Cantar y bailar para superar la timidez

Agetna 17 abril, 2017

Cantar y bailar pueden convertirse en los dos mejores remedios caseros para atenuar la timidez infantil. Hablamos de remedios caseros porque es en casa donde al niño hay que enseñarle e inculcarle dichas artes. Papá, mamá, la abuela, el tío… cualquiera puede ser su tutor.

Los menores que se hacen expresar a través de canciones y movimientos secuenciados al compás de un tema musical tienden a perder el llamado “miedo escénico” y a ser desinhibidos. Más que otros, se acostumbran a las miradas de su “público” y se sienten a gusto siendo el centro de atención.

Entonces, si el cantar y el bailar son tan buenos para unos ¿por qué no serlo para la mayoría?, sobre todo para esos niños que prefieren el aislamiento social antes que mostrarse, por ejemplo, cuando una visita llega a sus casas.

¿Cómo es un niño tímido?

El niño tímido está ávido de contacto social, solo que el miedo que siente a hacer el ridículo es más grande que ese deseo. Esta fobia lo confina a pasar desapercibido por delante de los demás para no provocar su crítica, rechazo o burla. Prefiere ser invisible a sentir vergüenza.

El niño tímido (y también los adultos por lo general) no se considera a la altura de quienes le rodean; y si lo hace, es totalmente incapaz de expresarlo.

En la guardería llora cuando otros pequeños le cogen sus juguetes, lo empujan o le tiran del cabello. Él es incapaz de defender sus derechos y arremeter contra el niño agresor como lo hace cualquier otro infante.

En la escuela se queda siempre con la duda o espera al final de la clase, cuando toda el aula se haya marchado, para ni siquiera acercarse al profesor, sino despertar el interés del letrado y cuando este le pregunte: ¿sucede algo?, entonces él responder: tengo una duda.

Cantar y bailar para superar la timidez

Mamá, la timidez va a condicionar la vida de tu hijo. Si es tímido hará pocos amigos, no destacará en ninguna materia aun cuando tenga el conocimiento, jamás será el líder del grupo y no te asombres si se convierte en el centro de atención, la diana, de los niños abusivos.

De adulto los problemas serán aún mayores. Estarás frente a un hombre o una mujer incapaz de enfrentar los problemas, expresarse tal cual es, o tomar una decisión importante.

Tú, que estás llena de amor y apoyo para darle, que tienes la paciencia necesaria y deseas compartir el tiempo con él, estimúlalo a bailar y cantar para que poco a poco, vaya perdiendo su timidez.

Si le fomentas la confianza en sí mismo dejará atrás ese temor desmedido que le imposibilita mostrarse en público.

Canta y baila con tu hijo

Para enseñar a tu hijo a cantar y a bailar lo más fácil es hacerlo con tu ejemplo.

Cuando vayas a hacer el aseo acompaña la faena con canciones movidas: salsa, merengue, samba, chachachá, rumba… y ponte a bailar entre alguna que otra sacudida. Que tu hijo vea lo mucho que te diviertes.

Tómalo de las manos e invítalo a moverse, así como lo haces tú, no importa si sus movimientos son coordinados o siguen el compás de la música.

Para cantar es lo mismo, sigue la letra de las melodías y pídele que haga lo mismo.

Graba nuevas canciones, interésate por dárselas a conocer, aprovecha cualquier oportunidad para despertar su espíritu de artista. Lo fundamental es llenar su vida de acordes y hacerlo sentir a gusto con ellos.

Amplía su público

Para que tu hijo comience a perder su timidez debe mostrarse ante el público, porque hasta ahora su público solo se compuso por ti: su mamá.

Planifica alguna fiestecita o reunión familiar en casa adonde asistan personas íntimas con quienes se sienta bien. Invítalos a bailar y a cantar en grupo para que tu hijo no tenga pena de insertarse.

Una vez que tu niño baile y cante en las reuniones familiares y no muestre ninguna timidez, es tiempo de brindarle alguna capacitación. Si le gusta bailar, cantar, o las dos a la vez, te recomendamos buscarle un profesor que potencie dichas aptitudes.

Las primeras clases, para que tome más confianza, te aconsejamos recibirlas en casa; luego podrás inscribirlo a algún curso infantil en donde exprese sus destrezas delante de otros niños y tenga un tema de conversación afín para establecer relaciones personales.

Ya el tiempo dirá si tu hijo, ese pequeñito tímido que antes no salía detrás de mamá, va a convertirse en un gran artista.

Si no es así no importan. El insertarse a grupos que compartan un mismo objetivo le posibilitará hacer amigos y le servirá para ganar más confianza en sí mismo.

Mediante el canto y el baile levantará su autoestima y desarrollará su amor propio, cambiará su tiempo en solitario por intensas horas de actividad social, y comprobará en carne propia lo bien que se siente toda vez que se expresa, sin miedos, así como quiere.

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