¿A qué edad deberían los niños empezar a ducharse solos?

Naí Botello · 18 mayo, 2018
¿A qué edad podemos dejar que los niños se bañen solos? ¿Cuáles son las medidas mínimas de seguridad que debemos proporcionarles para que no corran riesgos? Respondemos estas y otras preguntas más sobre este tema.

¿A qué edad deberían los niños empezar a ducharse solos? Esta acción resulta muy importante porque comienza a marcar la independencia de nuestros hijos. Debemos considerar unos cuantos puntos antes de dejarlos hacerlo por su cuenta.

Si bien cuando los bañamos notamos que nuestros niños sienten también el impulso de limpiar por sí mismos su cuerpo, sabemos que hasta que no manejen por completo sus funciones motrices pueden no higienizarse bien al ducharse; incluso podrían correr algún peligro.

Tomando todo esto en consideración, analizaremos a continuación a qué edad deberían los niños empezar a ducharse solos. Además, nos detendremos en cuáles son las medidas de seguridad que debemos tomar para garantizar su bienestar.

¿A qué edad deberían los niños empezar a ducharse solos?

Los niños pueden comenzar a ducharse sin compañía a partir de los 6 años, aproximadamente. Esta edad es un dato estimado, considerando siempre la individualidad de cada niño.

Si bien desde los 4 años podemos notar que pueden desvestirse por sí mismos o que incluso durante sus baños pueden enjabonar su cuerpo o frotarse el cabello, es a partir de los 6 años cuando estarían listos para completar todos los pasos de su higienización.

No obstante, para que esta importante acción, que marca el comienzo de su independencia, se dé con éxito, debemos enseñarles paso a paso cómo ducharse. También es menester hablarles de las medidas de seguridad que deben tomar; nosotros mismos debemos crear las condiciones necesarias para que todo se desarrolle con normalidad.

¿A qué edad deberían los niños empezar a ducharse solos?

Qué debe saber el niño para que pueda bañarse solo

Para que nuestros niños puedan bañarse solos, es importante que les enseñemos cómo hacerlo. No omitas ninguno de los pasos; aunque tal vez pueda parecernos que algunas acciones se dan por entendidas, recordemos que los niños están aprendiendo todo sobre el mundo que los rodea.

Debes señalarle la acción a realizar paso a paso:

  • Indícale todas las áreas importantes a lavar: como son el cuello, los codos, las orejas y su parte posterior, el pecho, las piernas y los pies.
  • Explícale que hay zonas delicadas del cuerpo, como los ojos, que no pueden recibir jabón ni champú. Por lo tanto, al enjabonarse la cara o lavarse el pelo, debe tener cuidado de que estos productos no entren en sus ojos.
  • Háblale de los peligros de brincar, correr y hacer contorsiones.
  • Muéstrale las porciones necesarias de productos para lavar y enjuagar su pelo. Que nuestro pequeño aprenda sobre la economía del hogar y no malgastar también es un plus.

“Para que esta importante acción se dé con éxito, debemos enseñarles paso a paso cómo ducharse”

Medidas de seguridad indispensables

Es fundamental que sepas que, aunque el niño se va a bañar solo, debemos siempre mantener ciertas medidas de seguridad. Las recomendaciones son las siguientes:

  • Los padres deben ser quienes regulen la temperatura del agua con la que se duchará el niño. Esta acción resulta muy importante para evitar que se pueda quemar con el agua caliente.
  • Para evitar caídas durante el baño, puedes proporcionarle a tu hijito sandalias antiresbalantes; también puedes poner una alfombra del mismo material en el suelo de la ducha. También existen sillas plásticas especiales para la ducha de los niños, en las que ellos se pueden sentar para enjabonar zonas difíciles, como los pies.
  • El niño debe tener a la mano los artículos para ducharse: jabón, esponja, champú y enjuague. Estos productos debe poder tomarlos sin mayor esfuerzo y sin la necesidad de salir de la ducha o hacer movimientos innecesarios.
Los bebés pequeños deben estar acompañados de sus padres todo el tiempo en el baño.

 

  • Retira del baño y del espacio para ducharse cualquier elemento que consideres peligroso, como las hojillas de afeitar o exfoliantes para uso exclusivo de los adultos.
  • Siempre deja la puerta del baño entreabierta; no permitas que el niño le ponga el seguro.
  • Mientras toma la ducha, quédate cerca del baño o incluso pregúntale al niño si todo está bajo control.
  • Pídele que te avise al terminar su baño para que lo ayudes a salir. Así, podrás darle una mano y asegurarte de que no se resbale. Si la infraestructura de tu baño lo permite y puede salir solo, no olvides ubicar una alfombra de toalla para reforzar la seguridad.

Como recomendación final, ten en cuenta que nuestros niños deben tener sus propios productos de limpieza adecuados a su edad y el tipo de piel, como el champú y el acondicionador. Finalmente, no deben compartir su esponja de baño, pues debe ser de estricto uso personal.