¿Se pueden comer frutos secos durante el embarazo?

Te vamos a contar si es buena idea incluir frutos secos en la dieta durante el embarazo o si, por el contrario, habría que restringir dichos alimentos de la pauta.
¿Se pueden comer frutos secos durante el embarazo?
Saúl Sánchez Arias

Escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias.

Última actualización: 25 octubre, 2022

Los frutos secos son alimentos de altísima calidad. Estos destacan fundamentalmente por su densidad nutricional. Se trata de alimentos que contienen en su interior una gran cantidad de lípidos insaturados que cuentan con beneficios para la salud humana. Ahora bien, hay gente que se pregunta si se pueden comer durante el embarazo o si es mejor restringirlos para evitar problemas. Te lo vamos a contar.

De todos modos, antes de empezar, has de tener en claro que los principios de la dieta saludable son la variedad y el equilibrio. Durante la gestación, habrá que evitar el consumo de ciertos productos considerados como beneficiosos para evitar alteraciones en el correcto desarrollo del feto. No obstante, existen alternativas para asegurar un aporte de nutrientes óptimo.

¿Son peligrosos los frutos secos durante el embarazo?

Lo cierto es que se pueden comer frutos secos en el embarazo sin ningún temor. Ahora bien, solamente habría que evitar estos productos si se ha desarrollado alguna reacción de hipersensibilidad a los mismos. En este caso, su ingesta desencadenaría una reacción inflamatoria que podría llegar a condicionar la supervivencia del feto, pero hablamos de casos muy puntuales. Por lo general, pueden aparecer en la dieta.

Cabe destacar que estos productos se caracterizan por aportar proteínas y un buen puñado de ácidos grasos omega-3. Estos nutrientes han demostrado contribuir con el desarrollo de un buen estado de salud mental en el niño. Al mismo tiempo, ayudan a prevenir desórdenes como los déficits de atención o el autismo. Por este motivo, se recomienda enfatizar su presencia en la pauta durante el embarazo.

Asimismo, los frutos secos cuentan en su interior con micronutrientes esenciales como las vitaminas y los minerales. Entre estos últimos, hay que hacer especial mención al calcio, pues mantener los niveles en rangos adecuados del mismo en el organismo reduce la incidencia de patologías como la osteoporosis. Así lo evidencia un estudio publicado en la revista médica Maturitas.

Los frutos secos contienen proteínas, ácidos grasos omega-3, vitaminas y minerales, por lo que son alimentos ideales para la etapa de gestación.

¿Cuántos frutos secos se pueden comer en el embarazo?

Como has visto, los frutos secos se consideran beneficiosos en el embarazo. Ahora bien, deben consumirse en cantidades moderadas. Hablamos de una serie de comestibles que se destacan por su elevado valor energético. Se debe tener en cuenta que excederse en su consumo podría provocar una alteración de la composición corporal a partir de la ganancia de masa grasa.

Este escenario resulta poco adecuado para el bebé. Tanto el sobrepeso como la obesidad durante el embarazo incrementan la incidencia de la diabetes gestacional, lo que podría impactar posteriormente sobre la salud metabólica del niño. En este sentido, conviene plantear una dieta equilibrada que respete las necesidades energéticas, pero que evite un superávit excesivo. Un puñado al día de frutos secos es suficiente.

¿Cuáles son los mejores frutos secos?

En la variedad está el gusto. También en lo que a frutos secos se refiere. Lo mejor es incrementar el espectro de los productos consumidos para reducir el riesgo de déficit. Ahora bien, es necesario tener en cuenta una consideración al respecto, y es que se deben evitar los fritos y los salados.

Resulta primordial priorizar el consumo de frutos secos al natural o tostados. De este modo, se evita un incremento de las calorías aportadas por los mismos, así como una transformación de los ácidos grasos presentes en su interior. En el caso contrario, podría verse condicionada su salubridad.

Ten en cuenta también que hablamos de alimentos muy versátiles a nivel culinario. Estos comestibles se pueden consumir solos, aunque también es apta su combinación con yogur. Incluso, resultan un excelente añadido para algunas ensaladas.

Los frutos secos se pueden comer al natural o tostados. Otras opciones son combinarlos con ensaladas o con yogur. Eso sí, se deben evitar los fritos y los salados.

Se pueden comer frutos secos en el embarazo

Como has podido comprobar, es posible comer frutos secos en el embarazo y experimentar un beneficio a partir de este hábito. Salvo en el caso de las mujeres alérgicas, no habría ningún problema a la hora de introducir estos alimentos en la pauta de manera regular. Eso sí, hay que evitar los fritos y los salados para no alterar la homeostasis a nivel interno.

Ten en cuenta que, para garantizar un desarrollo adecuado del feto, es necesario combinar una dieta adecuada con otros buenos hábitos de salud. Entre ellos, destacan la práctica de ejercicio físico de manera regular y un buen descanso nocturno. De lo contrario, las funciones fisiológicas podrían verse alteradas, se reduciría su eficiencia y, a partir de aquí, se podrían generar patologías crónicas.

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