Insomnio infantil: a qué se debe y cómo se supera

Si alguna vez te has sentido desganado y agotado por una noche con poco descanso, seguramente comprenderás el efecto nocivo que esto puede tener para los más pequeños. En este artículo veremos a qué se debe el insomnio infantil y algunos consejos para superarlo.

Los trastornos del sueño se han vuelto moneda corriente en la actualidad. Si bien todo el mundo los relaciona con la vida adulta, el estrés y los problemas de trabajo, amor y salud, también lo pueden padecer los más pequeños. A continuación, repasaremos las causas y consecuencias del insomnio infantil.

Si de inconvenientes para conciliar el sueño se trata, una mala noche la puede tener cualquiera. Sin embargo, si esto se repite en varias ocasiones o si se extiende por un periodo de tiempo largo, es momento de atender a sus posibles causas.

El origen del insomnio infantil puede ser muy diverso. Dependerá de la etapa del desarrollo en la que se encuentre el niño, su salud, el contexto en el que viva y sus hábitos. Sus consecuencias, asimismo, pueden ser diferentes, pero todas merecen un tratamiento rápido y eficiente.

Causas del insomnio infantil

El insomnio es un problema común durante los primeros años de vida. En muchos casos, el bebé tarda un par de meses en ajustar su reloj biológico para hacerse a la costumbre de dormir de noche.

Además, siempre y cuando no haya problemas de salud que le provoquen dolor o malestar, también necesitan del calor y el afecto de sus padres. Si los tienen cerca, estarán más calmados y tranquilos, lo que favorecerá su descanso.

Ya en la infancia el cambio en el estilo de vida hace que los motivos del insomnio sean más variados. Aquí repasamos los más comunes:

  • Antecedentes familiares: si los padres han sufrido problemas de insomnio, es probable que el niño también los presente. Es una característica que se hereda genéticamente.
  • Mala formación de hábitos: la educación no consiste solo en lo intelectual o en los modales. También incluye la formación de hábitos. Si los mayores muestran hábitos de sueño inadecuados, los niños los imitarán.
  • Influencia del contexto: si el niño tiene permitido quedarse viendo televisión o jugando con la consola, el móvil o el ordenador hasta tarde, su descanso se verá muy afectado. Además, si ve que los demás familiares (hermanos o padres) permanecen despiertos hasta tarde, también él lo querrá hacer.
  • Problemas emocionales: el insomnio infantil puede ser síntoma de un trastorno emocional severo, como la depresión, la ansiedad o estrés. En este caso, es sumamente importante lidiar con el problema cuanto antes para evitar problemas de salud graves en el futuro.
  • Problemas físicos: finalmente, el niño puede tener problemas para dormir por dolores musculares, estomacales, de cabeza o por cualquier otro malestar físico.

En adolescentes, además, no debemos dejar de lado un posible consumo de sustancias como el alcohol o el tabaco, con considerables efectos nocivos sobre el descanso.

El insomnio infantil causa irritabilidad y problemas de aprendizaje y concentración.

Consecuencias del insomnio infantil

Tener problemas para conciliar el sueño puede causar las siguientes consecuencias en los niños:

  • Fatiga y cansancio: la consecuencia lógica, dada la falta de descanso durante la noche.
  • Irritabilidad: si a todos nos pone de malas el no dormir lo suficiente por las noches, imagínate lo que significa para un niño, etapa en la que las rabietas y los enfados están a la orden del día.
  • Problemas de desarrollo: mientras dormimos, las células de nuestro cuerpo aprovechan que muchas funciones están “apagadas” y se regeneran. Si esto no ocurre, podría verse afectado el metabolismo y la producción de hormonas necesarias para el normal desarrollo del infante.
  • Trastornos mentales: así como dijimos que la depresión y la ansiedad pueden ser causantes del insomnio, también puede darse el caso contrario. El no poder dormir y tener que afrontar los días con escasas energías (y ánimo) puede ser muy traumático para los niños. El descanso es fundamental para conservar la salud mental.

“No puede haber descanso placentero sin previa fatiga, del mismo modo que no hay placer en la comida al no tener apetito”
-Mariano Aguiló-

¿Cómo tratar el insomnio infantil?

Una de las primeras acciones preventivas ante la aparición de trastornos del sueño en niños es acudir al pediatra para descartar que esta sea causada por alguna patología.

Por otro lado, no existe un método universal e infalible para tratar el insomnio infantil. Deberá, más bien, adaptarse a las características y particularidades de cada situación.

Sin embargo, una vez descartados problemas físicos o psicológicos, hay un par de técnicas que podemos implementar para favorecer el buen descanso. En primer lugar, debemos preparar el ambiente: una habitación oscura, sin distracciones y en calma. Podemos agregar también un objeto de valor para el niño que le transmita seguridad y paz. Puede ser un muñeco, por ejemplo.

Los móviles atentan contra el descanso de los niños.

Asimismo, es importante desarrollar hábitos de descanso saludables. Aquí incluimos el fijar un horario para cenar y otro para ir a dormir que se respeten día a día, hacer ejercicio durante el día para gastar energías, limitar el contacto con móviles y ordenadores al menos una hora antes de dormir y también promover desde el ejemplo el descanso correspondiente y necesario. Si le gusta, también podrías leerle un cuento antes de dormir para ayudarlo a relajarse.

Finalmente, si esto no funciona, se puede proceder a estudios más específicos, como una polisomnografía, que permite registrar las funciones corporales y su funcionamiento durante el sueño.

A modo de conclusión, entonces, podemos señalar que el insomnio infantil puede ser originado tanto por trastornos físicos o psicológicos como por una mala formación de hábitos. En cualquiera de los casos es sumamente importante una pronta corrección del inconveniente para posibilitar una vida plena y saludable para el niño.

Categorías: La importancia del sueño Etiquetas:
Te puede gustar