Dolor de espalda durante el embarazo

Adrianazul · 6 mayo, 2017

El dolor de espalda durante el embarazo es una dolencia muy común durante los últimos meses de este, cuando la presión del bebé, entre otros factores propios de cada caso, hace que tus músculos se sientan más cargados, trabajen más y por lo tanto se sientan adoloridos al final de la noche.

Tu útero está creciendo para darle espacio a tu bebé y eso hace que te dé dolor de espalda. El desarrollo del bebé, amerita que el útero en ese proceso de crecimiento desplace el centro de gravedad y debilite los músculos abdominales, lo que hace que tu postura cambie y tu espalda se vea sometida a una presión adicional.

También debes tomar en cuenta que tus músculos están trabajando más porque llevas peso extra sobre tu cuerpo y esto también puede producir que al final del día te duela la espalda.

Otro factor que produce dolor de espalda entre las mujeres embarazadas son los cambios hormonales propios del período de gestación. Las hormonas hacen distender las articulaciones y los ligamentos que conectan los huesos pélvicos a la columna vertebral.

Cuáles son los dolores más comunes de espalda entre embarazadas

Durante el embarazo hay sobre todo dos tipos comunes de dolor en la parte baja de la espalda. Uno de ellos es el dolor lumbar que se siente en la parte inferior de la espalda y ocurre en la región de las vértebras lumbares. Y el otro es el  pélvico posterior que se siente como en el medio de las nalgas.

Hay algunas mujeres que sienten síntomas en ambos tipos de dolor. El dolor lumbar se siente sobre la columna vertebral y alrededor de ella, aproximadamente al nivel de la cintura o un poco más arriba y también puede irradiar las piernas. Y según explican los expertos permanecer sentada o de pie durante períodos de tiempo prolongados y levantar objetos provocan por lo general que el dolor empeore, y se intensifique al final del día.

También hay mujeres embarazadas que padecen de dolor pélvico posterior, el cual se siente más abajo que el dolor lumbar. Incluso se puede sentir muy adentro de las nalgas, en una o ambas, o en la parte trasera de los muslos.

Alternativas para calmar el dolor

Si sientes dolor de espalda ve al médico para que te indique qué debes hacer. Y si no tienes ningún riesgo de salud es muy probable que te indique que hagas algo de ejercicio, por lo que deberás olvidar la cama aunque desees tumbarte por largo tiempo.

Estar acostada durante mucho tiempo no te aliviará el dolor de espalda y podría incluso agravarlo. De hecho, moverte y hacer ejercicio podría ser precisamente lo que tu cuerpo necesita. Puedes hacer ejercicios suaves como los de estiramiento que aumentan la flexibilidad de los músculos de la espalda y piernas.

Hazlos lentamente para evitar distender las articulaciones que están más relajadas de lo habitual a causa de las hormonas del embarazo. Entre las disciplinas que puedes practicar para estirar los músculos figura el yoga prenatal que te ayuda a mantenerte flexible, relajada y mejora tu equilibrio además de tu postura.

La natación también es otro gran ejercicio para el embarazo. Nadar te ayuda a fortalecer los músculos del abdomen y la espalda. Y ejercitarte en el agua te ayuda a eliminar la presión en tus ligamentos y articulaciones. Hay clases prenatales de natación, podrías buscar una e inscribirte.

Estos ejercicios son muy relajantes, y hay estudios que sugieren que hacer ejercicio en el agua podría reducir la intensidad de los dolores de espalda durante el embarazo. Caminar es otra buena alternativa para incorporar a tu rutina diaria.

Ten presente que si ya sufriste si sufriste dolor en la parte baja de tu espalda antes o después del embarazo eres más propensa a repetir la sensación de dolor. También tienes mayor riesgo de sufrirlo si llevas un estilo de vida sedentario, eres poco ágil y los músculos de tu espalda y abdomen están débiles.

Recuerda siempre que debes prestarle atención a tu cuerpo, y no hacer nada que te cause dolor.  Y si sientes dolor de espalda ve al médico, si este te indica ejercicios ten en cuenta que no debes acostarte boca arriba y tener cuidado al cambiar de posición o levantarse, lo cual es básico para toda mujer embarazada.