7 estrategias para ganarte el respeto de tu hijo

Eva Maria Rodriguez · 21 octubre, 2016

La comprensión de lo que supone la conducta respetuosa no es algo que aparezca de manera natural en los niños. De hecho, los niños necesitan que los adultos les enseñen qué significa respetar a los demás. Si quieres  ganar el respeto de tu hijo tendrás que enseñarle.

Los niños están expuestos a multitud de ejemplos en los que la falta de respeto es la tónica común. A diario, los niños pueden ver en los programas de televisión y en las películas el uso de malas palabras, violencia y falta de respeto. Incluso en los que se supone que son para niños o que están calificados como aptos para ellos. Por eso es tan importante que los padres sean proactivos a la hora de educar a los niños en el respeto. 

Crea reglas sobre el respeto

Las reglas de la casa deben incluir normas sobre el comportamiento respetuoso. Además de discutir la importancia de utilizar palabras amables, es necesario hablar sobre lo que significa respetar el espacio y la propiedad personal de otras personas. Además, es esencial que todas las reglas de la casa fomenten un comportamiento respetuoso.

También es importante dejar claro que pasará si se producen faltas de respeto. No se debe aceptar una falta de respeto ni considerarlo como algo normal. Es necesario actuar de forma coherente.

Explícale qué es un comportamiento irrespetuoso

Los niños no pueden saber por sí mismos lo que se considera una falta de respeto a menos que se les explique. Para ello, siempre que surja la ocasión, hay que explicarles qué es una falta de respeto, tanto si se trata de un comportamiento del niño como de un comportamiento externo.

Siendo consistentes y tratándolos con respeto, los niños aprenderán a reconocer los signos verbales y no verbales de la falta de respeto.

Busca momentos para hablarle y enseñarle sobre el respeto

Antes de enfrentarse en nuevas situaciones, habla con tu hijo sobre qué supone un comportamiento respetuoso en cada entorno o situación, ya que no en todos se requieren los mismos comportamientos o se espera lo mismo de las personas.

Es importante entrenar al niño para que sepa comportarse adecuadamente en cada momento y lugar. No esperes que por sí mismo sepa qué debe hacer ni que sea capaz de inferir los aprendizajes de situaciones anteriores. Algunas cuestiones de respeto son generales, pero otras no.

madre dando leccion de respeto

No permitas que cuestiones tus decisiones

No permitas que tu hijo entre en conversaciones de los demás, especialmente de los adultos, y mucho menos que critique tus decisiones como padre o madre.

Si cuestiona tus decisiones o exige saber de qué está hablando cuando se está hablando con otro adulto, recuérdale firmemente que se trata de un problema de adultos que no le concierne.

Refuerza sus comportamientos respetuosos

Para que tu hijo aprenda cómo debe comportarse de forma respetuosa es importante que sepa cuándo lo está haciendo bien, del mismo modo que le indicas cuándo hace algo mal.

Para ello, refuerza todos sus comportamientos respetuosos con elogios cuando los manifieste las primeras veces. No se trata de que estés constantemente diciéndole lo bien que se porta. Basta con que lo hagas unas cuantas veces. Pero no le refuerces con premios.

Ofrece un modelo de respeto para tu hijo

Como en todos los aprendizajes que deben realizar los niños, el ejemplo de sus padres es fundamental. Además de tratar a tu hijo de manera respetuosa siempre, es necesario que el niño vea que sus padres se comportan de forma respetuosa con los demás.

La manera de relacionarte con tu pareja, con tus padres, con tus suegros, con tus vecinos o con la gente que no conoces le dice más al niño sobre el respeto que cualquier lección. Muestra a tu hijo cómo tratar a los demás con amabilidad y respeto y apenas tendrás ocasión de reprocharle a él ningún compartimento irrespetuoso. 

padres con su hija en un restaurante

Aplica consecuencias cuando sea necesario

Cuando un niño ya reconoce un comportamiento irrespetuoso porque ya has hablado de ello con él no debes permitir que ese comportamiento se reproduzca. Por ello, debes aplicar las consecuencias anunciadas con anterioridad.

El tiempo de espera puede ser un forma apropiada ante una comportamiento irrespetuoso. Quitarle algún privilegio también puede ser una forma eficaz para hacer frente a las faltas de respeto en los niños mayores y adolescentes.