Mi hijo adolescente no sabe qué carrera estudiar

Para ayudar a un adolescente en la elección de su carrera es importante facilitar instancias para conversar con quienes estudian o se dedican a aquello que es de su interés. Te damos algunas claves.
Mi hijo adolescente no sabe qué carrera estudiar
Maria Fátima Seppi Vinuales

Escrito y verificado por la psicóloga Maria Fátima Seppi Vinuales.

Última actualización: 14 junio, 2022

“Pero, ¿al menos se te ocurre el área?” Preguntan los adultos. “Si, matemáticas me gusta. Pero también teatro y biología”, contestan los jóvenes.

Llega el último año del colegio y muchas familias se revolucionan porque el hijo adolescente no sabe qué estudiar. En sus respuestas hay un combo de intereses y de ideas, algunas de las cuales parecen incompatibles. Sabemos que no se trata de una elección sencilla y, en muchos casos, es la primera decisión importante que el joven van a tomar.

A continuación, te vamos a contar cómo acompañarlo mejor. ¡No dejes de leer!



Cómo acompañar a un adolescente que no sabe qué carrera estudiar

Mi hijo no quiere ir a la universidad.
No todos los jóvenes quieren estudiar. Algunos sí lo desean, pero no tienen en claro qué camino seguir. En cualquiera de los dos casos, el acompañamiento y la guía de los padres es fundamental.

Algunas recomendaciones a tener en cuenta para acompañar a un adolescente al momento de elegir qué estudiar son las siguientes:

  • Anímalo a pensar en sus intereses, en aquellas actividades que le gusta hacer y de las cuales disfruta. También ayúdalo a pensar cuáles son sus habilidades y destrezas, para que descubra en qué es bueno. A su vez, puedes proponerle que se apunte a algunas propuestas vinculadas con sus intereses para explorar cómo se siente haciéndolo. Por último, indaga de dónde proviene su motivación, pues a veces las elecciones tienen que ver con lo único que se conoce y queda por fuera un universo de posibilidades. Las conversaciones son buenas oportunidades para explorar ideas que subyacen a las elecciones.
  • Indícale que busque información de distintas fuentes. La página web de la Universidad no es el único sitio válido. También puede chequear blogs, portales de las asociaciones profesionales, entre otras. Mientras más diversa la fuente, mejor será. Luego, puedes pedirle que te cuente qué leyó y qué cree al respecto. De esta manera, podrás orientarlo y sacarle algunas dudas.
  • Ofrécele una visión ampliada sobre lo que es la profesión y el trabajo. No se trata de que los jóvenes piensen en la carrera en términos absolutos o excluyentes, como disfrutar versus ganar dinero. Hay que buscar compatibilizar ambas ideas, ya que si no acabamos por romantizar o demonizar determinadas situaciones. Comparte tus propias experiencias, a la luz de los aciertos y los errores, para transmitirles imágenes realistas.
  • Sugiere que converse con estudiantes, con profesionales en ejercicio y, si es posible, con profesionales que ya estén jubilados. De esta manera, tu hijo podrá tener diferentes perspectivas acerca de la profesión elegida. Es decir, una visión realista y práctica y no limitarse al programa académico. También podrá obtener distintas perspectivas temporales de la profesión, las cuales suelen transformarse de acuerdo a las tendencias y a las demandas de la sociedad.
  • Recomiéndale participar en actividades laborales para estudiantes y programas de voluntariado. Así, también podrá tomar contacto con otras habilidades que son requeridas en el mundo laboral y orientarse mejor.
  • Ofrécele un espacio de comprensión y de diálogo, en el que puedas dejar en claro que las personas y las elecciones de vida cambian. Es importante aprovechar este momento para explorar y descubrirse y también, entender que un error no es un fracaso, sino un aprendizaje.
  • Quítale la presión de tener que elegir “bien, de una vez y para siempre”. En la misma dirección que el consejo anterior, es necesario saber que la conversación no se limita a un único momento, sino que lo más valioso es hacer un seguimiento de las ideas y de las opiniones al respecto.
  • Respeta sus tiempos y pensamientos. Esto no significa prolongar eternamente la decisión, pero sí aprender a controlar las propias ansiedades y temores. Entender que toda elección requiere de una búsqueda y de una maduración y que cada joven tiene su singularidad y sus momentos.



Sobre “el golpe de realidad” de las elecciones vocacionales y ocupacionales

Es esperable que un adolescente no sepa bien qué estudiar cuando termina el colegio. Y aunque lo tenga claro, es normal que el camino no sea lineal ni sencillo.

Esto es así porque existen múltiples factores que participan en la elección y es iluso creer que solo se trata de una preferencia. De hecho, hay condiciones materiales que facilitan o impiden determinados caminos, así como también ciertas condiciones de salud y los prejuicios sociales en torno a algunas profesiones.

La elección de carrera no se da en el vacío, sino que hay un contexto que influye, que define y que acompaña la decisión. Por eso, como adultos, también debemos ser realistas y claros acerca del modo en que los vamos a acompañar. Más allá de los deseos del adolescente, están las posibilidades reales y concretas de su familia.

Si mi hijo empieza la universidad, ¿cómo puedo ayudarlo en esta etapa?
A veces, las familias pueden acompañar a los hijos a estudiar en la universidad o en la ciudad que desean. Pero esto no es igual a todos y parte de la elección tiene que ajustarse a la realidad económica de cada hogar.

Revisar nuestros propios mensajes

Además de las recomendaciones anteriores, vale la pena remarcar la importancia de detenernos un minuto a pensar qué es aquello que le transmitimos a nuestros hijos sobre el tema. Es decir, reflexionar sobre aquello que nosotros opinamos sobre las profesiones, sobre el trabajo y sobre las elecciones vocacionales.

Muchas veces, recibimos creencias y conceptos “empaquetados” y los pasamos de mano en mano, sin pensar en los valores y en las ideas que hay de fondo.

También debemos ser capaces de comprender que el mundo se transforma y que hoy los desafíos laborales y las exigencias profesionales son distintas a las de antes. Más que pensar en transmitir mandatos, procuremos transmitir valores cruciales, como el compromiso, la responsabilidad y el esfuerzo. Valores que, a la larga, son los que podrán mantener y aplicar en cualquier situación, sin importar el camino que elijan.

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  • Garduño, J. M. E. G. (2010). Los determinantes de la elección vocacional de una semiprofesión. Un estudio de estudiantes de primer ingreso a la carrera de profesor de educación primaria. Revista Latinoamericana de Estudios Educativos (México)40(1), 95-110.
  • Llerena Carpio, E. Y. (2019). Influencia de los padres de familia en la elección vocacional de los estudiantes del nivel secundaria de la institución educativa 40194 “Ricardo Palma” de Secocha del distrito de Mariano Nicolás Valcárcel-Camaná, Arequipa 2018.