El recreo, un momento necesario para todos los niños

Corina González · 5 mayo, 2018
El recreo escolar es el espacio de tiempo necesario donde los estudiantes se relajan, distraen y se relacionan con sus compañeros, afianzando las relaciones interpersonales y los valores universales.

Unos de los momentos más esperados por todos los estudiantes en los colegios es el recreo. Es el momento en el que se relajan, juegan, conversan, corren y se distraen con sus amigos. En la mayoría de las escuelas el recreo tiene una duración de treinta minutos y se realiza en la mitad de la jornada escolar.

En este corto lapso de tiempo de la jornada escolar, es el momento preciso donde los niños pueden desarrollar sus habilidades y destrezas motrices, sus relaciones personales y poner en práctica los valores universales como la amistad, el respeto y el compañerismo.

Beneficios del recreo escolar

  • Los pequeños pueden interactuar con y sin la supervisión de sus maestros, al menos no directamente. Esto contribuye a que se sientan libres de decidir qué hacer y con quien. Por ende, se promueve a la toma de decisiones.
  • Se refuerza la camaradería entre compañeros de clase.
  • Empiezan las negociaciones, a través de los juegos, el trabajo en equipo y se aprende a ganar tanto como a perder.
  • Conviven y se trazan normas sociales que los ayudan a tener mejores relaciones.
  • El jugar solos o con sus compañeros suele ser algo muy ventajoso ya que, utilizan su imaginación al desempeñar roles o inventar juegos.
  • Desarrollan la inteligencia y su capacidad de razonamiento.
El recreo, un momento necesario para los niños.

Este momento es perfecto para que los niños recarguen energías, despejen la mente, interactúen con los demás niños y se diviertan, para luego continuar con su jornada educativa.

El recreo es el espacio indicado para reforzar hábitos como los de higiene y el de la hidratación. Esta actividad escolar favorece el desarrollo de actividades motoras y físicas a nivel de grupos, ya que se aprende a trabajar en equipo con disciplina y tolerancia, a la vez que se mejora la condición física. 

Sin darse cuenta, los niños bajan su nivel de estrés a través de los juegos y espontaneidad la interacción. A nivel cognitivo, el recreo implica que los niños exploren y formulen sus propias resoluciones de problemas. Desarrollan la creatividad y el desempeño a nivel intelectual.

El recreo es el espacio designado para tomar un refrigerio, jugar, hablar, distraerse y compartir con otros compañeros del aula. Se trata de un momento clave para el desarrollo social de los pequeños.

El juego y su importancia en el recreo

El patio del recreo es el espacio adecuado para desarrollar un sinfín de juegos tanto educativos como deportivos que divierten a los pequeños. Muchos pedagogos afirman que el juego es una parte fundamental y necesaria para el buen desarrollo del niño.

Mediante el juego los niños pueden desarrollar sus sentidos, la coordinación en sus movimientos, el equilibrio, conocen el espacio que los rodea y aprenden a relacionarse con su entorno.

Lo más importante del juego en el recreo es que los niños son capaces de indagar en su imaginación inventando nuevas actividades recreativas con sus respectivas reglas y personajes para luego representarlos. Es una actividad tanto física como mental.

El recreo dirigido

Los docentes pueden involucrarse en el recreo con sus estudiantes mediantes juegos educativos, tales como: adivinanzas, canciones o rondas. También es divertido ver a los educadores correr o jugar con diferentes pelotas junto a sus estudiantes.

El recreo dirigido refuerza el lazo ya existente entre maestro-alumno y propicia un ambiente más agradable y de confianza.

Los juegos más apropiados en el recreo con los docentes son los de circuitos por estaciones. Consisten en una serie de actividades sucesivas muy entretenidas y variadas. A través de ellas se ponen a prueba sus habilidades de una forma muy dinámica y ellos se divierten mucho.

El recreo, un momento necesario para los niños.

El patio del recreo se puede dividir por zonas, así cada niño podrá divertirse en donde más le apetezca. Dichos espacios podrían ser los siguientes:

  • Zona para saltar la cuerda solos o en compañía: actividad que se destaca mucho en la coordinación y el trabajo en equipo.
  • Zonas de balones: aquí los estudiantes pueden practicar las diferentes disciplinas que involucren un balón.
  • Área de danza: el baile también se considera una buena actividad para realizarla en el recreo. Promueve la imaginación, la coordinación de movimientos, el compañerismo y el respeto.
  • Espacio de cuentos o títeres: aquí los niños se divierten por medio de la imaginación o la lectura.
  • Área de dibujo: los estudiantes ponen en prácticas sus habilidades para  dibujar y colorear. Se pueden hacer exhibiciones con los resultados.

Todas las actividades bien sean deportivas, recreativas o culturales, que se hagan en la hora del recreo serán bien recibidas. Este espacio es donde los niños se sienten con la libertad de disfrutar a plenitud y divertirse al máximo en su entorno.