Una madre muestra su cuerpo tras dar a luz en defensa de la belleza del cuerpo femenino

Cada vez hay más mujeres que se atreven a mostrar su cuerpo tras dar a luz. Cada vez hay más mujeres que dan un paso más allá y se quieren, se muestran y se admiran ante el espejo. Si atendemos a la presión y a los estereotipos sociales estaremos de acuerdo en que no es fácil hacerlo.

No es fácil enfrentarse a una misma y a los deseos de no tener estrías, piel flácida o pechos hinchados. No es fácil no atender a los prejuicios y a la imagen social de bello y digno de exhibir. Por eso, ejemplos de mamás como Olivia White (en la imagen principal), nos resultan fascinantes y admirables.

Esta mamá australiana de 27 años decidió dejar a un lado su pudor para mostrar ante el mundo la realidad de una mamá tras el parto. “Tetas caídas y llenas de leche, cara hinchada y la barriga llena de estrías”, versa su entrada en el Facebook. Y sigue haciendo un verdadero apogeo del cuerpo femenino tras la maternidad diciendo algo así como lo que sigue:

“Esta es mi realidad post-bebé. Y ¿sabes qué? No me importa en absoluto. Porque yo no soy la misma persona que era antes de tener bebés, así que.., ¿por qué iba a querer yo que mi cuerpo reflejara quien ya no soy? Estos pechos caídos han alimentado a mis bebés para que crecieran grandes y fuertes. Este vientre fue el hogar de mi niña durante 9 meses.

Cuando deseo una transformación de mi cuerpo porque lo veo poco “firme”, entonces recuerdo qué maravillosa ha sido su transformación hasta este punto. Entonces me relajo y disfruto de una buena hamburguesa, pues tengo claro que todos nos lo merecemos”.

Esta publicación ya ha sido aplaudida por miles de mujeres que pelean cada día contra sí mismas y su angustia por la imagen corporal. Por eso publicaciones como la de Olivia son tan importantes, pues nos ayudan a recordar que no podemos ser felices si castigamos nuestra imagen ante el espejo.

Vientre con estrías

 

Hay cicatrices que nos recuerdan lo más bello de la vida

A todas las mamás nos quedan marcas, estrías, piel flácida y cicatrices tras dar a luz. Ocurre que los medios se encargan de hipotecar la imagen del cuerpo femenino a un ideal que es ficticio y, por ello, promueve la idea de que estas transformaciones no deben mostrarse por desagradables y poco bellas.

Sin embargo, lo cierto es que esas cicatrices lo son todo para nosotras, pues son las marcas que nos recuerdan los bellos momentos del embarazo, los cambios experimentados y la magia de haber sido el hogar y la fuente de vida de nuestros pequeños.

Aun así la sociedad consigue que una mamá no se sienta bien con sus marcas y, por ello, las esconda. Pero si en vez de mirarnos al espejo y rechazarnos logramos mirarnos fijamente y ver lo extraordinario y maravilloso que hay que cada pliegue de nuestra piel, entonces lograremos reconceptualizar en luminoso algo que creemos oscuro.

Las cicatrices de las mamás serán siempre recuerdo de confusos sentimientos iniciales, sí, pero también de la mejor iniciación al más puro amor que existe: el amor de madre.

Mujer mostrando su vientre

No podemos olvidar que es normal ser presas de la sociedad, de nuestro cuerpo y las expectativas. Esto, sin duda, se ve agravado por el gran descontrol hormonal, físico y emocional que nos invade y desconcierta durante ciertas épocas de la maternidad.

Sentirse mal por la pérdida de la figura, por el descontrol vital y por la reestructuración de roles, prioridades y expectativas no hace a una mujer mala madre. Es importante recalcarlo porque habitualmente a estos sentimientos los acompaña un enorme sentimiento de culpabilidad.

Este es un duro proceso que requiere de un gran apoyo social y emocional. Por eso distintas comunidades relacionadas con la maternidad hacen eco de este tipo de publicaciones, pues gran parte de nuestro bienestar depende de compartir y normalizar aquellas cosas que nos angustian.

Por eso conviene que siempre recuerdes algo esencial: el amor de tu vida te llama mamá y eso, sencillamente, es gracias a la labor que ha realizado tu maravilloso y resistente cuerpo, el cual ha sido y será toda la vida el hogar de tus pequeños.

Niño admirando la cicatriz de su mamá

Nota al lectorA excepción de la fotografía principal (Olivia White), las fotografías que ilustran este artículo han sido realizadas por Jade Beall, fotógrafa y mamá que promueve la aceptación del cuerpo femenino materno de una manera excepcional.

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