¿Cómo tratar las intolerancias alimentarias en los niños?

Naí Botello · 19 agosto, 2018
A continuación te comentaremos qué son las intolerancias, por qué se producen, cómo se detectan y cómo se puede prevenir el malestar. 

El metabolismo se altera súbitamente a partir de la incapacidad del organismo para procesar algunas comidas. En vista de ello, no debemos tomar a la ligera las reacciones adversas que se presentan en los niños cuando ingieren ciertos alimentos. Las intolerancias alimentarias no son un problema menor que pueda ignorarse.

La salud de los niños siempre es un tema de atención, por ello, es necesario comprender hasta qué punto las reacciones adversas la perjudican. Por ello, es necesario aprender sobre la nutrición y las necesidades de los niños una vez que se tiene conocimiento de que hay un inconveniente.

Las intolerancias alimentarias en los niños

Las intolerancias alimentarias ocurren cuando el organismo, previo a una carencia en el sistema digestivo o metabólico, es incapaz de procesar ciertos alientos. Esto conlleva a que se produzcan molestias tales como: náuseas, diarrea, hinchazón del vientre, dolor de cabeza, etcétera.

Cabe destacar que, las intolerancias alimentarias no son lo mismo que las alergias alimentarias. Esto es importante diferenciarlo porque en las intolerancias, el sistema metabólico es el que se ve afectado; mientras que en las alergias, el problema ocurre en el sistema inmunitario.

Alimentos más comunes vinculados a las intolerancias alimentarias

Dentro de los ocho tipos de alimentos, los alimentos que suelen ser motivo de intolerancias alimentarias en la gran mayoría de los casos son los siguientes:

Las intolerancias alimentarias producidas por lácteos y derivados.

También se pueden encontrar otros productos alimenticios clasificados como ‘derivados’ que se vinculan a intolerancias alimentarias por deficiencias enzimáticas en los niños. 

Dentro de los productos más comunes encontramos los garbanzos y lentejas por parte de las leguminosas; la leche de vaca y ciertos tipos de queso; los huevos, el pescado y algunos mariscos por parte de las proteínas.

Ciertos tipos de frutas, como los cítricos también producen intolerancias alimentarias; las almendras, los cacahuetes, las avellanas, por parte de los frutos secos, e incluso los cereales como: el trigo, la cebada y la avena.

Sintomatología vinculada a los grupos alimenticios

Cuando un niño presenta intolerancia alimenticia su cuerpo responde de diferentes formas según sea su deficiencia de ciertas enzimas.

Los especialistas han detectado ciertas reacciones en el organismo que pueden aparecer incluso tres días después de haber consumido el alimento causante del problema. Es por ese motivo que debemos estar atentos y evaluar los síntomas que presente tu hijo. A continuación te describiremos algunos de ellos.

Síntomas por intolerancia al gluten

Los niños intolerantes al gluten pueden presentar tanto diarrea como estreñimiento, gases, vómitos, dolor de cabeza y molestias abdominales que pueden ir de una intensidad moderada a severa.

Síntomas por intolerancia a la lactosa

La lactosa es conocida como el azúcar de la leche. Lo que ocurre con los niños intolerantes es que la enzima encargada de descomponer esta sustancia falla, por lo que pasa directamente al intestino grueso. Una vez allí, al mezclarse con las bacterias de la flora intestinal produce cólicos, y por supuesto gases.

Síntomas por intolerancia a la fructosa

Los niños con intolerancias a la fructosa tienden a presentar los síntomas más extremos dentro del grupo. Debido a la ausencia de la enzima encargada de hidrolizar estas dos sustancias, los niños al consumir ciertas frutas y cereales, pueden vomitar. También pueden llegar a presentar ictericia.

Las infusiones puede aliviar los síntomas de las intolerancias alimentarias.

¿Cómo tratar las intolerancias alimentarias en los niños?

Una vez que hemos comprendido qué son, por qué se producen y cuáles son sus síntomas es necesario poner en práctica algunos de los siguientes consejos:

  • Suspender la ingesta de inmediato del aliento que ha creado una intolerancia. En su defecto, su consumo debe irse reduciendo hasta poder detectar de qué manera va respondiendo el sistema digestivo del niño.
  • Aprovechar las infusiones herbales, como la manzanilla, ya que poseen una acción desinflamatoria que proporciona alivio.
  • Consumir alcachofas puede contribuir a reducir la inflamación del hígado producto de una intolerancia a la fructosa.
  • Ofrecer con regularidad alimentos que contengan prebióticos, como los espárragos o el kéfir, que ayudan a reforzar la flora intestinal.
  • Llevar un registro de los alimentos que consume tu hijo y las reacciones que ha presentado para poder ir descartando los que no procese correctamente cuando se acuda a consulta con el pediatra.
  • Evitar darle a los bebés menores de 6 meses productos que contengan gluten.

Con estos prácticos consejos, las intolerancias alimentarias no causarán mayores inconvenientes. Por supuesto, en caso de que ocurra alguna eventualidad hay que consultar inmediatamente con el médico y procurar seguir sus indicaciones.