¿Pueden algunas comidas alterar el movimiento del feto?

Amanda 2 septiembre, 2017

Mucho se ha llegado a pensar y discutir acerca de si algunas comidas alteran el movimiento del feto o no. El principal alimento que se asocia con el movimiento fetal es el chocolate. De igual manera, se considera que los dulces en general pueden provocar una mayor actividad del bebé cuando está en el vientre materno.

La mayoría de las madres intentan interactuar con su bebé cuando está en el vientre. Es común que nos acerquemos a la tripa para tratar de sentir sus movimientos. También colocamos música o encendemos una luz con el propósito de observar alguna reacción. Sin embargo, también es posible que los propios médicos recomienden el consumo de algunos alimentos para provocar más actividad.

Pese a estas “creencias”, se sabe que el bebé se mueve varias veces todos los días sin que reciba ningún estímulo. El movimiento es un hecho, pues está vivo y no es un ser inmóvil. Un bebé en el útero puede bostezar, flexionar sus extremidades, hacer giros o estirarse.

El feto se mueve porque está sano y se desarrolla normalmente. Su respiración, deglución y succión también generan cierto movimiento. Toda esta actividad no siempre puede sentirse en el exterior del útero, pero es perfectamente identificable por medio de las ecografías.

Relación entre la comida y el movimiento del feto

Como hemos dicho, el bebé se mueve todo el tiempo. Sin embargo, para que la madre pueda sentir que se está moviendo, este debe tener contacto con la pared uterina. Es decir, la mayor parte de su actividad pasa sin ser notada. En cambio, en una ecografía realizada apenas a las ocho semanas de gestación, se puede observar a un bebé activo.

Deben pasar al menos 16 semanas para que el movimiento fetal sea sentido en el exterior. No obstante, en algunos casos el movimiento es tan repentino y brusco que ejerce gran presión en el abdomen. Por lo general, esta sensación está relacionada con la comida de la madre. Los médicos explican que tiene que ver con la influencia de la glucosa.

La glucosa puede provocar el movimiento del feto durante el embarazo

En un lapso de 24 horas, la madre debe sentir al feto moverse por lo menos 10 veces. Se tiene entendido que es más frecuente sentirlo entre 30 minutos y una hora después de que la madre coma. Todas las comidas que hacemos pueden transformase en glucosa, la cual funciona como estimulante del feto. Esta sustancia llega al bebé a través del cordón umbilical.

Sus movimientos se dan, en su mayoría, cuando hay actividad de la madre, ruido y sonido por vibración en su vientre; en la noche y después de que ella ingiere alimentos. Le llega glucosa recién procesada y esto lo activa

-Álvaro Cano. Perinatólogo-

De tal manera que podemos afirmar que las comidas sí pueden alterar el movimiento del bebé. Es decir, su movimiento suave y normal se vuelve un poco más intenso después de que la madre come. Por tal motivo, es posible asegurar que los alimentos dulces provocan más actividad debido al incremento de la glucosa, la cual incide en el metabolismo. Eso sí, los expertos afirman que cualquier alimento puede estimular a los bebés porque la actividad gástrica se pone en acción.

Otros estímulos pueden provocar el movimiento del feto

El ginecobstetra Guillermo Obando asegura que el descenso en los niveles de azúcar puede provocar que el bebé se mueva menos. Por lo general, se asocia la alimentación de la madre con un movimiento del bebé en el útero normal. Pero cuando aumenta la cantidad de glucosa en la sangre de la madre el feto también recibirá dicho aumento.

En este sentido, otros elementos están también relacionados; por ejemplo, se sabe que los alimentos fríos también provocan más actividad. Además, la propia actividad de la madre incide en que el bebé se mueva más o menos. Por lo tanto, en ocasiones se aconseja despertar al bebé por medio de un estímulo alimenticio.

Otros estímulos relacionados con el movimiento del feto son la luminosidad, el ruido y la vibración. Al final del embarazo, la actividad del bebé se siente con mayor intensidad, aunque también contará con menos espacio para moverse. Los médicos recomiendan contar las patadas para asegurarnos de que todo marcha bien. Al respecto, si no notamos suficiente movimiento, siempre podemos estimularlo por medio de las comidas.

La conexión que tiene una madre con su hijo es inquebrantable

La comunicación del feto con el exterior no está muy limitada. Él puede oír y percibir algunas emociones de la madre. También es posible que se conecte por medio de la vibración y los cambios externos.

Sin embargo, la principal conexión es la que tiene con las sustancias que se encuentran dentro de la madre. Es por ello que los alimentos lo estimulan, como lo estimulan el humo del tabaco o la cafeína. Por este motivo es muy importante tener control sobre lo que comemos e incorporamos a nuestro cuerpo cuando estamos embarazadas.

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