7 consejos para evitar la muerte súbita del lactante

La muerte súbita en lactantes es uno de los mayores temores de los padres. De la misma manera, este síndrome se ha convertido en la gran incógnita de la medicina ya que aún no ha podido resolverse. Tal es así que en el mundo uno de cada dos mil bebés pierde la vida entre la cuarta y la décimosexta semana.

Aun sin presentar signos de enfermedad y recibiendo los mejores cuidados paternos, su historia en este mundo culmina repentinamente. Según especialistas, el Síndrome de Muerte Súbita en Lactantes (SMSL) es más frecuente en meses fríos, en varones y en recién nacidos con bajo peso al nacer.

Entre la población de mayor riesgo se encuentran los bebés prematuros, los pequeños con antecedentes familiares de muerte súbita e hijos de madres fumadoras. Asimismo, hay una serie de conductas elementales para evitar esta situación que tanto terror suscita.

A continuación compartimos siete consejos para evitar la muerte súbita del lactante. Presta atención e intenta cumplirlos al pie de la letra para mayor seguridad de tu hijo y tranquilidad como madre.

¿Cómo prevenir la muerte súbita del bebé?

La realidad es que se desconoce la causa precisa de este síndrome. No obstante, con el pasar de los años se dieron a conocer determinadas situaciones que dificultan la respiración del bebé. Por esto mismo, ten a bien considerar los siguientes recaudos útiles y necesarios:

  • No fumar, beber alcohol ni consumir drogas durante el embarazo. Se comprobó fehacientemente la relación entre el consumo de estas sustancias durante la gestación y el riesgo de muerte súbita del recién nacido.
  • Favorecer el contacto piel a piel tras el alumbramiento. La idea es colocar al bebé recién nacido donde corresponde, pues el aseo puede esperar. Permanecer en el pecho de su madre evita su estrés, forja el más sagrado de los vínculos, mantiene su temperatura corporal y propicia la lactancia.
  • Dentro de lo posible, amamantar por sobre todas las cosas. Dar el pecho al niño, lo protege de la muerte súbita. Según estudios, el riesgo de fallecer se reduce en un 50 o 70% en lactantes.
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  • Acostar al bebé boca arriba. Las investigaciones recientes indican que recostar al bebé de lado es más seguro que boca abajo. No obstante, se ha comprobado que dormir boca arriba es aún más seguro que dormir de lado. Por supuesto, la cabeza del nene debe mirar hacia un costado de manera alternada. Pues de ese modo ahorramos disgustos.
  • Prohibidos los peluches y los cojines en la cuna. Aunque queden muy bonitos y sientas que sirven como estimulación, quítalos. Pues los mismos aumentan el peligro de asfixia del lactante. Recuerda que se trata de materiales blandos que pueden deslizarse fácilmente, con lo cual pueden llegar rápidamente y sin siquiera percibirlo a la cabeza del bebé.
  • Ni se te ocurra fumar cerca del bebé, ni dormir con él si has fumado antes. El tabaco es una sustancia capaz de incrementar nueve veces el riesgo de muerte súbita del lactante hasta los tres meses de vida del pequeño. Pues fumar antes de dormir con el niño o bien cerca de él no solo amplía el riesgo de SMSL, sino que además acarrea complicaciones respiratorias diversas.
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  • Compartir habitación con el recién nacido. No está en discusión si se malcría al bebé o no. Está científicamente probado: Acostar al niño fuera de la habitación de sus padres aumenta el riesgo de muerte súbita. Por eso se recomienda que, al menos hasta hasta los tres meses, se comparta habitación con el menor. Cuna, moisés o colecho; dormir cerca de los padres beneficia el patrón respiratorio y cardíaco infantil. Sea como fuere, lo importante es que se realice de forma segura. Esto quiere decir, con conciencia y responsabilidad y siempre bajo supervisión constante de los padres.
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