Claves de Ken Robinson para desarrollar la creatividad

Francisco María García · 15 octubre, 2018
La creatividad, según Ken Robinson, es un proceso de generación de aquellas ideas que aporten valor. La pasión es el motor, y los padres y educadores deberán buscar qué es lo que realmente motiva a los niños. Estas son sus claves.

Libertad, disciplina y trabajo son parte de las claves de Ken Robinson para desarrollar la creatividad. Este ferviente defensor de esa capacidad de crear, en especial en los niños, la reconoce como la posibilidad de explorar nuevas vías para afrontar retos y resolver problemas.

La pasión, el elemento

Ken Robinson define la creatividad como el proceso de generar ideas que aporten valor. Según sus postulados, el primer paso para desarrollarla es encontrar lo que verdaderamente nos apasiona. Es eso que él define como ‘el elemento’ que cambiará la vida de las personas y hacia el cual estarán dirigidas las energías e ilusiones.

Claves de Ken Robinson para desarrollar la inteligencia

A los niños se les debe ayudar en esa búsqueda sin imposiciones ni influencias. Ken propone a los padres y docentes no dejarse llevar por lo que conocen, sino buscar lo que inspira, entusiasma y capta la atención del pequeño. En simultáneo, se podrá detectar lo que rechaza.

Cuando se consigue ‘el elemento‘ el siguiente paso es darle valor e importancia. La prioridad es avanzar en el proceso y no dejarse vencer por las dudas e inseguridades que surjan.

La revolución educativa

Sir Ken Robinson, designado así por la corona inglesa, es doctor de la Universidad de Londres, escritor y conferencista británico, experto en creatividad y su vinculación con los procesos de aprendizaje. En su Informe Robinson, develó el pobre rol de la creatividad en la educación actual.

Su crítica constructiva sobre el sistema educativo incluye palabras claves como el potencial de los niños, la curiosidad y las evaluaciones. También se refiere al arte, el liderazgo o el aprendizaje como elemento fundamental en el desarrollo de niños y adolescentes.

Imagen: De Sebastiaan ter Burg – Flickr: Sir Ken Robinson. Wikipedia Commons.

Educación y creatividad, procesos paralelos

Robinson propone también procesos paralelos para desarrollar la creatividad y aprender. Los ve como conceptos aparejados que se retroalimentan, pues quien logra mayor desarrollo de su capacidad creativa tendrá más ganas de aprender .

Este famoso conocedor del aprendizaje infantil asegura que la capacidad creativa no se obtiene cuando se aprenden los conceptos básicos de distintas materias, sino durante el proceso de aprendizaje.

“Ken Robinson define la creatividad como el proceso de generar ideas que aporten valor; el primer paso para desarrollarla es encontrar lo que verdaderamente nos apasiona”

El apetito del descubrimiento

Lo que Sir Robinson define como apetito de descubrimiento son las ganas de aprender. A este respecto, afirma que ‘cuanto más creativa es una persona, más ganas de aprender tendrá. Y cuanto más aprenda, más creativa será’.

El escritor invita a los padres y profesores a propiciar ese apetito del descubrimiento; podrán hacerlo a través de la motivación y de la comprensión de los beneficios de ser creativo, nunca desde la imposición. En su criterio, no requerirá mucha ayuda para aprender aquel niño en quien se encendió la chispa de  la curiosidad.

Robinson invita a los docentes a revisar si están haciendo las cosas bien y a evaluar si el proceso de enseñanza avanza de la mejor manera. La aplicación de la disciplina, en el entendido de que creatividad y caos no son la misma cosa, es otra clave de Ken Robinson.

Siempre hay que recordar que el niño debe tener libertad para el desarrollo de su creatividad. No obstante, esta ha de estar enmarcada en las dinámicas reales de trabajo.

Como parte de sus postulados, Ken Robinson rechaza que las escuelas premien las habilidades en distintas materias pero no la creatividad. Con esto, se desprecian y desperdician las capacidades innovadoras y el talento de los niños.

Otro de sus planteamientos es ayudar a los niños a perder el miedo a equivocarse. Que entiendan que para ser innovadores y creativos deben perder ese temor; Robinson lamenta que el sistema educativo estigmatice los errores y aniquile la creatividad.

En las escuelas se educa solo el cerebro, no el uso del cuerpo ni de la imaginación. Se enseña a trabajar, no a potenciar los talentos ni la creatividad. Robinson cuestiona que los colegios no valoren la inteligencia, sino que el alumno destaque en las asignaturas o materias.

Los talleres creativos para niños potencian sus habilidades.

Revolución educativa para desarrollar la creatividad

Por todo lo anterior, Robinson propone una revolución educativa que rompa con las ideas preconcebidas y la concepción lineal del proceso de enseñanza. Afirma que ‘no bastarán cambios superficiales, la educación tiene que transformarse en algo diferente, que desarrolle las capacidades de la persona”.

Según el investigador, el mayor reto es cambiar desde la escuela la definición de inteligencia, que es interactiva, dinámica y única. Lo que plantea es que la persona encuentre su talento y se dedique a desarrollarlo.

La importancia de las artes para Ken Robinson radica en el hecho de que llegan a rincones del interior de los niños que estaban intactos. Destaca que los niños son aprendices naturales; como contrapartida, ve como un logro del sistema educativo apagar o reprimir esa habilidad.

Estas claves de Ken Robinson para desarrollar la creatividad propiciarán el surgimiento de generaciones de niños con talento e inteligencia. Entenderlas como un aporte para el crecimiento espiritual y educativo de los más pequeños es casi una obligación.