¿Cómo detectar de manera natural si mi hijo tiene fiebre?

Óscar Dorado · 27 agosto, 2018
Si deseas controlar la fiebre de tu hijo pero no cuentas con un termómetro en ese instante, puedes recurrir a otras técnicas. Te contamos cómo puedes hacerlo en el siguiente artículo.

Con frecuencia, los niños se quejan de que no se encuentran bien. En la mayoría de las ocasiones, es posible que esto suceda porque tienen la temperatura corporal alta; esto puede cogerte de imprevisto y sin un termómetro a mano. Por ello, en este artículo vamos a repasar cómo hacer para detectar de manera natural si mi hijo tiene fiebre.

Ciertamente, toda madre debe saber que existen algunos métodos naturales que pueden ayudar a la hora de saber si el pequeño tiene algunas décimas de más. Sin embargo, la fiabilidad de estos nunca es igual que con el uso del termómetro. Te contamos todo lo que debes saber a continuación.

¿Cómo detectar de manera natural si mi hijo tiene fiebre?

Estas son algunas maneras de detectar de manera natural si un niño tiene fiebre:

1. Coloca una mano sobre su frente

En primer lugar, debes saber que la piel se siente caliente al tacto. Por lo tanto, es útil colocar una mano sobre la frente del niño u otra parte del cuerpo, ya que cuando el pequeño tiene fiebre se produce un aumento en la temperatura corporal.

Si el pequeño tiene fiebre, sentirás que está notablemente más caliente de lo normal; incluso la frente puede estar seca o mojada por el sudor.

No obstante, un estudio ha confirmado que, como procedimiento de detección, el tacto sobrestimará seriamente la incidencia de fiebre. Lo bueno, en estos casos, es que rara vez pasará por alto las décimas de más.

Fiebre en una niña

2. Deshidratación

Otra de las maneras naturales de detectar la fiebre es evaluar si tiene mucho sed o la boca seca, ya que las personas con fiebre enfrentan un alto riesgo de deshidratarse. Del mismo modo, el color de la orina también puede ayudar a determinar si se ha producido un caso de deshidratación y de subida de la temperatura corporal.

Entonces, debes tener en cuenta que, si observas que la orina de tu hijo es realmente amarilla, puede tratarse de una señal que indique que está deshidratado y padece algo de fiebre. Por el contrario, un color de orina más oscuro de lo habitual también puede determinar una temperatura excesiva.

“Si el pequeño tiene fiebre, sentirás que está notablemente más caliente de lo normal al tocar su frente”

3. Color de la piel

En general, el aumento de la temperatura corporal causado por la fiebre hace que la piel de la cara se ponga roja, especialmente en la zona de las mejillas. Debes tener en cuenta que, si la piel del niño es más oscura, será más difícil notar el enrojecimiento.

4. Frecuencia respiratoria

En cuarto lugar, la frecuencia respiratoria es otra manera de medir la fiebre sin utilizar el termómetro. Mediante el control de las pulsaciones, puedes saber si un niño tiene la temperatura más alta de lo habitual.

Eso sí, debes tener en cuenta cuál es su frecuencia cardíaca habitual. Además, has de saber que las pulsaciones suelen aumentar cuando un niño tiene fiebre. Sin ninguna duda, se trata de una de las maneras más fiables pasa saber si el niño tiene fiebre de manera natural.

Consejos para tomar la temperatura tocando la frente o el cuello

El tacto es el método natural más utilizado para determinar si un niño tiene fiebre o no. El procedimiento es muy sencillo e implica solo tocar la frente o el cuello del niño para sentir si está más cálida de lo normal.

En todo caso, hay algunos aspectos que debes tomar en consideración para asegurarte de emplear esta técnica de manera correcta:

  • Siempre usa la palma de la mano, ya que la piel de la palma de la mano no es tan sensible como otras áreas.
  • No toques las manos o los pies del niño para detectar la fiebre, ya que los extremos del cuerpo pueden estar fríos cuando la temperatura del cuerpo es alta.
Bajar la fiebre en niños es posible colocándoles paños fríos y dándole duchas.

  • La sensación de calor no puede ayudarte a determinar con precisión si el niño padece altas temperaturas. De hecho, a veces la piel puede estar muy caliente mientras el niño está en perfecto estado de salud y, por el contrario, cuando tiene fiebre, puede que la piel esté fría.
  • Asegúrate de tocar al niño cuando esté en una habitación a temperatura ambiente, sin demasiado frío ni calor. De manera similar, no uses esta técnica en un niño que haya sudado tras realizar deporte.

Finalmente, recuerda que los métodos anteriores para detectar la fiebre en los niños no son fiables del todo, por lo que es aconsejable utilizar siempre el termómetro como el único indicador fiable. En cualquier caso, si sospechas que puede haber un aumento de la temperatura, lo más importante es que consultes al médico de inmediato.