Tu adicción al móvil hace daño a tu hijo

María José 8 julio, 2017

No es algo que sorprenda el que los adultos de nuestra sociedad pasen demasiado tiempo mirando al móvil. Parece que la forma de comunicación ha cambiado y que el uso de las redes sociales y del móvil es una prioridad para muchas personas. Esto es bastante perjudicial porque hace que muchos adultos desconecten demasiado de la realidad, y lo que es peor, esta adicción puede hacer bastante daño a los hijos.

El peligro de la adicción al móvil

Quizá alguna vez te hayas dado cuenta que mientras tu hijo te habla o quiere compartir experiencias contigo, te has sorprendido mirando al móvil y haciendo caso omiso a lo que tu hijo te está diciendo. Esta es una triste realidad que muchos niños tienen que vivir a día de hoy. Pero lo peor no es esto, lo peor es que aprenden a que eso es normal y en el futuro, también lo harán. 

Parece que la adicción al móvil es un habitual en la actualidad pero esto hace demasiado daño intelectual y emocional a los hijos de padres adictos a estos aparatos, sobre todo a los que son más pequeños. Existen estudios neurocientíficos que dejan claro que los 3 primeros años de vida de los niños, es cuando desarrollan de forma más rápida sus capacidades lingüísticas, emocionales, sociales y también motoras. 

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Cuando los padres tienen adicción al móvil están dejando de lado experiencias que no se volverán a repetir con sus hijos, los niños no pueden tener una interacción de calidad con sus padres y esto puede causar ciertos problemas emocionales y retrasos en su desarrollo, como por ejemplo, en el desarrollo del habla o de habilidades sociales indispensables.

La importancia de las interacciones cara a cara

Que los padres interactúen con sus hijos cara a cara es indispensable para que los niños puedan desarrollar buenas habilidades y mejoren su aprendizaje día tras día, así como su comportamiento y su desarrollo emocional. Los niños se desarrollan a través de las interacciones de calidad con sus padres. Aprenderán lenguaje, regulación emocional y también a disfrutar en familia. 

Cada día de nuestra vida hacemos depósitos en el banco de memoria de nuestros hijos

-Charles Swindoll-

El problema radica también en que cuando un padre presta más atención al móvil que a sus hijos a causa de la adicción, si sus pequeños intentan llamar su atención, al tener que apartar su concentración de lo que le tenía absorto, tenderá a enfadarse más fácilmente y a perder la calma con los pequeños. Esto provocará gran dolor emocional en los niños que no entenderán bien qué está sucediendo. 

Una adicción al móvil es sinónimo de ignorar a los hijos

Es así de triste, pero la realidad es que los niños se sienten ignorados por sus padres. Unos padres que parecen robots mirando todo el día el teléfono móvil, absortos en una pantalla. Además, los hijos al ver que esto sucede, tenderán a portarse peor para llamar la atención de sus padres, algo que hará que se vuelvan ambos más irritables y la tensión en el ambiente sea un habitual. 

Cuando un adulto está contestando un mensaje, en su cerebro se activa la función de tareas con urgencia y si se interrumpe pueden tratar mal a sus hijos. Es impensable que los padres den más prioridad a las actividades digitales que a sus propios hijos, pero desafortundamente es una realidad. Los niños sienten que no son importantes para sus padres, fomentando el sentimiento de rechazo y perjudicando gravemente el desarrollo de su autoestima.

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Todo esto debe cambiar

Pero esta poca interacción con los hijos a causa de la adicción del móvil debe cambiar. Los padres deben ser conscientes de la importancia que tiene la interacción con sus hijos, se les debe hablar y escuchar con calma cada día de sus vidas. Es necesario que existan algunas medidas para que se supere la adicción al móvil y que por tanto, se pueda mejorar la calidad familiar:

  • Poner unas reglas y límite de tiempo de uso de dispositivos móviles en el hogar
  • Priorizar la interacción con los hijos y poner el móvil en silencio mientras se está jugando o interactuando con los hijos
  • Poner reglas también para el tiempo de pantalla que tienen los niños, todos deben limitar la adicción a las pantallas
  • Ser consciente del estímulo diario que necesitan los hijos y del tiempo de calidad familiar
  • Poner un horario para el trabajo, no hay necesidad de contestar un email cuando se está con los hijos, eso puede esperar
  • No tocar el móvil en horas de comidas ni tiempo familiar
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