Señales de ansiedad en los niños que pueden pasar desapercibidas

17 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz Martín
A veces pasamos por alto conductas y actitudes de los niños que esconden problemas serios como la ansiedad. Te proporcionamos algunas señales que pueden ayudarte a identificarla.

Algunas dificultades psicológicas que experimentan los más pequeños son llamativas y evidentes. Por ejemplo, los problemas de conducta. Sin embargo, otras manifestaciones de malestar, como los estados de ansiedad son más subjetivas y, por ende, más difíciles de detectar para los adultos.

Ya que los pequeños no siempre saben o pueden expresar claramente lo que están atravesando, es importante estar atentos a varias señales de ansiedad en los niños que pueden pasar desapercibidas.

Muchas veces restamos importancia a los comportamientos y actitudes de los menores pensando que se trata de una fase o que son “cosas de niños”.

Pero los estilos de pensamiento que nos acostumbramos a utilizar en la infancia y las emociones que sentimos con más asiduidad quedan grabados en nosotros. Por ello, es necesario ocuparnos de que esas bases sean lo más positivas y favorables posible, ya que determinarán en gran medida la personalidad adulta.

Un niño que manifiesta ansiedad durante sus primeros años tiene un mayor riesgo de padecer trastornos de ansiedad en el futuro. Especialmente si no le enseñamos a redirigir esos pensamientos y a modificar esa tendencia. Por ello, conviene estar pendientes y actuar ante los primeros signos.

Señales de ansiedad en los niños

Niño con el dedo en la boca porque sufre ansiedad.

Síntomas somáticos

Los síntomas somáticos son las señales más sencillas de identificar, pues los más pequeños expresan claramente sus dolores o malestares físicos. Se trata de manifestaciones fisiológicas de una dificultad que está teniendo lugar a nivel mental. Pueden ser dolores de cabeza, problemas estomacales, náuseas, tensión muscular o cualquier otra queja para la que no existe una explicación médica u orgánica.

Tengamos en cuenta que los niños aún no han desarrollado completamente su inteligencia emocional. Por lo mismo, puede resultarles difícil identificar y lidiar con sus propias emociones. Ante la ausencia de recursos para gestionar lo que sienten, esto termina manifestándose en su cuerpo físico.

Así, si tu pequeño experimenta fuertes dolores de cabeza antes de ir al colegio o vomita cuando se acerca un examen o una competición deportiva, presta atención. Necesita que le ayudes a manejar una ansiedad que le está desbordando.

Perfeccionismo

El perfeccionismo en los niños es otra clara señal de ansiedad. Se manifiesta cuando estos son muy exigentes consigo mismos y con todo lo que hacen; nunca están satisfechos con el resultado de sus tareas y no se permiten fallar. Ven el error como algo catastrófico y se preocupan y angustian ante la posibilidad de cometer un tropiezo. Esto denota altos niveles de ansiedad internos que deben aprender a manejarse.

Puedes detectar el perfeccionismo en tus hijos viendo cómo afrontan sus trabajos escolares, pero también las actividades lúdicas. Observa si les cuesta tolerar la frustración cuando algo no les sale bien, presta atención a cómo reaccionan a las críticas y qué sienten ante sus logros.

Estos niños siempre buscan la aprobación de los demás y son muy sensibles a la opinión ajena, un pequeño fallo hace tambalear su autoestima y ningún éxito les parece lo suficientemente bueno. Además, suelen evitar tomar riesgos y optan por actividades conocidas por miedo a no estar a la altura.

Preocupación excesiva

Por último, otra de las más claras señales de ansiedad en los niños es la preocupación excesiva. Algunos pequeños pueden sentirse excesivamente angustiados por situaciones que para otros niños de su edad son indiferentes o incluso positivas.

Niño frustrado con ansiedad.

Por ejemplo, pueden sentir preocupación por ir a una excursión del colegio o por pasar la noche en casa de un amigo. Actividades que deberían ilusionarles y emocionarles, paradójicamente, les generan ansiedad. Esto puede esconder problemas tales como ansiedad de separación, fobia social, baja autoestima y otras condiciones a las que es necesario prestar atención.

Actuar ante las señales de ansiedad en los niños

En definitiva, si detectas en tu hijo alguna de las manifestaciones anteriores, no les restes importancia. La ansiedad generalmente se origina por una serie de pensamientos o creencias disfuncionales que hay que detectar y modificar; ayuda a tu hijo a hacerlo. Además, enséñale alguna técnica efectiva para regular las emociones, como la meditación o la relajación.

Ante todo, busca ayuda profesional si es necesario. Recuerda que los hábitos adquiridos en la infancia se mantienen durante la edad adulta; no permitas que la ansiedad se asiente en la joven mente de tus hijos. Proporciónales buenas estrategias para hacerle frente.