Superar el estrés postraumático infantil, difícil pero no imposible

Usualmente, cuando los niños pequeños se enfrentan a situaciones y eventos traumáticos y desafortunados, suelen sufrir lo que se conoce como “trastorno de estrés postraumático” (TEPT) dentro del ámbito de la psicología y la psiquiatría.

Ese estrés postraumático infantil consiste en una condición por la cual los chicos viven en estado de shock, constantemente alarmados y reviviendo esa circunstancia traumática una y otra vez, haciéndose presente en la vida cotidiana del niño de diversas formas.

Por esto mismo, el TEPT supone una alteración de la vida del niño, además de modificar sustancialmente la vida de su círculo familiar, quien se asusta y preocupa por las nuevas conductas del niño sufriente.

Sin embargo, desde el área de salud mental insisten en que es posible superar el estrés postraumático y que si bien es difícil lograrlo, no es imposible. Descubre en este artículo los síntomas de esta condición y cuál es el tratamiento necesario para finiquitarlo.

¿Qué es el estrés postraumático?

El trastorno de estrés postraumático (TEPT) es una enfermedad que cualquier menor puede presentar después de vivir u observar eventos traumáticos como guerras, desastres naturales, enfermedades graves o terminales, abusos físicos o sexuales y cualquier accidente que revista cierta gravedad.

 

Toddler Girl closing her eyes in the bed, perhaps she is seeing bad dreams.

Posiblemente, durante esa situación la criatura sintió mucho miedo, dolor o tristeza, además de haber creído que su propia vida o la de un ser querido corría peligro, sintiendo de cerca la muerte. Es por este motivo que los chicos continúan sintiéndose indefensos después del suceso.

De este modo, el estrés postraumático hace que el pequeño se sienta estresado y atemorizado aún habiendo pasado el peligro real e inminente. Estos sentimientos impregnan sus actividades y relaciones diarias, por lo cual esta enfermedad o condición termina afectando su vida y la de su entorno.

¿Qué síntomas puede presentar mi hijo?

De acuerdo al tipo de estrés postraumático que padezca la criatura, presentará determinados signos y síntomas, los cuales bien pueden dividirse en tres grupos, a saber:

Revivir o volver a experimentar el evento:

  • A través del juego, el niño representa el evento o siente que el mismo se repite.
  • El pequeño padece pesadillas nocturnas.
  • El chico puede recrear el pasado al ver escenas retrospectivas o imágenes mentales del evento.
  • El menor manifiesta “Flashbacks” y sentimientos de reiterar el evento.

Evasión:

  • La criatura evita hablar de la situación traumática.
  • El nene evita actividades, lugares y personas que le recuerden el suceso.
  • El niño no expresa sus sentimientos y/o se comporta como si fuera más pequeño.

Mayor grado de agitación o altibajos en el estado de ánimo:

  • El pequeño se siente herido emocionalmente fácilmente.
  • El chico tiene miedo de estar a oscuras, solo y, especialmente, de separarse de sus padres.
  • El menor experimenta repentinamente preocupación, tristeza, temor, culpa y rabia.
  • La criatura se siente nerviosa, aterrada e irritable, además de presentar explosiones de ira.
  • El nene presenta dificultad para conciliar el sueño y pesadillas.

Vale aclarar que el estrés postraumático puede iniciarse en diferentes momentos de acuerdo al niño que lo adquiere, por lo cual sus síntomas pueden comenzar inmediatamente luego del evento o bien pasado un tiempo del mismo.

Asimismo, el  TEPT puede permanecer tal cual empezó o bien ir desarrollando nuevos síntomas y signos más serios con el tiempo. Además esta condición que afecta tanto a grandes como a chicos puede prolongarse durante años, más aún si no se lleva a cabo el tratamiento psicológico o psiquiátrico correspondiente.

Tratamientos para el estrés postraumático infantil

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El tratamiento de esta patología puede incluir terapia de conversación, medicinas o una combinación de ambas, dependiendo el caso del pequeño, factor del cual también dependerá el tiempo en que se deberá llevar a cabo.

De las terapias, se recomienda para este caso apelar a la Cognitiva Conductual en la que el chico aprenderá junto a su terapeuta a enfrentar progresivamente su situación. Otra variante puede ser la Reestructuración Cognitiva donde el médico ayuda al niño a repensar los pensamientos que le causan ansiedad.

Al tratarse de menores de edad, el especialista evitará acudir a una medicación sin tomarse un tiempo prudente. Sin embargo, cuando la terapia no es suficiente, pueden recetar ansiolíticos para reducir nervios, antidepresivos para aliviar síntomas de depresión o sedantes para favorecer su relajación.

5 cosas que debes saber si sospechas que tu hijo posee TEPT

  • El estrés postraumático infantil puede empeorar y derivar en otro tipo de trastorno si el menor no recibe el tratamiento oportuno y adecuado.
  • El TEPT infantil puede dificultar el rendimiento escolar del niño e incluso sus relaciones sociales.
  • Esta enfermedad puede influir además en el apetito y sueño del pequeño.
  • Es posible que, debido a esta condición, el chico llegue a hacerse daño a sí mismo o a los demás mediante una serie de conductas destructivas.
  • Puede que el nene tenga alguna regresión como orinarse encima o actuar como un niño de corta edad.
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