Un buen sueño es sinónimo de buena salud en el bebé

La buena salud del bebé se puede medir a través de de un buen su sueño, pues mientras este duerme plácidamente está creciendo y demostrando que todo está bien en él. A veces podemos notar que a los pequeños les cuesta dormir o que se despiertan seguido, cuando esto sucede, es posible que estén enfermos o que algo no está funcionando bien.

Del mismo modo, el dormir bien permite continuar mejorando su salud, favorece el sistema inmunológico y el desarrollo neurológico. Es por ello, que debemos preocuparnos porque el bebé descanse bien y que su sueño no sea interrumpido.

Un buen sueño se puede definir como un proceso restaurador por medio del cual las personas conseguimos mantener un ritmo fisiológico óptimo. En el caso de los más pequeño, es indispensable para que crezcan y se desarrollen de la manera correspondiente, además, puede contribuir a mejorar algunas dolencias ya presentes en él.

Un buen sueño previene enfermedades

Los niños que duermen bien, no solo están sanos, sino que practican para continuar su condición saludable. Un buen sueño es reparador y fortalecedor del sistema inmunológico, este es un proceso continuo, por lo tanto, por cada noche de dormir bien, estamos previniendo enfermedades y optimizando la salud del día siguiente.

El desarrollo físico del niño también se fortalece, esto a través de la estimulación de la hormona del crecimiento. Por lo tanto, podemos hablar de que un buen sueño ayuda a crecer y al mismo tiempo crea los mecanismos para proteger cada órgano desarrollado, pues a mayor crecimiento, mayor demanda de protección contra enfermedades.

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Otro aspecto muy importante a considerar, es el desarrollo neurológico. Mientras el bebé duerme, también se fortalecen sus procesos mentales y cognitivos; un sistema que merece una evolución adecuada, libre de patologías y complicaciones que desencadenen en un eventual retraso o problema de aprendizaje.

¿Qué factores afectan el buen sueño del bebé?

La falta de sueño se produce por diversas causas, las cuales tienen a empeorar si no se realiza el descanso correcto. En ocasiones las enfermedades aparecen para interrumpir el sueño del bebé, pero no dormir bien, también puede tener consecuencias en la salud y desarrollo del pequeño, además, puede alterar el descanso del resto de la familia.

Los principales aspectos que pueden verse perjudicados cuando el sueño no es completo, son el aprendizaje, la conducta, el lenguaje y la motricidad, entre otros. Los daños en este sentido, pueden reflejarse en el desarrollo o ser observados durante la etapa escolar; por lo general causan cierto retraso que puede aparecer en cualquier momento.

No todos los inconvenientes generales relacionados con el sueño, son identificados como trastornos, sin embargo, la calidad del sueño se mide en su durabilidad y profundidad. En tal sentido, quizá pensemos que el pequeño está durmiendo bien, pero no lo está haciendo durante el tiempo deseado y no es lo suficientemente profundo como para que genere los efectos deseados.

En ocasiones nosotros mismos propiciamos que el niño se desvele o su ambiente de descanso no sea correcto. Al respecto, los especialistas recomiendan que el momento de dormir sea tranquilo, que evitemos hacer ruido, colocar la televisión con noticias, películas de terror o situaciones estresantes.

Bebé disfrutando de un buen sueño

Muchas veces aspectos como la higiene, están relacionadas a la falta de sueño o interrupciones en el descanso; por eso, los especialistas recomiendan que tengamos rutinas que incluyan un relajante baño antes de dormir. Asegurarnos que el pañal esté limpio y seco, es muy importante para garantizar que vaya a dormir cómodo; también es conveniente que la ropa sea adecuada y el lugar de descanso se encuentre libre impurezas.

La alimentación, también es primordial para favorecer un buen sueño, pues en ocasiones los niños son interrumpidos por el hambre o por haber comido demasiado. Tanto el tipo de alimentos que consumen antes de dormir, como la cantidad de estos, pueden favorecer o perjudicar un sueño placentero.

Otras rutinas saludables a la hora de dormir, pueden ser un masaje relajante, cantarles suavemente, leerles un cuento y sencillas demostraciones de afecto. Se recomienda garantizar un ambiente de paz y tranquilidad a la hora de dormir, así como establecer rutinas saludables que favorezcan un sueño duradero, profundo y reparador.

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