Utilidad de los cuentos clásicos

En la etapa infantil, una de las prácticas más habituales en las escuelas es usar cuentos. Estos tienen un gran poder sobre la atención de los pequeños. Los cuentos clásicos no sólo son esenciales para potenciar la imaginación, fantasía, creatividad… Además ayudan al desarrollo psicológico de los niños.

Hay educadores a los que les gusta más los cuentos modernos para trabajar las emociones en los niños. Estos nuevos  pueden ayudar a entender algunas emociones o calmar algún malestar afectivo durante un periodo de tiempo. Sin embargo, no llegan donde sí lo hacen los cuentos clásicos.

Los clásicos hablan de sucesos concretos donde se encuentra el problema emocional no resuelto: la envidia entre hermanos, miedo al abandono, miedo a la muerte, necesidad de ser amado…

Esta literatura tiene un impacto psicológico mucho mayor que aquellos que solo “educan las emociones”. Recrean escenas en las que el niño puede ponerse en el lugar de los personajes y sentir lo que ellos sienten, tanto los buenos como los malos, sin que nadie les diga cuál sería la emoción adecuada que deben sentir en cada momento. Sienten con libertad.

Muchas personas opinan que los cuentos clásicos pueden resultar crueles o traumáticos. Pero estos son una oportunidad para que el niño pueda gestionar sus temores inconscientes. El pequeño está en contacto con la experiencia y le ayuda a gestionar las emociones que se derivan de ella.

Lo bueno que tienen estos cuentos clásicos es que implican emocionalmente y atrapan a los niños. Les dan valores con los que pueden tener un desarrollo psicológico y desarrollen lazos afectivos mucho mayores.

Vamos a ver a continuación algunas de las utilidades de los cuentos en los más pequeños.

¿Por qué utilizar los cuentos clásicos para el desarrollo de los niños?

Son importantes en el proceso de maduración y comprensión de la realidad

Les ayuda a ponerse en el lugar de los personajes y sentir sus emociones. Estos cuentos los enfrentan a la dura realidad de la vida y a los conflictos básicos humanos, con los que tarde o temprano se tendrá que enfrentar.

Recogen las angustias y temores de los más pequeños

Los cuentos clásicos, después de siglos de repetirse y refinarse, ayudan a identificar algunos de los temores de los niños y el saber enfrentarse a ellos: miedo al abandono, deseo de vivir para siempre, necesidad de ser amado, envidias entre hermanos, etc.

niña con libros

Ofrecen soluciones para el alcance de comprensión de los niños

Les ayuda a buscar soluciones. Se dan cuenta que el verdadero sentido de nuestra vida es la formación de un vínculo afectivo y satisfactorio con otra persona.

Estimulan la imaginación

Los pequeños aprenden con los cuentos muchísimo gracias a la magia y fantasía que despiertan.

Aumentan los lazos afectivos entre padres e hijos

Gracias a los cuentos, la conexión entre padres e hijos será mucho mayor, ya que al final del día habrán pasado un tiempo juntos leyendo cuentos, aprendiendo y divirtiéndose.

Estimulan el lenguaje

Los cuentos ayudan a ampliar el vocabulario y a aprender más expresiones.

Preparan para enfrentarse a las dificultades de la vida

Los cuentos clásicos nos demuestran a grandes y pequeños que la vida no es tan fácil como quisiéramos, y que siempre nos encontraremos con situaciones que no nos gustarán.

Y los personajes de estos cuentos nos demuestran que somos nosotros los que tenemos que luchar contra aquellas situaciones o sucesos que no nos agradan.

Aprenderán diferentes moralejas

Estos cuentos les ayudarán a saber que no deben hablar con extraños, o tomar comida ofrecida por gente que no conocemos, etc. Los cuentos siempre nos enseñan algo.

Sabrán valorar la opción de ser buenos

En los clásicos siempre hay buenos y malos. Generalmente los malos siempre pierden y los buenos ganan. Los niños sacarán la conclusión de que si se portan bien y son buenos, tendrán recompensas.

Interés por la lectura

Todos sabemos lo importante que es leer para aprender y formarse. Es esencial una buena lectura para poder comprender cualquier texto que sea leído. ¿Qué mejor manera hay de adquirir este interés por la lectura que leyendo desde pequeñitos?

Los cuentos clásicos son muy útiles para nuestros niños. Ya habréis podido ver todas las cosas buenas que puede proporcionar la lectura de estos libritos. Dedica un ratito de tu tiempo a leer con tu hijo, esto despertará su interés desde pequeño y le estarás ayudando a establecer un hábito de lectura que en un futuro le beneficiará.

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