¿Cómo actuar si el bebé se atraganta con la leche?

Inés Gómez 2 abril, 2018
Ser madre implica llevarse algún que otro susto de tanto en tanto. Para hacer frente a problemas como el atragantamiento, es fundamental mantener la calma.

La primera vez que somos madres todo se nos hace un mundo. El llanto de nuestro hijo nos alarma y la mínima presencia de fiebre hace que pensemos en lo peor. Una de las cosas que más temor nos produce es no saber qué hacer si el bebé se atraganta con la leche. Te contamos las causas y soluciones de este inconveniente.

Como madres, nuestra responsabilidad es infinita. Lo hacemos lo mejor que podemos (y sabemos) y, en el caso de ser primerizas, los sentimientos se magnifican. Cuando ocurra cualquier imprevisto que pueda ser peligroso, debemos actuar con frialdad y entereza.

Si nos ponemos histéricas, poco vamos a solucionar. Es cierto que, en momentos específicos, mantener la calma es prácticamente imposible. Pero tenemos que intentarlo, por nuestro bien y por el de nuestro hijo. 

El miedo puede neutralizar cualquier intento de ayudar a un bebé que se está atragantando. Debes mentalizarte al respecto y ser consciente de que eres su protectora.

Cuando el bebé se atraganta con la leche, es necesario mantener la calma.

¿Qué hago si el bebé se atraganta con la leche?

Rápidamente, coloca al bebé boca abajo. Dale golpecitos en la espalda con la palma de la mano, pues así le provocarás la tos. Es muy común que un niño tan pequeño se atragante con un líquido, sobre todo si no lo está ingiriendo en una posición correcta.

Si, por el contrario, se ha atragantado con algo sólido, debes realizar la Maniobra de Heimlich. Si aun así no consigues solucionar la situación, llama a emergencias lo más rápido que puedas. Es muy importante que tengas a buen recaudo todos los números de ayuda posibles, por si ocurre cualquier cosa.

Es mucho mejor pecar de precavida que de irresponsable. No te sientas culpable si el bebé se atraganta con la leche alguna vez: es algo que puede ocurrirle a cualquier adulto. ¡Cuántas veces nos habremos atragantado con un vaso de agua!

¿Por qué mi bebé se atraganta con la leche?

Si el bebé se atraganta con la leche, puede deberse a múltiples factores. Algunos tienen que ver con nosotras y otros con su recién estrenado cuerpo. Sea como fuere, es recomendable que, si le sucede a menudo, hablemos con su pediatra. Él mejor que nadie nos podrá aconsejar qué hacer.

“No hay manera de ser una madre perfecta, pero hay un millón de maneras de ser una buena madre”
—Jill Churchill—

Cuando el problema es externo

Puede ser que el flujo de la leche materna sea demasiado fuerte y, al succionar, le llegue directamente a la garganta. Esto se soluciona ajustando la salida del canal de la leche o extrayendo un poquito justo antes de amamantar. 

Si el bebé ya toma del biberón, puede ser que el líquido caiga demasiado rápido para él. Al principio, muchos niños no pueden gestionarlo adecuadamente. No obstante, esto se acaba solucionando con paciencia y con el tiempo necesario.

Si el bebé se atraganta con la leche, es mejor amamantarlo en posición ventral.

Cuando el problema es interno

Algunos bebés pueden tener problemas internos relacionados con la deglución o el reflujo gastroesofágico (el retorno del contenido gástrico hacia la boca). Para averiguar si se debe a esto y no a temas relacionados con la leche o el amamantamiento, es recomendable acudir a un especialista.

Si quieres evitar que tu bebé se atragante, prueba a colocarlo en posición ventral. Procura no dejarlo dormir en posición horizontal tras la toma, sino en vertical. Así, si sufre reflujo y se atraganta, podrá toser o vomitar y no habrá riesgo de ahogamiento.

De la misma forma, ni se te ocurra dejar que se alimente él solo con el biberón. Debes esperar a que sea un poco más mayor y a estar segura de que no volverá a pasarle lo mismo. Intenta tener la cuna en tu habitación, por lo menos, durante los primeros 6 o 7 meses. Así podrás controlarlo mucho mejor.

Los atragantamientos en esta etapa son bastante comunes. Puedes hablar con cualquier mujer que alguna vez haya sido madre. ¡Es una situación más normal de lo que crees! Los bebés son seres muy vulnerables, y necesitan de ciertas ayudas para aprender a moverse en el mundo.

No debes sentirte agobiada por esta etapa. Dentro de muy poco tiempo tu hijo podrá comer y beber solo y dejarás de tener miedo a que le ocurra algo malo. Hasta entonces, ¡procura estar atenta y seguir estas recomendaciones para no llevarte más de un susto innecesario!

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