Talleres de cocina para niños

Los talleres de cocina son una excelente opción a la hora de apuntarse a actividades extraescolares. ¿Quieres saber en qué consisten?

Si a tu hijo le gusta la cocina y no sabes cómo enseñarle, hay una variedad de cursos que te pueden ayudar. Los talleres de cocina para niños proponen actividades formativas, divertidas y seguras.

Sin importar el conocimiento previo que tengan de cocina, los niños comprenderán en clase la importancia de una alimentación equilibrada. Además, harán recetas tan fáciles que luego podrán repetirlas en casa.

Además, aprenderán técnicas, cocciones fundamentales y cómo utilizar ciertos ingredientes y utensilios. Esta metodología los motivará a desarrollar una conducta nutricional adecuada.

Así que infórmate muy bien sobre los talleres de cocina que hay a tu alrededor y aprovecha el potencial que tienen tus hijos.

¿A qué edad pueden los niños aprender a cocinar?

La cocina es una necesidad y una tradición, por lo que no existe una edad determinada a partir de la cual los niños puedan comenzar a cocinar. Tampoco hay un tiempo específico, puede ser en vacaciones, un día de festividad, en invierno o en verano.

La cocina brinda muchas oportunidades para la diversión en familia.

Eso sí, si notas que tu hijo tiene habilidades en la manipulación de ciertos alimentos, es el momento adecuado.

El que comiencen a temprana edad evita que sufran de obesidad, sedentarismo o que se aburran fácilmente.

¿Cómo son los talleres de cocina para niños?

Son una experiencia positiva para los niños, ya que pasarán bastante tiempo buscando y preparando recetas. Estas serán prácticas y sencillas para que los motiven a intervenir.

Pueden ser dulces, como las de tortas, budines, bizcochos, mousse de chocolate, helados y galletas. O también saladas, con las que prepararán pizzas, panes, salsas, ensaladas, tartas y pastas.

Los alimentos que se utilizan son sanos y los niños pueden tocarlos, observarlos y olerlos para que se familiaricen con ellos.

Por lo general, se realizan en sitios cómodos y espaciosos, con una decoración acorde a la edad de los niños. Esto con la finalidad de que se sientan como en casa. Al final de la clase, podrán llevarse lo que han hecho y compartirlo con los demás miembros de la familia.

Utensilios necesarios para los talleres

Los niños deben disponer de un uniforme compuesto por un delantal y un gorro. Igualmente, para estos talleres es importante que preparen un kit con sus propios instrumentos.

Para ello, son necesarios los siguientes utensilios: escurridores, bandejas, tablas para cortar, rodillos pequeños de madera, moldes, batidores manuales, rallador, recetarios o libros de cocina, espátulas, cuchillos plásticos y bowls plásticos de colores variados.

“La cocina es alquimia de amor”

–Guy de Maupassant–

Metodología de los talleres de cocina para niños

Los métodos que se utilizan son muy prácticos y participativos, tales como:

  • Explicación de los ingredientes que se van a utilizar en las recetas.
  • Se les presenta la receta para que los niños tomen apuntes de ingredientes y cantidades.
  • Según la edad los niños, podrán realizar la receta sin manipular utensilios peligrosos. Tampoco quedarán expuestos a instalaciones de calor que puedan ocasionarles quemaduras.
  • Todas estas tareas se llevan a cabo bajo estricta supervisión.
  • Los niños podrán degustar lo que realicen ese día.
Cocinar con tu hijo le enseñará a perder el miedo a la cocina.

12 beneficios de los talleres de cocina para niños

Además de enseñarles a cocinar, en los talleres de cocina los niños adquirirán:

  • Habilidades sociales, al realizar trabajo en equipo.
  • Excelentes hábitos alimenticios, al interesarse por la comida nutritiva y sana.
  • Aprenden a ser responsables y cuidadosos, al seguir directrices y utilizar con cuidado los implementos de cocina.
  • Potencian su autoestima y autonomía.
  • Mejoran su educación nutricional.
  • Se familiarizan con los alimentos.
  • Favorecen su destreza y habilidades manuales al cortar, amasar, triturar y mezclar.
  • Estimulan sus sentidos al saborear, oler, palpar y ver los diferentes alimentos.
  • Los motivan a recoger y limpiar.
  • Habilidades matemáticas y científicas de manera divertida al contar, pesar y medir los ingredientes.
  • Aprenden a valorar los esfuerzos que se hacen para lograr algo.
  • Buena formación gastronómica, tanto teórica como práctica.

Como ves, no se trata de solo enseñar a preparar alimentos durante la infancia, sino también de aprender y adquirir habilidades que más adelante les ayuden a enfrentar la vida.

En los talleres de cocina, los niños aprenderán a cocinar de forma fácil y segura. Además, se sentirán como verdaderos chefs de cocina, realizando recetas saludables a la vez que se divierten.

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