¿Cómo ayudar a hablar a los niños de 2 y 3 años?

Agetna · 27 septiembre, 2015

 

 

 

Un niño aprende a hablar porque se desarrolla entre adultos, donde la comunicación mediante el lenguaje articulado es elemental. Pero a veces el tiempo para empezar a hablar se puede retardar. Mira qué puedes hacer para ayudar a tu hijo.

¿Cómo ayudar a hablar a los niños de 2 y 3 años? La respuesta a esta pregunta seguro le interesará a cualquier madre. Pero antes de comenzar este post para aclarar esta duda, primero debemos formularnos otro interrogante:

¿Cómo es posible que un niño con 2 y 3 años aún no hable?

Respondamos poco a poco.

Primero debemos comenzar por el principio de todos los principios… Cuando el bebé aún era un feto y estaba en el vientre materno.

La importancia de hablar con el bebé antes de su nacimiento

A pesar de su aparente desconexión con el mundo, un feto es capaz de percibir y procesar estímulos que le llegan desde el exterior, sobre todo, los auditivos.

Aunque inicialmente, cuando apenas era una “semilla” dentro de la panza, la voz le llegaba bastante distorsionada, un bebé, después de su nacimiento, puede reconocer, sobre todo, las vocales de la lengua materna.

El hablarle al bebé antes de nacer favorece su desarrollo auditivo; acrecienta las habilidades que, lingüísticamente, tendrá en su futuro desarrollo y reduce posibles trastornos en su lenguaje verbal.

shutterstock_92164783

Si quieres que tu niño tenga parte del camino ganado si de entrenamiento auditivo se trata; háblale, cántale y léele cuentos mientras permanezca dentro de tu vientre.

Ahora bien, si tu niño es un “hombre” o una “mujer” de 2 y 3 años, y todavía no habla; aún tienes muchas alternativas para incentivar su comunicación oral.

Antes, sólo debes cerciorarte de que no padezca de ningún trastorno físico o psíquico que le frene el lenguaje.

4 trastornos que dificultan el lenguaje

El habla en los niños aparece casi que por instinto, pues se da por el solo hecho de imitar a quienes les rodean.

El aprender a hablar lleva su proceso. El niño:
• Emite fonemas
• Logra decir alguna palabra
• Amplía su vocabulario
• Construye frases completas

Después de vencidas estas etapas puede decirse que un niño sabe hablar.

No obstante, a ello hay infantes a los que se les hace imposible franquear barreras fonológicas y llegan a cumplir los 3 años de edad sin poder hablar correctamente.

Su incapacidad puede deberse a diversos trastornos que dificultan el lenguaje.

1. Retraso simple del lenguaje

Los menores con retraso simple del lenguaje no emplean o emplean sólo algunos de los fonemas que utilizan los restantes niños de su edad. Tienen un cierto retraso en la utilización de los fonemas y la sintaxis con respecto a su grupo etario.

Por suerte este trastorno puede ser corregido fácilmente y no es síntoma de ninguna deficiencia psíquica o física.

2. Deficiencia auditiva

Los niños con sordera u otro tipo de deficiencia auditiva, como no escuchan bien, no pueden aprender a emitir sonidos.

Una forma muy simple de saber si tu hijo presenta este trastorno es hacer ruido o llamarlo por su nombre cuando él no pueda verte. Si el niño no se da la vuelta para mirar lo que sucede o responderte, es porque no oye bien.

3. Autismo

El autismo es un trastorno del desarrollo que se evidencia significativamente en la comunicación oral. Los niños autistas presentan marcadas alteraciones en el lenguaje y se les hace casi imposible el hacerse entender.

4. Estrés infantil

Los niños que sufren de estrés infantil pueden presentar dificultad en el lenguaje. Este padecimiento, tenga el origen que tenga, unido a la carencia afectiva de los padres, y la falta de atención y dedicación incide desfavorablemente en el desarrollo del léxico.

Nuestro consejo

Un niño de 2 y 3 años debe, si no dominar las palabras, al menos hablar de manera fluida; tener un vocabulario lo suficientemente amplio como para expresar sus pensamientos y sentimientos; pedir que le sacien sus necesidades y resolver sus problemas. Debe pronunciar vocablos similares a los que usamos.

Si tu hijo aún no consigue expresarse consúltalo con su médico de cabecera, un psicólogo, foniatra, logopeda, neurólogo infantil… busca ayuda especializada.

 ¿Cómo ayudar a hablar a los niños de 2 y 3 años?

shutterstock_145807076

Un niño sin trastornos en el lenguaje o algún impedimento físico o psíquico como los antes explicados, tarde o temprano, aprende a hablar. No obstante, los adultos podemos incitar a que los vocablos lleguen con más rapidez.

¿Cómo ayudar a hablar a los niños de 2 y 3 años?
La respuesta a la pregunta es más sencilla de lo que parece:

Mediante el juego.

Los juegos vocales ayudan a hablar

Los juegos vocales ayudan a que los bebés gorjeen. Como estas actividades implican sonidos, no sólo sirven para estimular los inentendibles balbuceos, sino también para el desarrollo lingüístico.

Mediante el juego, los niños de 2 y 3 años desarrollan habilidades tanto físicas como mentales. Estos ejercicios están concebidos tanto para estimular el aprendizaje como para recrear al pequeño.

A continuación te explicamos dos de ellos.

• El juego de traducir sonidos

Este ejercicio es bastante sencillo. Solo consiste en imitar el mismo sonido escuchado y nombrar el objeto, el animal, o el elemento en cuestión.

Por ejemplo:
Si un perro ladra debemos imitar el ladrido del perro y decirle al niño la palabra: perro.
Podemos también decir: el perro, un perro, perrito…

• El juego de no saber

En este juego el adulto deberá siempre desconocer lo que el niño desea.
Si los padres siempre se adelantan a las respuestas de sus hijos los niños nunca tendrán la necesidad de hablar.
Por ejemplo:
Cuando el niño desee tomar agua y solo diga “allí”, “eso”, o señale con el dedo como acostumbra a hacer, los padres no debemos correr a saciar su sed. El juego de no saber consiste en preguntarle varias veces qué es lo que necesita. Luego le daremos de beber a la vez que repitamos la palabra: agua.

“Ponte al tanto de otros juegos en actividades y juegos para el lenguaje oral”

Ten en cuenta nuestras recomendaciones. Sé cada día una madre mejor.