Cómo afecta el bajo peso en el embarazo

Naí Botello 22 junio, 2018
El embarazo y la delgadez no son muy buenos amigos. Las vidas de la madre y el feto pueden estar en peligro si la gestante está desnutrida o presenta un bajo peso.  Descubre qué otras consecuencias puede acarrear este problema.

Las necesidades básicas para que se pueda formar adecuadamente un feto en el vientre materno, y que además el cuerpo de la madre soporte bien los cambios, son múltiples. Muchas mujeres sacrifican la belleza por la salud, o simplemente no logran compensar en su organismo los nutrientes justos. Esta situación nos lleva a pensar cómo afecta el bajo peso en el embarazo.

Queda claro que, cuando una mujer está embarazada, debe comer suficientes alimentos que le permitan estar en óptimas condiciones de salud.

Suele pensarse que las mujeres embarazadas tienen un apetito voraz y con antojos que las conducen a alimentarse con bastante periodicidad. Se cree, por consiguiente, que gozan de buen peso y óptima salud. No obstante, si ese no es el caso, ¿qué pasa con el feto y la madre?

Cómo afecta el bajo peso en el embarazo

El bajo peso en el embarazo afecta de múltiples formas a la madre y al feto. Las mujeres que presentan un bajo peso en el embarazo o que se encuentran en situación de desnutrición entran en la clasificación de embarazos de alto riesgo tipo I y embarazos de alto riesgo tipo II.

Embarazos de alto riesgo tipo I

Se considera que una mujer presenta un embarazo de alto riesgo tipo I si goza de buena salud pero está expuesta a factores como la desnutrición, la pobreza extrema, el analfabetismo, el tabaquismo o el alcoholismo.

Embarazos de alto riesgo tipo II

En los embarazos de alto riesgo tipo II se ubican las futuras mamás que presentan enfermedades como la diabetes, preeclampsia o VIH. También se incluyen los embarazos en los que los fetos tengan un peso bajo o inferior al recomendado por los pediatras.

El bajo peso en el embarazo puede ser riesgoso para madres y bebés.

Estas clasificaciones informan que tanto las madres como los fetos que tengan desnutrición o bajo peso corren riesgo de desarrollar una enfermedad. Ahora bien, específicamente, ¿cómo afecta el bajo peso en el embarazo al bebé y la madre?

Consecuencias específicas de tener bajo peso en el embarazo

Las consecuencias más directas vinculadas al bajo peso en el embarazo son:

  • Correr el riesgo de tener un aborto espontáneo.
  • Probabilidad de que se dé un parto prematuro.
  • Que el bebé tenga un peso inferior al recomendado.
  • Muerte del bebé a las pocas semanas de nacer.
  • Que el niño tenga trastornos marcados vinculados a su crecimiento y a sus capacidades mentales.

“Cuando una mujer está embarazada, debe comer suficientes alimentos que le permitan estar en óptimas condiciones de salud”

Cuándo se considera que una embarazada está demasiado delgada

La delgadez en cada mujer puede variar dependiendo de su estatura y rasgos genéticos. Se estima que una mujer con un índice de masa corporal inferior a los 19 puntos ya presenta signos de mucha delgadez; pero, ¿cómo saber si, además, la embarazada está desnutrida?

Es importante aclarar que, aunque una mujer se alimente en cantidad, eso no significa que esté comiendo bien. Podría pasar que lo que consume no contiene suficientes nutrientes y vitaminas que el cuerpo necesita no solo para su buen funcionamiento, sino también para poder formar una nueva vida.

Para detectar si una mujer está desnutrida, hay algunas señales que se manifiestan en el organismo. Las más características son:

  • Músculos débiles y poca fuerza.
  • Sensación constante de debilidad.
  • Piel demasiado seca en varias zonas del cuerpo, incluyendo los labios.
  • Caída del cabello.
  • Caries.
  • Problemas de concentración.
  • Problemas cardíacos.

 

La alimentación es clave al examinar cómo afecta el bajo peso en el embarazo.

Recomendaciones con respecto a la alimentación

Si estas embarazada, resulta fundamental que cambies tu estilo de alimentación y priorices la comida orgánica por encima de la llamada comida rápida. Es vital que integres vegetales, frutas y carnes magras en tu dieta.

El incremento de calorías debe estar en un rango de 150 por día durante el primer trimestre de embarazo; para el segundo y tercero, en tanto, debe acercarse a las 350 calorías diarias.

Si tienes condiciones de salud particulares como diabetes, eres celíaca, sufres de alergias o intolerancias alimentarias, recuerda que tu médico tratante te podrá recomendar una dieta que se ajuste a tus necesidades.

No necesitas pagar por un especialista si tu situación económica no te lo permite; puedes acudir a servicios de salud pública. Asesórate en tu país por la asistencia gratuita.

Finalmente, pueden serte de gran ayuda la enorme variedad de recetas para embarazadas que hay a disposición. Con ellas, de seguro encontrarás las que se ajusten a tus necesidades para todas las raciones diarias.

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