El síndrome de Hughes y los abortos espontáneos

Mervis Romero · 8 abril, 2018
A continuación te comentamos todo lo que necesitas saber acerca del síndrome de Hughes, los abortos espontáneos y otros datos de tu interés.

¿Estás tratando de quedar embarazada y tu anhelo es lograr una gestación que llegue a término exitosamente? Si has sufrido la pérdida o varios abortos espontáneos, puede que estés en presencia del síndrome de Hughes.

Esta reciente patología ha sido objeto de múltiples estudios que en la actualidad permiten tratar a los pacientes y ofrecer una mejor calidad de vida.

¿Qué es el síndrome de Hughes?

Se trata de una rara condición donde la sangre se presenta con una textura viscosa y pegajosa. Esta característica hace que quien posea la enfermedad tenga la tendencia a formar coágulos en los vasos sanguíneos, denominada trombosis.

Se puede producir en cualquier vena del sistema circulatorio e, incluso, en las arterias, con lo cual aumenta el riego de sufrir accidentes cerebrovasculares.

En el caso de las mujeres gestantes, se producen abortos espontáneos en el segundo trimestre del embarazo puesto que la placenta no es resistente.

El síndrome de Hughes

Causas del síndrome de Hughes

A esta patología se le conoce también con el nombre de síndrome de anticuerpos antifosfolípidos o SAF. Es esa razón la causa de la enfermedad, una fabricación de proteínas anormales designadas como autoanticuerpos antifosfolípidos en la sangre. Estos anticuerpos estimulan la actividad del sistema inmunológico, favoreciendo la coagulación de la sangre de forma acelerada.

Tipos de síndrome de Hughes

  • Primario. Se considera primario cuando no está asociado a otras enfermedades como por ejemplo el lupus.
  • Secundario. Es aquella condición generada por una enfermedad autoinmune, donde se ejerce daño sobre varios sistemas del organismo, incluyendo el vascular.

Síntomas del síndrome de Hughes

Por lo general, esta patología no posee síntomas que adviertan su presencia. Sin embargo, posee algunas señales que se pueden confundir con otras enfermedades. Los más frecuentes pueden ser:

  • Dolores intensos de cabeza (jaquecas o migrañas). 
  • Dolores en las articulaciones.
  • Trastornos de la circulación.
  • Piel fría.
  • Y en casos agudos, epilepsia y coloración azul púrpura de la piel. Especialmente en la zona que rodea las rodillas y los codos.

En las mujeres embarazadas que padezcan del síndrome de Hughes se producen abortos durante las primeras 10 semanas de embarazo. En algunos casos, sí es posible llegar a la semana 34 para un parto prematuro.

¿Cómo se diagnostica el síndrome de Hughes?

Para el diagnóstico de este síndrome hace falta acudir a consulta médica. Allí el médico evaluará el historial de la mujer, los antecedentes familiares, le hará un examen físico y solicitará la realización de ciertas pruebas de laboratorio para descartar la presencia de la enfermedad.

Lo que se busca observar en las analíticas de sangre especializadas es la presencia de anticuerpos antifosfolípidos.

También, es importante que se le suministre al médico la información sobre la aparición de coágulos de sangre y los otros síntomas que presentes.

Cabe destacar que el síndrome de Hughes es una enfermedad que se detecta en personas de todas las edades y que, con un buen tratamiento, se puede tener una buena calidad de vida.

Complicaciones frecuentes del síndrome de Hughes

Esta afección puede ser tratada con aspirina, heparina o warfarina. Todos estos anticoagulantes en dosis especificas ayudan a evitar la formación de coágulos sanguíneos.

En caso de no ser diagnosticada a tiempo, el síndrome de Hughes puede traer consigo otras complicaciones tales como apoplejía y derrame, también ceguera y ataques cardíacos. Además, la creación de coágulos en el cuerpo que reducen la posibilidad de suministrar un flujo sanguíneo constante.

Otra complicación relacionada a esta enfermedad es un coágulo de sangre en el pulmón. Esto causa dificultad para respirar, dolor en el tórax y tos.

El síndrome de Hughes.

El síndrome de Hughes y embarazo

A pesar de todas las complicaciones que provoca el síndrome de Hughes, sí es posible mantener un embarazo exitoso. En caso de embarazos planeados, se recomienda someterse a un tratamiento previo para diluir la sangre antes de la concepción.

De lo contrario, la mujer puede sufrir de coágulos en la placenta que impida el suministro de nutrientes al pequeño, lo cual deriva en abortos e incluso preeclampsia.

Por otra parte, si se ha presentado la concepción, la mayoría de los médicos recetan de forma segura la aspirina. Este tratamiento ayuda a reducir la viscosidad de la sangre y puede garantizar el éxito hasta en un 80%.

En conclusión, un tratamiento a tiempo permite librar una batalla exitosa contra el síndrome de Hughes y evitar los abortos espontáneos.