El síndrome de las piernas inquietas en los niños

¿Sabías que este síndrome afecta de forma severa entre el 2% y el 3% de la población infantil mundial? Descubre más acerca de esto a continuación.

¿Alguna vez has oido hablar acerca del síndrome de las piernas inquietas en los niños? ¿Pensabas que se trataba solo de una expresión graciosa? Pues no, no es una broma.

El síndrome de las piernas inquietas es una enfermedad que, históricamente, se pensaba que solo afectaba a los adultos mayores de 45 años de edad.

El primer caso data del año 1944: tres hermanos, de un año, cuatro y seis años de edad respectivamente, que compartían ciertos síntomas y rasgos de comportamiento. Al año siguiente, en 1945, Karl Ekbom fue el primero en describir esta enfermedad.

Este síndrome es mucho más común de lo que se cree, por ello es importante conocer sus síntomas y causas para poder realizar la terapia correspondiente a tiempo.

Los síntomas del síndrome de las piernas inquietas en los niños

El síndrome de las piernas inquietas (SPI) es una enfermedad que afecta de forma severa entre el 2% y el 3% de la población infantil a nivel mundial.

Los síntomas de este síndrome suelen aparecer cuando la persona se encuentra en una posición de descanso, ya sea sentada o acostada. Los afectados describen experimentar diversas sensaciones de incomodidad, tales como:

  • Quemazón.
  • Pinchazos.
  • Hormigueo.
  • Nerviosismo.
  • Sensación de que algo que  algo les camina sobre las piernas.
  • Entre otras.
El síndrome de las piernas inquietas en los niños.

Cabe destacar que estas incomodidades suelen disminuir o, incluso, desaparecer por completo cuando la persona afectada mueve las piernas.

Estos síntomas aparecen generalmente durante la inactividad. Hacer viajes largos en coche, tren o avión, ir al cine o simplemente recostarse para descansar, es suficiente para que la persona comience a padecer los síntomas anteriormente descritos.

Como consecuencia, el descanso se ve interrumpido. De hecho, el SPI suele ser una de las principales causas de insomnio en niños y adultos.

¿Cuáles son las causas del SPI en los niños?

Las causas del síndrome de las piernas inquietas en los niños, al igual que en los adultos es variada. Existe un factor genético importante. De hecho, la predisposición familiar es uno de los aspectos más importantes para su diagnóstico.

Aproximadamente el 80% de los niños diagnosticados con SPI tienen un familiar directo que padece o ha padecido esta enfermedad.

De igual forma, este síndrome también puede ser causado por una alteración de los neurotransmisores. En otras palabras, una variación de las sustancias a través de las cuales se comunican las neuronas.

El déficit de hierro también está asociado al SPI. Diversos estudios han demostrado que este mineral es primordial para el buen funcionamiento de los neurotransmisores que están relacionados con este síndrome.

Los bajos niveles de hierro favorecen la aparición del SPI tanto en niños como en adultos. Por ello, al aumentar la cantidad de este nutriente, la enfermedad puede llegar a disminuir considerablemente y, en algunos casos, desaparecer.

¿Cuál es el tratamiento para el SPI en los niños?

El síndrome de las piernas inquietas en los niños y adultos suele empeorar a partir de sus primeras apariciones. Sin embargo, con un diagnóstico adecuado y un tratamiento regular ayudarán a procurar bienestar al paciente.

Es necesario un análisis de sangre que indique, entre otras cosas, los valores de hierro, ya que este valor suele estar alterado en la gran mayoría de los casos de SPI. De ser ese el caso, el médico deberá recetar algunos suplementos vitamínicos.

Además de los niveles de hierro en la sangre, se ha demostrado que hacer pequeños cambios en la rutina diaria puede resultar favorecedor en el tratamiento de esta enfermedad. Por otra parte el ejercicio diario, especialmente durante la tarde, es muy favorecedor.

El síndrome de las piernas inquietas en los niños.

Los ejercicios más recomendados para estos casos son:

  1. La natación.
  2. El jogging.
  3. El yoga.
  4. Deportes como el fútbol, el baloncesto, entre otros.

Por otra parte, la fisioterapia puede resultar sumamente útil en el tratamiento del SPI, ya que no solo permite trabajar las articulaciones y los músculos, sino que brinda alivio inmediato. Esto se traduce en bienestar a largo plazo.

Por otra parte, se pueden recurrir a otros tipos de terapia alternativas para ayudar a los niños a relajarse a dormir mejor. Las más efectivas suelen ser los baños de agua caliente antes de ir a dormir, los masajes infantiles y la aromaterapia.

Por supuesto, también se puede consultar con el pediatra si recomienda recurrir a ciertas infusiones (menta, poleo, hierbabuena, manzanilla) para relajar a los niños y ayudarlos a conciliar el sueño por la noche.

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