Cómo aliviar los dolores de parto

Francisco María García · 13 octubre, 2017

Los dolores de parto no pueden evitarse pero sí pueden aliviarse. La clave está en conocer nuestro cuerpo, dejar salir el miedo y ser conscientes de que todo saldrá mejor si tomamos una actitud equilibrada. A la larga, esto nos beneficiará porque nos permitirá estar conscientes durante la experiencia y a la vez, podremos evitar llegar al agotamiento antes de lo deseado.

El alumbramiento se debe experimentar con consciencia del propio cuerpo. Activando los instintos y poniendo en práctica lo aprendido durante el embarazo. No dejarse dominar por el dolor es la clave.

Cómo aliviar los dolores de parto

Si bien es cierto que dar consejos es muy fácil pero otra cosa es seguirlos, a la hora de dar a luz, nunca están de más. Tal y como habrás aprendido en tus clases de yoga prenatal o por el testimonio de otras mujeres a tu alrededor, los dolores de parto pueden aliviarse mas no evitarse.

La mayoría de los consejos que te brindamos a continuación constituyen una guía básica. Estos suelen ser de gran utilidad para la mayoría de las mujeres, por lo que vale la pena darles una oportunidad. Ahora, veamos cómo aliviar los dolores de parto.

1. Conocer el cuerpo

Hay que comenzar de lo general a lo particular, intentando dar a esta fase una mirada holística. De esta forma, se evita quedar absorbida por el dolor y el nerviosismo que genera.

Cada mujer es diferente y ha vivido su embarazo de manera particular. Aprender a escuchar el propio cuerpo es importante porque será él quien decida qué técnicas resultan mejores. El objetivo es aliviar los dolores de parto.

El umbral del dolor varía de mamá en mamá, así como la preparación que haya tenido durante el embarazo. Entonces, antes de nada, es bueno escuchar lo que pide el propio cuerpo.

2. Tomar consciencia y aceptar

Informarse sobre lo que sucede durante el trabajo de parto ayuda a aceptarlo como un proceso natural. Sin miedo, se enfrenta el dolor de otra manera. El temor paraliza y no permite concentrarse y buscar posiciones que favorezcan.

3. Buscar un espacio de tranquilidad

Hay que tener en cuenta que la primera etapa del alumbramiento se suele experimentar en el hogar. Las contracciones son regulares, aunque espaciadas. Aproximadamente las contracciones se producen con un margen de 10- 15 minutos.

Ante las contracciones, el dolor y la ansiedad, lo mejor que podemos hacer es no privarnos de la experiencia que estamos viviendo. Esto incluye el miedo.

Sí, es válido sentir miedo en estos momentos. Sí, está bien sentirlo. Sí, libera tu miedo pero también procúrate un espacio mental en el cual coloques todo pensamiento positivo.

¿Por qué buscar un espacio para ti? porque así podrás mantener cierto balance mental y cuidar de tu salud en este momento cumbre. ¡Ánimo! Sí es posible lograrlo, tan solo debes quererlo.

4. Respirar con regularidad

La respiración es clave para aliviar los dolores de parto y es algo que se enseña y reitera en los cursos de preparación. Respirar profundamente durante las contracciones difíciles, favorece la oxigenación del bebé y funciona como relajante natural. Alivia tensiones y ocupa la mente.

¿Cómo respirar? Concentrándose en los momentos en que aparece la contracción. En ella, respirar profundamente, sintiendo que se llenan de aire los pulmones y expande la caja torácica. Luego, exhalar lentamente y respirar normalmente entre una y otra.

5. Tomar una ducha o un baño para relajarse

Las duchas tibias son buenas para aliviar los dolores de parto.

Tomar una ducha de agua tibia cuando los dolores comienzan es recomendable por dos razones. Por un lado, porque funciona como relajante de los músculos tensionados y la espalda dolorida. Por otro, porque favorece la dilatación y, con ello, acelera el proceso.

6. Mantenerse en movimiento

Las molestias generan ganas de tumbarse en la cama. Pero lo que en realidad favorece la activación del trabajo de parto y la dilatación, es el movimiento. Caminar y permanecer en posición vertical.

Asimismo, para ayudar al encajamiento del bebé, es recomendable realizar movimientos de rotación de la pelvis. ¿De qué forma? Meciéndose en pelotas de goma de parto o ejercitando ese mismo movimiento en cualquier asiento.

7. Buscar las posiciones favorecedoras

Tal como lo expresan muchas madres, una posición que funciona es ponerse a gatas. De hecho, favorece la dilatación y relaja la zona de la espalda que es la que en principio resulta dolorida. Para la mujer, colocarse en cuclillas o de rodillas, también ayuda a expandir la pelvis y la prepara para el parto.

Al ser un momento delicado, lo mejor es no forzar ninguna postura, sino hacer lo que el cuerpo pida y aquello que resulte de alivio. Siempre buscando la compañía de personas de confianza.

8. Masajes

Otro recurso para sobrellevar el dolor, son los masajes. Ellos ayudan a descomprimir las zonas más tensionadas. Masajear suavemente la espalda y los pies con alguna loción, facilita la relajación de estas partes del cuerpo.

Hacer uso de almohadillas térmicas o una manta eléctrica para aportar calor, también tiene un efecto calmante.

La respiración profunda ayuda también a calmar los dolores de parto.

9. Concentración

Las posiciones y respiración lograda en el yoga o pilates, son buenos ejemplos de cómo lograr autocontrol en momentos en que puede no resultar sencillo.

¿Cuándo acudir al médico?

No adelantar la ida al hospital hasta que las contracciones sean regulares y continuas. Si no detectamos alguna situación anormal, siempre es mejor la privacidad del hogar. Eso sí, en compañía y muy presta a salir.

Por último…

Saltar este momento no es posible pero sí sobrellevarlo de una manera más natural. No temer al dolor es una de las claves para evitar que se expanda e intentar estas técnicas observando cuál resulta mejor.