¿Estás dejando ir tu autoridad como padre?

¿Estás dejando ir tu autoridad como padre? ¿Te has percatado de que tus hijos parecen tener más control en tu hogar que tú? No te sientas avergonzado, desanimado o perdido. La realidad es que esta es una situación cada vez más común.

Lo primero que deberías hacer es entender que conforme crecen, tus hijos se formarán sus opiniones y tomarán un cierto rol de autoridad en casa. Eso es natural y sano siempre que sea de forma gradual y responsable. No es un problema que tu hijo tome decisiones acordes a su edad y madurez.

Es común encontrar que los hermanos mayores suelen adquirir ciertas responsabilidades y roles de autoridad frente a los pequeños. En este caso, es una forma en la que ellos aprenden valores y mejora su autoestima. Sin embargo, si tus hijos toman el control con comportamientos negativos existe un problema.

¿En qué momento hay un problema?

En qué momento hay un problema

En ocasiones es muy complicado ver que estás dejando ir tu autoridad como padre si trabajas o pasas mucho tiempo fuera. Esto nunca debería ser un pretexto para que tus hijos pasen por alto cosas tan importantes como las normas de casa.

Para detectar si tu autoridad se está perdiendo es necesario que analices el comportamiento de tus hijos:

  • ¿Tus hijos siguen las reglas del hogar? Si se ha acordado que ellos deben dormir a las 8:00 pm, ¿realmente lo hacen así?
  • Cuando impones un castigo, ¿este se cumple?
  • ¿Uno de tus hijos parece intimidar al resto?
  • ¿Temes a las pataletas y berrinches de tus hijos?

Estas son cuatro preguntas muy básicas que te permitirán evaluar tu autoridad como padre. Sé honesto al momento de responder.

¿Qué hacer cuando estás dejando ir tu autoridad como padre?

Ahora que ya has visto que existe el problema es momento de poner manos a la obra para remediarlo. Aquí te dejamos nuestras sugerencias.

1. Retoma el control en el comportamiento de tu hijo más problemático

Al identificar cómo estás dejando ir tu autoridad como padre seguro te encontrase con que uno de tus hijos es el que lidera el problema. Por eso, el primer paso es retomar tu autoridad ante el lider ya que los más pequeños lo seguirán.

Es importante dejar de poner excusas a su comportamiento. Si actúa rompiendo las reglas de la casa debes evitar justificarlo o caer en el error de culparte. En lugar de ello habla con él, explícale que su actitud es incorrecta y las razones. Si esto no funciona, piensa en un castigo que sea acorde.

2. Evita negociar en exceso

En el momento en que hables con tu hijo sobre lo incorrecto de su comportamiento, él querrá retomar el control. Al inicio puede mostrarse enojado y rebelde, luego tratará de negociar y convencerte.

Procura no olvidar que al aceptar demasiadas negociaciones le envías un mensaje equivocado. Él creerá que aún conserva el control si obtiene aquello que desea o si te hace perder la paciencia.

Cuando él comience las negociaciones, de forma tranquila termina con ellas. Puedes usar frases similares a:

  • La decisión la hemos tomado papá y mamá y no habrá cambios hasta que mejore tu comportamiento.

3. Apela a la madurez de tus hijos para obtener buenos resultados

Apela a la madurez de tus hijos para obtener buenos resultados

Ya que eres consciente de que estás dejando ir tu autoridad como padre puedes sacar ventaja del deseo de liderar que tiene tu hijo. Será más fácil que tu hijo obedezca si orientas los cambios a través de un conjunto de retos

Esto mantendrá motivado a tus hijos y tú tendrás el camino más fácil. No necesitas dar premios físicos como un videojuego nuevo o más permisos. Actos como una felicitación sincera y reconocimiento pueden dar excelentes resultados.

Puedes cambiar frases como: “si no te aseguras de que todos duerman a las 8:00 pm estarás castigado” por “¿crees que serás capaz de hacer que tus hermanos duerman a las 8:00 pm?”.

4. Recuerda estar presente

Aunque muchas veces puede parecer que tus hijos son lo suficientemente responsables y maduros para hacerse cargo de sí mismo, no debes olvidar que te necesitan. Sabemos que al salir a trabajar es necesario pero tus pequeños necesitan saber que eres su soporte y que estás ahí en todo momento.

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