¿Cómo lograr un aprendizaje efectivo?

Mónica Heras Berigüete · 13 febrero, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga María Alejandra Castro Arbeláez el 11 febrero, 2019
¿Conoces el aprendizaje efectivo? Es la forma en la que los niños integran su experiencia diaria con sus procesos mentales.

Cuando hablamos de aprendizaje efectivo, estamos refiriéndonos a aquel que le permite al niño construir su propio aprendizaje a través del significado de todo lo que le rodea. De esta forma, no olvidarán lo que aprenden y serán sujetos activos y responsables de sus procesos de conocimiento a lo largo de toda su vida. Como ves, es más importante de lo que a simple vista podría parecer.

¿Cómo se produce el aprendizaje efectivo?

Cuando los individuos nos exponemos a nueva información, nuestro cerebro suele relacionarla con los conocimientos previos que tenemos y que podrían sernos útiles para la mejor comprensión de este nuevo concepto.

Estos procesos forman un aprendizaje efectivo, puesto que nos llevan a crear un contenido a través de la experimentación, al tiempo que lo relacionamos con experiencias previas, activando el sentido y la lógica.

Lo que sucede después en esta interrelación entre lo nuevo y lo viejo es que se retroalimentan, se enriquecen e, incluso, se modifican. Gracias a este proceso, somos capaces de llegar a conclusiones propias y se consigue un aprendizaje efectivo.

La comprensión de los conceptos es total y hace que permanezca en la memoria de los más pequeños y que sienten las bases para nuevos aprendizajes cada vez más elaborados. Les servirán de marco y de contexto para enfrentarse a multitud de situaciones diferentes.

Cómo lograr un aprendizaje efectivo en los niños

Respeta sus tiempos

Cada niño tienes un proceso madurativo distinto y es muy importante respetarlo. Se suelen establecer rangos para que sepamos la edad aproximada en la que aprenden a hacer una u otra cosa. Sin embargo, esto son solo eso, aproximaciones que se sacan a través de una media . Que tu hijo se salga de esa media no tiene por qué suponer un problema. La presión no hace más que entorpecer su desarrollo natural.¿Cómo lograr un aprendizaje efectivo?

Permite que se equivoque

No le corrijas constantemente, ni evites que se equivoque para eludir la frustración. No hay nada más efectivo que los materiales autocorrectivos como, por ejemplo, los de Montessori, donde es el propio niño el que se da cuenta de que se ha equivocado en algún punto del proceso al ver que no ha obtenido el resultado adecuado. Esto les hace razonar y aprender de sus errores.

Hazlo pensar

Una de las partes clave del aprendizaje efectivo es ayudarlos a razonar a través de preguntas. Invítales a que se cuestionen la vida en general, a que busquen explicación a todo lo que les rodea y a que su curiosidad nunca se apague. Lo puedes lograr haciéndole preguntas, sembrando pequeñas semillas en su cabecita.

Atento a sus motivaciones

Los individuos aprendemos a través de cualquier situación, y tus hijos más aún. No juzgues sus gustos; todo es útil para fomentar el aprendizaje efectivo. Los superhéroes, el fútbol, los videojuegos, los cuentos, las muñecas… Solo serán herramientas para atraer su atención y despertar su interés. Si le apasionan los dinosaurios, el conocimiento de la Tierra, del universo, los animales… pueden resultarle apasionantes.

Incluso, puedes fomentar la lectura en los más pequeños con su álbum de cromos de fútbol, invitándole a que lea los nombres de sus jugadores favoritos. Localiza eso que les hace vibrar y tira del hilo.

Celebra sus logros

Nada más motivador que ser consciente de que estás consiguiendo lo que te propones. A veces ellos ni siquiera se dan cuenta de lo mucho que han aprendido; otras, necesitan validar sus conocimientos a través de ti.Celebrar sus logros es muy motivador y contribuye al aprendizaje efectivo.

No se trata de estar constantemente aplaudiendo cada paso que den, pues esto puede resultar contraproducente ya que los hacemos adictos a la aprobación constante de los demás. Se trata de evidenciar : “Veo que has hecho un montón de sumas sin equivocarte. ¡Te felicito!” Frases como esta son muy positivas en ellos.

La vida es un juego

Para ellos la base de todo es el juego, por eso que el aprendizaje tiene que ser lúdico. Proponle juegos de memoria, actividades divertidas que los motiven y los inviten a querer aprender algo nuevo.

Ellos son capaces de aprender más rápido de lo que imaginamos, sobre todo si respetamos sus ritmos, si fomentamos su creatividad, si ven que nosotros también seguimos en constante aprendizaje.