Beneficios de las rutinas para los niños

María José · 8 agosto, 2016

Los niños necesitan las rutinas para sentirse seguros y ser capaces de aprender que las cosas tienen una estructura y un orden lógico. Las rutinas a los niños les aportan seguridad, bienestar y confort y los padres, que también se benefician de todo lo que las rutinas aportan a sus vidas, son los encargados de crearlas y mantenerlas. A continuación quiero hablarte sobre los beneficios de las rutinas para los niños.

Al igual que ocurre a los padres, las rutinas también ofrecen control a los niños. Al poder predecir qué es lo que pasará después y qué es lo que se espera de ellos, podrán ser capaces de tener cierto control sobre la situación y sentirse mucho más seguros. Las rutinas ayudan a que los niños se desarrollen mejor en todos los aspectos.

Las rutinas eliminan las luchas de poder

Las rutinas eliminan las luchas de poder, ya que no estarás dando órdenes al niño todo el tiempo, él ya sabrá qué es lo que debe hacer. Por ejemplo, si toca lavarse los dientes, hacer la siesta, apagar la televisión después de la cena… tu hijo ya sabrá que toca hacerlo y será capaz de anticiparlo, algo que le aportará seguridad y control en la situación. Así los padres dejarán de ser ‘lo malos’ del momento y los niños podrán realizar las actividades que saben que corresponden.

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Los niños cooperan más y mejor

Las rutinas también ayudarán a los niños a que sean más conscientes de la cooperación y que por supuesto, sean más cooperativos. Esto les ayudará a que reduzcan el estrés y la ansiedad, tanto en ellos mismos como a nivel familiar. Cuando todos saben lo que viene a continuación, se tendrá una advertencia razonable para las transiciones y nadie se sentirá forzado a realizar nada, todos sabrán que es momento de cooperar para el equilibrio y por el bien familiar.

Los niños son capaces de hacer sus cosas

Con el tiempo, los niños aprenderán a cepillarse los dientes ellos mismos, a hacer las mochilas, a guardar su ropa… serán capaces de hacerse cargo de sus propias actividades sin necesidad de recordatorios constantes. A los niños les encanta hacerse cargo de ellos mismos, porque así sienten un cierto control en sus vidas. Este sentimiento aumenta su sentido de dominio y de competencia. Los niños se sienten más independientes con las rutinas y son capaces de encargarse de sí mismos, algo que les hará tener menos necesidad de rebelarse y oponerse ante la autoridad.

Los niños aprenden a cooperar para conseguir metas

Los niños aprenden a mirar  más allá del momento actual. Por ejemplo, si tu hijo quiere ir al parque en el momento de tiempo libre, sabrá que en estos momentos toca hacer deberes, recoger la mesa o arreglar su ropa -lo que correspomda-. Si quiere disfrutar de buenas consecuencias deberá cumplir las exigencias de las rutinas. 

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Les ayudará a dormir mejor

Las rutinas regulares ayudan a los niños a tener un horario, de manera que serán capaces de dormir más fácilmente por la noche y a calmarse al acabar el día. La estructura diaria además de ayudarle a entender el día, también les ayudará a estructurarse mentalmente.

Aumentan la conexión entre padres e hijos

Las rutinas ayudan a los padres a crear momentos de conexión emocional con los niños. Todos los padres sabemos que es necesario conectar con los hijos cada día, pero cuando nuestra atención se centra en sus movimientos para las rutinas podemos perdernos oportunidades para conectar con los niños. Es necesario ser algo flexible en las rutinas y ser conscientes que no siempre serán a la misma hora ni tampoco serán iguales. 

Pero es necesario construir pequeños rituales de conexión dentro de las rutinas para que se conviertan en un hábito. Por ejemplo, por las mañanas puedes recibir a tus hijos con mimos, por la noche les puedes dar un abrazo amoroso, puedes hablarle con cariño siempre, etc.