4 dinámicas de liderazgo para niños

Los líderes no siempre son personas exigentes, molestas e irritables. Sus características pueden definirse desde una edad temprana para que sean capaces de conducir a un grupo hacia los mejores resultados. 

En cualquier grupo humano bastan unos días o incluso horas de convivencia para darnos cuenta quién cumple el rol de líder. En los niños esto es mucho más notorio. Pueden poseer estas dotes de nacimiento o incorporarlas en el camino. Para esto último, presentamos algunas dinámicas de liderazgo para niños que les servirán para constituir un carácter fuerte, comprensivo y positivo.

Muchas veces, la figura del líder está relacionada con el abuso de poder, las órdenes mal expresadas o los castigos injustos. Sin embargo, no todos los líderes buscan imponer su modo de ver o hacer las cosas sin consultar la opinión de los demás.

Tampoco es la voluntad de un líder bien formado que todos le teman o que nadie se anime a refutar sus ideas. De todos modos, si esta imagen está tan expandida es porque se produce a menudo.

Sin embargo, se puede evitar. La habilidad del liderazgo es algo que se puede trabajar, ya sea para incorporarla desde cero o para orientarla a su mejor versión si se trae “desde la cuna”.

Características de un buen líder

A través de las dinámicas de liderazgo para niños que explicaremos, lo que buscamos es descartar los aspectos negativos que una personalidad fuerte puede acarrear. Por el contrario, se intentarán potenciar los buenos modales, la capacidad de escuchar y comunicar y, sobre todas las cosas, la de provocar entusiasmo, compromiso y motivación en sus colegas.

Un buen líder debe manejar las siguientes aptitudes:

  • Predicar con el ejemplo: es la base de todo liderazgo. Si un cabeza de grupo pide algo que después no cumple, su discurso se caerá como un castillo de naipes. Por citar un caso, si exige llegar a un encuentro a las 10 en punto y él lo hace a las 11, generará rechazo hacia quienes deben obedecerle.
Las dinámicas de liderazgo para niños ayudan a identificar distintos roles.

  • Saber generar el efecto deseado en los demás: hay personas que necesitan comprensión, apoyo y acompañamiento. Otros, en cambio, requieren de alguien que les aplique disciplina para explotar su potencial. Conocer cómo afrontar la relación con cada persona es tarea central de un líder.
  • Optimismo, ambición y decisión: el líder es aquel al que todos miran cuando hay que elegir el camino que se debe seguir. También lo harán si algo anda mal o si hay que pensar en redoblar la apuesta. Por eso, un líder convencido y con la personalidad suficiente para aguantar presiones y reveses vale oro.

4 dinámicas de liderazgo para niños

Si bien estas dinámicas de liderazgo para niños tienen como objetivo generar personas decididas y con capacidad de mando, no quiere decir que debamos fomentar la aplicación del autoritarismo o la falta de respeto. Como bien señalamos antes, un buen líder sabe desterrar sus vicios en pos de la conducción sana de un conjunto.

1.- El conductor

Se forman dos grupos. En uno, una persona guiará al resto, que tendrá los ojos vendados. En el otro será a la inversa, uno vendado y cuatro guías. La misión será completar un ejercicio. Un ejemplo útil podría ser transportar vasos con agua hasta llenar una jarra colocada en el otro extremo del lugar.

Al finalizar, discutir: ¿qué grupo funcionó mejor? Esta actividad busca demostrar que todo es más fácil con una sola persona al mando.

“Los líderes sobresalientes salen de su camino para potenciar la autoestima de su personal. Si las personas creen en sí mismas, es increíble lo que pueden lograr”
–Sam Walton–

2.- El círculo

Es una de las dinámicas de liderazgo para niños más sencillas. Consiste en formar un círculo con los niños tomados de las manos. Luego, se les debe pedir que formen figuras como triángulos, cuadrados o estrellas.

¿Qué niño dio las instrucciones? Este ejercicio es muy bueno para identificar líderes naturales en un grupo.

El liderazgo es una capacidad que no solo se obtiene de manera innata.

3.- Simón dice

Es un juego clásico que todos conocemos. No obstante, probablemente ignoremos que constituye una de las mejores formas de perder el miedo a ponerse de pie frente a un grupo de gente y mandar.

Consiste en que un niño (lo deben hacer todos al menos una vez) se coloque frente a los demás y dé ordenes como saltar, tocarse una oreja o aplaudir anteponiendo la frase “Simón dice” para que los demás lo hagan. Si no dice esas palabras, la orden no deberá seguirse.

4.- La pelota

Este juego se basa en la comunicación de la opinión. Consiste en formar una ronda y elegir un tema sobre el cual discutir y decidir. Por ejemplo, podría ser qué tipo de juego se podría construir en el patio del colegio.

En la ronda solo podrá dar su opinión quien tenga la pelota. Lo hará hasta que alguien se la pida verbalmente, aunque bien podrá rechazar pasarla para seguir hablando.

Con esta dinámica, observaremos la capacidad de expresión de los niños, así como el poder de convencimiento sobre sus pares.

En todas las dinámicas de liderazgo para niños que citamos, es importante el trabajo en grupo y el rol del instructor. Lejos de limitar las acciones de los participantes, este debe identificar los roles, fomentar la voluntad de involucrarse y corregir las posturas autoritarias o irrespetuosas.

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