Cómo reducir el riesgo de depresión post-parto

María José · 11 noviembre, 2016

Alrededor del 80% de las nuevas madres experimentan cambios de humor severos y el 10%  sufre depresión post-parto durante el primer año de dar a luz. Es necesario que como nueva madre tengas en cuenta algunas cosas para que seas capaz de reducir el riesgo de depresión post-parto después que nazca el bebé y así salvaguardar tu bienestar y tu salud emocional.

Tener en cuenta las señales

Lo último que quieres es pensar que después del embarazo pueda existir la posibilidad de que al pasar nueve meses esperando a tu bebé, puedas ser demasiado infeliz como para disfrutar de él. Sin embargo, la verdad es que son muchas las madres que tienen que pasar por esto. 

Los médicos culpan a la bajada de hormonas y dicen que son ellas las causantes de la depresión post-parto. Pero la química no lo puede explicar todo porque sino la depresión post-parto sería para el 100% de las nuevas madres. De acuerdo con las últimas investigaciones, las mujeres que sufren depresión post-parto muestran señales de advertencia durante el embarazo.

mamá triste con bebé

Algunas de estas nuevas madres tienen factores de riesgo en su vida como los antecedentes de depresión. Los médicos pueden detectar a las mujeres más vulnerables de forma temprana y poder prevenir antes de que ocurra. Por eso hay que estar atenta durante el embarazo a posibles cambios de humor.

Hablar de lo que te ocurre

Además de hablar con tu médico sobre lo que te ocurre es necesario que hables con otras personas que puedan estar pasando por lo mismo o con personas de confianza. La mejor manera de prevenir la depresión post-parto es teniendo unas expectativas realistas sobre el cambio que se producirá en su vida.

Si una madre intenta tener un gran control sobre todo lo que le ocurre en la vida, entonces es probable que se sienta con ansiedad y que la depresión aparezca. Algunos altibajos son inevitables y eso no debe ser preocupante, pero si estás demasiado tiempo con un estado de ánimo bajo, deberás poner remedio para no caer en el abismo de la depresión.

Meditar 15 minutos

Muchos estudios han demostrado que los recién nacidos tienen un mejor vínculo con sus madres cuando éstas son tranquilas. Las nuevas madres que pasan 15 minutos meditando o tan solo haciendo respiración consciente, es una forma de calmar la mente y de aumentar el bienestar emocional.

Tener estos 15 minutos para calmar la mente es necesario porque estarás cultivando tiempo para ti y además, aliviarás los sentimientos que te hagan sentir mal, culpable o cualquier otro sentimiento negativo que esté molestando tu bienestar emocional.

depresion-posparto

Dormir cuando el bebé duerme

Muchas madres sufren depresión post-parto por no dormir lo suficiente. Es cierto que cuando tienes un bebé se pasa sueño y eso es inevitable, sobre todo si tienes otros hijos a los que atender. Pero habrán momentos en los que deberás dormir cuando lo haga tu bebé porque tendrás que recuperarte y estar descansada tanto para ti, como para tu bebé y el resto de tu familia.

Hacer un poco de ejercicio

Un estudio de más de 1.000 madres encontró que aquellas que hacían ejercicio antes y después del nacimiento de su bebé, se sentían mejor emocionalmente y eran más sociables que las mujeres que no lo hicieron.

Dar un paseo a ritmo ligero es más que suficiente, lo que importa es tomar aire fresco y disfrutar de la perspectiva. No es necesario apuntarse a un gimnasio o hacer ejercicios muy intensos… lo que importa es que la sangre fluya.

Pensar en la maternidad como un gran cambio

Un gran cambio para bien en tu vida. Ser padres no es de 9 a 5, son las 24 horas del día. La mayoría de mujeres esperan que los primeros meses de la vida de su bebé sea estresante pero no suelen anticipar las tensiones internas que aparecen con la maternidad. Pero la maternidad es el trabajo de tu vida, no hay nada más importante en el mundo que criar a tus hijos.

Otros consejos que no debes olvidar

  • No quieras ser una madre perfecta
  • Delega tus responsabilidades
  • Obtén ayuda siempre que la necesites, a veces simplemente, no se puede con todo
  • Sé flexible
  • Enfréntate a tus miedos
  • Habla con otras mamás
  • Y recuerda… Lo mejor está por venir