5 ideas para organizar la sala de estudios de los niños

Paco María García 13 junio, 2018
Para conseguir un máximo rendimiento en la etapa escolar de nuestros hijos, es muy positivo que cuenten con un lugar adecuado para estudiar. A la hora de organizar la sala de estudios de los niños, hay algunas pautas importantes a tener en cuenta.

Desde una edad temprana, es muy beneficioso que los padres inculquen en los niños distintos hábitos que favorezcan el proceso de aprendizaje y la capacidad de organización. Se trata de que los pequeños puedan cumplir con sus actividades diarias asignadas, acordes a su edad.

Los niños, a medida que crecen, van adquiriendo más responsabilidades, sobre todo con el inicio de la etapa del colegio y el instituto. En ese comienzo de su etapa académica, tienen deberes diarios que hacer, así como trabajos o exámenes.

Por todo ello, es importante tener un lugar adecuado donde poder concentrarse para realizar estas tareas. Una sala de estudios para los niños es la mejor de las alternativas.

La preparación de un espacio ideal para que el niño estudie es una cuestión importante. Para ello, se deberán tener en cuentas algunas pautas para que la habitación contenga todo lo necesario para crear un ambiente agradable y, a su vez, le sea cómodo para concentrarse y evitar distracciones.

En un primer momento, hay que tener presentes las dimensiones del espacio del que disponemos para comenzar a organizar la habitación y elegir dónde será la zona de estudio del niño. En esta tarea, es importante considerar algunas pautas para organizar la sala de estudios de los niños.

5 ideas para organizar la sala de estudios de los niños

1. La elección y organización del escritorio

En primera instancia, para organizar la sala de estudios de los niños, lo recomendable a tener presente es la elección del escritorio en donde el niño hará sus tareas. La elección de los muebles dependerá de los gustos personales, así como la decoración.

El tipo de escritorio a comprar tendrá que ser amplio y con cajones donde se pueda colocar todos los materiales escolares, como útiles, hojas, diccionarios, etc. Esto facilitará que el niño tenga todo a su alcance y evite distracciones en el momento de estudiar.

Es importante que los niños tengan su lugar de concentración.

El espacio del escritorio debe estar acondicionado de tal manera que el niño siempre se sienta ordenado al momento de trabajar. Por ejemplo, que tenga un lugar específico donde colocar sus lápices o libros.

La responsabilidad del orden de la habitación es importante para crear el hábito; de esa forma, el niño podrá organizarse solo para cumplir con sus obligaciones. 

2. La ubicación del escritorio

La ubicación del escritorio debe establecerse donde haya buena iluminación; de esa forma se podrá aprovechar la luz natural y el niño no deberá forzar la vista al leer. Se recomienda colocar una lámpara de escritorio para los momentos del día en los que no se disfruta de la luz natural.

3. Otro elemento importante: la silla

Al igual que el escritorio tiene que estar adaptado a las tareas escolares, el asiento se tiene que acomodar al niño para cuidar su parte ergonómica y su espalda.

La silla debe ayudar al niño a estar cómodo, pero a la vez no tiene que descuidar su postura; eso es fundamental para que el pequeño mantenga la espalda recta. Además, con esta postura, el estudiante evitará una tensión muscular que perjudique las cervicales.

Por todo ello, es importante encontrar el asiento adecuado a las necesidades del chico; así, podrá realizar sus actividades de la manera correcta y potenciar más su concentración y rendimiento.

“La preparación de un espacio ideal para que el niño estudie es una cuestión importante”

4. Delimitar la sala de estudios de los niños

En la medida de lo posible, es esencial dividir la zona de estudio del espacio de diversión. Esto es de suma importancia, porque preparará al niño para su mejor desarrollo cognitivo y disciplinar.

Por un lado, el lugar de estudio se asociará con un comportamiento responsable y organizado; esto le ayudará a concentrarse para poder realizar con éxito sus actividades y desarrollar mejor sus capacidades.

Por otra parte, en la zona de juegos podrá divertirse y tener libertad para crear sus propias actividades. La posibilidad de que los niños tengan un área lúdica también es muy positiva para el desarrollo de la imaginación, la creatividad y el ingenio.

El ordenador puede ser una herramienta valiosa en la sala de estudios de los niños.

5. ¿El ordenador en el área de estudio o recreación?

Hay que ser claro y determinante cuando el niño está estudiando y quiere utilizar el ordenador; este uso será solo con fines académicos, ya sea para investigar o practicar determinadas habilidades, como el idioma extranjero.

El uso del ordenador con fines lúdicos está bien, siempre que sea controlado por un adulto, y que se tengan en cuenta dos puntos importantes.

  • En primer lugar, delimitar el tiempo del uso; no es beneficioso para el niño pasar muchas horas frente a un ordenador.
  • Además, hay que controlar el contenido al que tiene acceso el menor, por su seguridad.

La obligación de los padres de organizar la sala de estudios de los niños o propiciar un ambiente apto para la realización de sus tareas será fundamental para la enseñanza de valores. Se trata de transmitir hábitos de responsabilidad que aprenderán para toda su vida.

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