4 tipos de leche para los bebés

Corina González · 19 junio, 2018
Si la madre tiene dificultades para amamantar, puede recurrir a varias opciones lácteas que también le proporcionarán una nutrición completa al bebé. Te presentamos una lista de opciones para la lactancia de tu hijo.

Existen diferentes tipos de leche para los bebés. Entre ellas, figura como la más importante la leche materna, por sus diversas propiedades nutritivas y digestivas. No obstante, existen otras alternativas que debemos conocer.

La leche de vaca es la más común, abundante, accesible y, además, rica en proteínas; mediante un proceso de dilución industrial, se intenta volver esta leche lo más parecida posible a la que producen las madres.

Esta dilución será empleada tan solo durante el primer mes. Después, ascenderá paulatinamente a dos partes de leche y una de agua; finalmente, a los seis meses se puede administrar leche pura.

Tipos de leche para los bebés

Existe en el mercado una buena cantidad de tipos de leche para los bebés con características bien puntuales. Cada una de ellas busca satisfacer las necesidades más especiales de los lactantes. Citamos a continuación las más populares:

1. Leche de cabra

Para dar al bebé este tipo de leche, necesariamente hay que hacerla pasar por el proceso de dilución. La fiebre de malta —también llamada brucelosis— se contagia con facilidad si se ingiere esta leche cruda. Por eso, lo recomendable siempre es hervirla antes de consumir.

2. Lactosuero ovino

Algunos especialistas recomiendan su uso en la lactancia artificial. Este suero se compone de un 25% de agua azucarada al 10%, 25 % de leche de oveja y 50% de suero de leche de oveja.

Suele contener más cantidad de proteínas y la misma proporcion de lactosa que la leche de vaca, o incluso menos. Requiere de ciertos cuidados especiales para evitar la proliferación de bacterias, por lo que su proceso de conservación adquiere un papel primordial en su calidad.

Los diferentes tipos de leche para los bebés permiten cubrir todas las necesidades de los pequeños.

3. Leche de vaca

Existen diversas presentaciones que derivan de la misma, entre las que se encuentran:

  • Leche condensada: esta, aunque conserva muy pocas vitaminas, es recomendada para la lactancia artificial. Se debe utilizar fresca, en verano es peligroso el almacenamiento. Como norma general, a la leche condensada se le debe agregar agua hervida en igual proporción. Entre los tipos de leches para bebés, es la menos utilizada.
  • Leche en polvo: está evaporada por diversos procedimientos, como el de Krause, por ejemplo; esto hace que pierda vitaminas y, por lo general, es necesario azucararlas.

La leche entera debe suministrarse al bebé una vez el especialista haya dado su visto bueno al respecto. Este tipo de leche tiene un alto contenido de grasa; puede que el bebé no la pueda asimilar correctamente, dependiendo de su edad.

4. Leches especiales

En casos específicos de bebés prematuros, así como cuando presenta algún tipo de alergia o no tolera el alto contenido de grasa de la leche de vaca procesada o entera, se debe suministrar leche de soya. Este tipo de leche es de origen vegetal y nutrirán al infante de manera óptima; así, estará protegido de cólicos y otros malestares estomacales.

Algunos chiquillos desarrollan alergias hacia las proteínas de los lácteos desde el momento de su nacimiento. En estos casos, se deben suministrar las llamadas leches hipoalergénicas, que son ideales porque no contienen este tipo de nutrientes.

“La leche entera en polvo tiene un alto contenido de grasa; puede que el bebé no la pueda asimilar correctamente, dependiendo de su edad”

Para aquellos pequeños prematuros o que cuentan con bajo peso al nacer, se recetan leches de fórmulas especiales con alto contenido calórico y de minerales. El motivo es que sus necesidades al respecto son mayores que las de los bebés promedio.

Otras leches de fórmula que son espesadas con almidón de arroz se utilizan en bebés que sufren de reflujo constantemente y que no logran aumentar de peso como deberían.

5. Leche materna

Este tipo de leche, obviamente, no la conseguirás en el mercado. Pero cuando de alimentos para bebés se trata, es imposible dejar de mencionarla.

La leche materna es calificada como la única y más completa. Este alimento es el único que necesita el bebé desde el momento de su nacimiento hasta los seis meses de vida.

La leche materna es la distinguida entre los tipos de leche para los bebés.

Una de las características de la leche materna es que la proporción entre las grasas y los azúcares es de dos a uno; esto la hace excelente para la nutrición del pequeño.

La leche que produce la madre incluye una serie de sustancias que ayudan a la digestión. Por si fuera poco, contiene también sustancias inmunizantes que colaborarán en la defensa del organismo del bebé contra las enfermedades.

Cuando se trata de la salud y el bienestar integral de nuestros bebés, siempre buscaremos las mejores opciones. Su alimentación no es algo que pueda dejarse al azar, por lo que siempre debemos consultar con un especialista para elegir la mejor opción.

Afortunadamente, hay muchas alternativas en el mercado en cuanto a bebidas lácteas, con especificaciones bien particulares para las necesidades de cada pequeño. De ser necesarias, cuando definitivamente la leche materna no es una opción por cualquier motivo, se pueden tener como aliadas .