Conoce todo sobre ictericia infantil

Agetna · 25 noviembre, 2017
La ictericia del recién nacido -como también se nombra a este trastorno-, se presenta a partir de un alto nivel de bilirrubina en sangre.

La ictericia infantil es una enfermedad quizás desconocida para algunos padres; sin embargo, no porque se desconozca deja de prevalecer y afectar a muchos niños.

La ictericia infantil: origen y características

La ictericia infantil es un padecimiento que afecta al recién nacido en los primeros días o semanas de vida. Se caracteriza por el color amarillento de la piel del bebé que generalmente comienza por la cara y, en los casos más críticos, llega hasta los pies.

La bilirrubina, es una sustancia amarilla resultante de la descomposición de los glóbulos rojos viejos. A medida que se produce, es descompuesta por el hígado y sale del cuerpo mediante las heces fecales.

 El recién nacido llega al mundo con un cierto nivel de bilirrubina en sangre, pero, si su hígado la elimina, esto no es problema para él.

Mientras se encuentra en el útero materno y protegido dentro de la bolsa de líquido amniótico, es la placenta quien se encarga de eliminar el pigmento del cuerpo del bebé y llevarlo hasta el hígado de su madre para ser descompuesto por él.

Al nacer, el hígado del recién nacido es quien debe comenzar a hacer ese trabajo; pero, cuando este no logra realizarlo de manera eficiente, permite que la bilirrubina se acumule en el cuerpo, la piel y la capa externa del globo ocular (esclerótica) se tornen amarillos, y el niño enferme de ictericia.

La ictericia infantil también puede aparecer cuando el neonato padece de algún trastorno que favorezca el aumento de la cantidad de glóbulos rojos “viejos” a reemplazarse. Algunos de los más comunes son:

  • Incompatibilidad entre el grupo sanguíneo de él y su madre.
  • Trastornos intestinales.
  • Infección.
La ictericia infantil puede desaparecer por sí sola.

Tipos de ictericia infantil

La ictericia infantil fisiológica es común en la infancia. Casi todos los neonatos la tienen durante los primeros días de su vida. Esta es una condición temporal e inofensiva que la mayoría de las veces desaparece por sí sola, porque el hígado del bebé “aprende” a procesar la bilirrubina para ser eliminada en las deposiciones.

Hay otro tipo de ictericia que se conoce con el nombre de “ictericia por leche materna” y como las restantes, tiene lugar durante los primeros días y semanas de vida.

En estos casos, el padecimiento se presenta cuando alguna sustancia que compone la leche materna interfiere con la capacidad que tiene el cuerpo del bebé para procesar y eliminar el pigmento conocido como bilirrubina. Este tipo de ictericia, igual que la anterior, no es grave para el bebé, y suele desaparecer después de pocos días.

Agravamiento de la ictericia del recién nacido

Los bebés prematuros son más propensos a sufrir de ictericia que los nacidos a término.

A pesar de que la ictericia infantil es un padecimiento diagnosticado con cierta facilidad, puede desaparecer por sí solo y, cuando así lo amerita recibe tratamiento inmediato, a veces llega a agravarse. Esto sucede por la acción de:

  • Enfermedades que afectan directamente al hígado.
  • Traumatismo durante el parto.
  • Infecciones.

El tratamiento para la ictericia infantil se centra en la fototerapia, en estos casos, el niño se expone con los ojos tapados bajo una luz ultravioleta en la incubadora. El bebé con ictericia más severa recibe líquidos vía intravenosa; y en contados cuadros críticos se le reemplaza la sangre (exanguinotransfusión).

Cuando la ictericia es severa el bebé se ve cansado y no llega a alimentarse bien; esto dificulta su interacción con el entorno que le rodea y su aumento de peso. Pero, aunque ocurre muy pocas veces, existen complicaciones de la ictericia infantil que llegan a nivel cerebral. Entre ellas debemos citarte:

  • La encefalopatía neonatal bilirrubínica (complicación neurológica).
  • La parálisis cerebral.
  • La sordera.
Vence la ictericia infantil por medio de la lactancia materna.

Vence la ictericia con leche materna

Con frecuencia, la ictericia del recién nacido desaparece pocos días después de presentarse. Es el organismo del bebé el que logra regular por sí solo los niveles de bilirrubina en sangre. Su alimentación, abundante y frecuente, le permite tener varias deposiciones durante el día y eliminar en las heces fecales la sustancia amarilla que hay en su cuerpo.

Observa la coloración amarilla en la piel de tu hijo y acude al pediatra si sospechas que está enfermo de ictericia, pero, primero que todo, dale suficiente leche materna para que tenga la oportunidad de vencer la enfermedad por sí mismo.