbol de raíces amargas y frutos dulces”, podemos deducir que el esfuerzo que hagamos ante cada situación compleja puede ser amargo, pero con seguridad disfrutaremos de la dulce recompensa, que no es otra que la felicidad de nuestros pequeñines.

La niñez no es para siempre

La presencia de niños en la familia no siempre viene acompañada de la paciencia con la que los padres deben tratarlos durante esos primeros años –en realidad, durante toda la vida-, en los que las travesuras son el pan de cada día.

Así que en esos momentos en los que nos sentimos superados por sus estados de ánimo cambiantes, la energía incansable y los berrinches de rigor, es bueno recordar que la niñez tiene fecha de caducidad y que esta la alcanzan los niños más rápido de lo que imaginamos y queremos.

No esperes que tus hijos sean como tú

Cada niño es una joya que debemos esculpir a través de la educación y las buenas costumbres. Por supuesto que bajo ningún concepto, el acto de esculpir supone que nuestros hijos serán lo que nosotros queremos que sean.

Los padres debemos tener en cuenta que ellos no son una extensión de nosotros, así que lo mejor será que respetes su individualidad. 

Intenta ser niño de nuevo

Los hijos, no importa la edad que tengan, te darán la oportunidad de entregarte a la niñez nuevamente, te invitarán a ser parte de sus juegos, de sus sueños y de sus aventuras.

Así que no dudes en lanzarte al suelo y ver el mundo desde la perspectiva e inocencia de los más pequeños de la casa. Te aseguramos que será súper divertido y atesorarás esos momentos.

Disfruta de la paternidad y de su eterno aprendizaje

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Olvídate de tener la casa inmaculada

Hay algo que debes tener claro: una vez que tengas niños, tu casa definitivamente será otra, menos organizada, con juguetes tirados por todas las habitaciones y difícilmente logres tener la limpieza bajo control.

Ante la inminencia de esta realidad, lo mejor para ti y tu salud es que te relajes y no sucumbas ante la desesperación de no tener la casa tan impecable como acostumbrabas antes de convertirte en mamá.

Evita comparar a tu hijo con otros niños

Prohibir no es recomendable, pero en este caso nos permitiremos esa licencia para que entiendas lo perjudicial que esto puede ser para tu niño. ¡Prohibido compararlo con otros niños de la familia o del vecindario!

No quiebres su autoestima ni alimentes su ego diciendo quién es mejor o peor en cualquier actividad

Si lo hace bien, aplaude y celebra sus victorias sin detenerte en cómo lo hacen sus amiguitos. Aplica la misma estrategia si es tu hijo el que va de último; en este caso anímalo a seguir intentándolo. Deja que él se desenvuelva por cuenta propia y desarrolle sus habilidades.

La paternidad es una continua enseñanza que nos invita a ser mejores por y para nuestros hijos

Ellos son nuestro motor para vivir. Así que da lo mejor de ti, pero no olvides disfrutar de la maravillosa experiencia que te ha regalado la vida.

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