Trucos para evitar el mal aliento de los niños

Gladys · 20 septiembre, 2015

El mal aliento infantil es un signo inequívoco de que algo está pasando en el organismo del niño y por consiguiente se debe buscar la causa de  este problema para solucionarlo de raíz y evitar así otras complicaciones con el paso del tiempo.

De manera que es importante saber diferenciar entre el mal aliento ocasional de o si se trata de un problema de halitosis como tal. Por ejemplo, toda persona puede tener mal aliento después de varias horas de sueño, debido a que la boca a estado en reposo mucho tiempo y ha producido muy poca salivación.

Es conveniente saber que el mal aliento continuo es generado por la descomposición de gérmenes que, por lo general, no se encuentran en la boca y por eso es muy importante hallar la causa del problema.

Infecciones respiratorias, la presencia de algún cuerpo extraño, así como enfermedades bucales pueden ser las causantes de la halitosis infantil

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Causas del mal aliento en los niños

A continuación te explicaremos todas las afecciones que pueden estar relacionadas con el mal aliento de los niños:

  • Higiene bucal: el hecho de no lavarse los dientes es la primera  razón de la halitosis infantil y puede ser un signo de enfermedades muy comunes en los niños como estomatitis, aftas, caries y gingivitis, entre otras.
  • Afecciones respiratorias: la presencia de abundante mucosidad en el aparato respiratorio puede generar mal aliento. Por esta razón, debes asegurarte de que tu niño no esté padeciendo problemas relacionados, tales como: sinusitis, rinitis, bronquiolitis, absceso pulmonar, etc.
  • Enfermedades digestivas: alergia a algunos alimentos como los productos lácteos, gastritis o indigestión.
  • Presencia de cuerpos extraños: es una situación común en los niños pequeños que pueden introducir juguetes diminutos, plastilina, goma espuma, entre otros materiales en sus vías respiratorias sin que nos demos cuenta.
  • Enfermedades sistémicas: problemas serios como diabetes o fallas renales pueden producir mal aliento.
  • Infecciones en la faringe: también pueden ser un signo del comienzo de faringeo-amigdalitis, difteria, adenoiditis, etc.

 Trucos para combatir el mal aliento infantil

Si deseas resolver rápidamente el problema de halitosis de tu pequeño te detallaremos a continuación algunas soluciones caseras que te pueden ayudar:

Si el mal aliento es persistente es recomendable asistir al pediatra para que determine si alguna enfermedad en desarrollo es responsable del problema

  • Mejorar la técnica del cepillado: tu pequeño está en proceso de aprendizaje y por eso es necesario vigilar que cepille sus dientes de forma correcta, ya que con ello se evitará que se produzcan caries u otras enfermedades dentales.
  • Enjuagues bucales: se puede incorporar este hábito en niños un poco más grandes que sean capaces de seguir instrucciones como no tragarse el líquido y devolverlo a tiempo.
  • Dieta baja en grasas: es fundamental una alimentación en donde predominen las frutas y verduras al tiempo que son disminuidas las grasas y proteínas.  Esto ayuda a minimizar el problema.
  • No a la cebolla y al ajo: evita que tus niños ingieran comidas muy condimentadas a base de estos ingredientes que causan fuerte olor en la boca.
  • Limón: cuando nada sea suficiente puedes darle a tu pequeño un trocito de limón que puede ayudarle.
  • En caso de chupar dedo o chupón: asegúrate de lavar sus manos o chupete durante varias veces al día, según sea el caso.
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¿Cuándo acudir al médico?

Un niño que tenga una buena higiene bucal no debería tener un problema de halitosis persistente. En tal sentido, si crees que esta afección ya lleva varios días sin que mejore lo mejor será acudir al médico.

La clave es atender el problema sin demostrarle a tu pequeño lo mucho que te preocupa, debido a que puede incidir en su autoestima

Recuerda que en la mayoría de los casos se trata de un aviso de que algo no va bien. De manera que eliminar el mal aliento solo será una solución momentánea de un síntoma que forma parte de un problema más complejo.

En tal sentido, el pediatra podrá determinar mediante un examen físico, de laboratorio o con rayos X qué esta sucediendo y recetar el tratamiento adecuado que impida que cualquier enfermedad siga avanzando.

La clave está en no preocuparte más de lo necesario ni demostrar demasiada angustiada al frente del niño, pues le podrías causar inseguridad. Lo más importante de todo es saber qué está pasando y resolver de forma oportuna cualquier situación.