El azúcar en las papillas de cereales infantiles

Te vamos a contar los motivos por los cuales deberías evitar darle a tus niños papillas que contengan azúcares simples en su interior.
El azúcar en las papillas de cereales infantiles
Saúl Sánchez Arias

Escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias.

Última actualización: 11 abril, 2022

La presencia de azúcar en las papillas de cereales infantiles es un problema creciente, que puede generar daños a medio y a largo plazo. Este ingrediente afecta negativamente a la salud metabólica, sobre todo en el caso de los bebés. Por eso, resulta fundamental evitar esta clase de productos y optar por las papillas elaboradas a partir de alimentos naturales.

Antes de comenzar es clave destacar que durante los primeros 6 meses de vida los bebés deben alimentarse exclusivamente con leche, sobre todo materna. A partir de este momento ya se pueden introducir otros alimentos de manera complementaria, pero siempre siguiendo las indicaciones del pediatra.



La clave de una alimentación saludable es apostar por productos frescos y de calidad, así como por las elaboraciones caseras por sobre las comerciales. Así se podrá garantizar un aporte suficiente y adecuado de nutrientes en una etapa tan importante del crecimiento.

El problema del consumo excesivo de azúcar

El consumo excesivo de azúcar desde las etapas tempranas de la vida se asocia a un mayor riesgo de desarrollar enfermedades metabólicas crónicas y complejas.

De acuerdo con un estudio publicado en la revista Current Diabetes Reports, el consumo excesivo de azúcares simples en la infancia y en la adolescencia podría favorecer el desarrollo de diabetes tipo 2. Está claro que el sedentarismo también influye en la aparición de la enfermedad, pero si se modifica la dieta a tiempo es posible prevenirla.

Además, durante la infancia, el impacto de los azúcares simples sobre el metabolismo es aún más peligroso que en la adultez. El consumo de esta sustancia se asocia a un mayor riesgo de padecer sobrepeso, obesidad y otro tipo de patologías crónicas a mediano plazo.

Finalmente, hemos de diferenciar los azúcares añadidos de los naturalmente presentes en los comestibles, como los de las frutas. En este caso, el contenido en fibra del vegetal retrasa la absorción de los hidratos de carbono, lo que se traduce en niveles más bajos de glucosa en sangre (glucemia). De hecho, el consumo de fibra ha demostrado ser un importante factor protector frente al desarrollo de patologías metabólicas.

Por todo lo antedicho, se recomienda que la mayoría de los carbohidratos de la dieta de los niños sean de tipo complejo.

¿Cuál es la ingesta diaria recomendada (IDR) de azúcar?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que no más del 5 % de las calorías diarias totales procedan de los azúcares simples añadidos. De esta forma, es posible mantener una adecuada función metabólica a corto y a largo plazo.

Sin embargo, cotidianamente estamos expuestos a muchos productos de origen industrial que superan ampliamente esta dosis en una sola ración. Un ejemplo de estos son las papillas de cereales infantiles y algunas leches de fórmula para los bebés.

Por este motivo, a la hora de adquirir una papilla de frutas para niños es clave leer la lista de ingredientes de los etiquetados.

Si no figura el azúcar como tal, el alimento puede consumirse sin mayor inconveniente, aunque superemos la dosis diaria recomendada. Pues la presencia de frutas ya le brinda hidratos de carbono de manera natural, los cuales no son igual de dañinos que los artificiales.

De todos modos, hay que tener presente que muchas veces las fábricas utilizan otros endulzantes como los jarabes o los siropes, que no dejan de ser azúcar en otra presentación. Estas opciones tampoco resultan una alternativa saludable, pues a largo plazo podrían alterar a la microbiota. Ni siquiera los edulcorantes artificiales son una buena idea.

El azúcar en la dieta del bebé

Hemos comentado la postura de la OMS respecto a los azúcares simples añadidos en la dieta adulta.

En el caso de los niños, este organismo recomienda que la ingesta diaria de azúcar simple no supere el equivalente a 5 cucharillas. De lo contrario, se podría incrementar el riesgo de desarrollar sobrepeso, obesidad, diabetes y ciertas patologías de origen cardiovascular a futuro.

Por otra parte, hay que destacar que el consumo de azúcar provoca cierta costumbre al sabor, lo que puede condicionar la percepción de las características organolépticas de los alimentos naturales. Esto podría incrementar el número de rechazos a los comestibles sin endulzar a futuro.

mano de madre prepara papilla de cereales industrial con leche y revuelve cuchara bol
Los preparados comerciales para elaborar las papillas infantiles contienen una elevada cantidad de azúcar agregada. Por este motivo, lo mejor es evitarlos.

¡Cuidado con el azúcar en las papillas infantiles!

Como has visto, la presencia del azúcar añadido en las papillas infantiles es un problema bastante serio. Puede repercutir negativamente sobre el estado de salud con el paso de los años e incrementar la incidencia de las patologías crónicas y complejas.

Por este motivo, debes estar siempre atenta a los etiquetados nutricionales y leer bien la lista de los ingredientes antes de adquirir los comestibles en el supermercado.

Para terminar, es clave destacar que no solo importa la dieta cuando hablamos del cuidado de la salud. También es necesario promover otros buenos hábitos desde la infancia, como la actividad física regular, la buena hidratación, el descanso nocturno y un uso controlado de las pantallas.

El sedentarismo constituye un importante problema de salud pública, que conlleva un mayor riesgo de enfermar con el paso de los años.

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