¿Qué son los embarazos tubáricos?

Francisco María García · 29 marzo, 2018
El embarazo ectópico es aquel en el que el óvulo fertilizado se implanta fuera del útero. Hay ciertos factores que predisponen a padecer este trastorno. ¿Cómo actuar?

Los embarazos tubáricos o ectópicos son aquellos que ocurren cuando el embrión se fija en un lugar diferente al útero, debido a anomalías orgánicas. Constituyen un serio problema obstétrico y, por ello, se consideran una emergencia médica. Según el lugar donde se fije el embrión, se le llama tubárico, cervical u ovárico.

Los embarazos tubárico son muy frecuentes y se dan cuando el recién formado embrión se implanta en alguna de las trompas de Falopio. Un 50% de los casos desencadena espontáneamente en el llamado aborto tubárico.

Este embarazo atípico no llega a término, bien por la muerte fetal o materna. Por eso, su solución es la interrupción y extirpación; presenta una incidencia en la población de 1,6%.

¿Cómo se diagnostican los embarazos tubáricos?

Antes de los avances médicos actuales, la mortalidad materna y embrionaria por este problema era muy alta. En la actualidad, una analítica de la hormona gonadotropina coriónica y una ecografía transvaginal permiten determinar con exactitud si hay un embarazo con un embrión fuera del saco uterino.

Ciertos síntomas pueden generar sospechas de presentar esta anormalidad, como el dolor abdominal y el sangrado vaginal. También podría presentarse desfallecimiento, palpitaciones y sensación de presión en la zona anal.

¿Cómo se tratan los embarazos tubáricos?

La solución más recurrida tradicionalmente ha sido la cirugía para interrumpir la gestación. Esto se debe a que representa un riesgo para la vida de la mujer, sobre todo si la trompa de Falopio está en peligro de desgarrarse o ya lo ha hecho.

Hay que considerar que se trata de un feto sin posibilidad de sobrevivir. La cirugía se practica mediante laparotomía (incisión) o laparoscopia (pequeño lente óptico introducido por mínimas incisiones).

Los embarazos tubáricos no permiten que la gestación se desarrolle de manera normal.

Sin embargo, la prescripción de metotrexato, una droga en forma de inyecciones intramusculares que destruye las células embrionarias, hace innecesaria la opción quirúrgica en este tipo de embarazo.

Dependiendo de la manera como se interrumpa un embarazo de esta naturaleza, la mujer quedaría en capacidad de volver a concebir con buenas probabilidades de éxito.

“Una analítica de la hormona gonadotropina coriónica y una ecografía transvaginal permiten determinar con exactitud si hay un embarazo con un embrión fuera del saco uterino”

Factores de riesgo de sufrir un embarazo tubárico

Aunque se desconoce un gran porcentaje de causas de este trastorno reproductivo, hay factores que predisponen a la implantación del embrión fuera del útero. Algunos de ellos, entre otros son:

  • La endometriosis. La inflamación del endometrio dificulta la fijación del óvulo fecundado, incluso después de que esta ha pasado, al quedar afectado su tejido.
  • Afecciones de las trompas de Falopio. Algunas alteraciones de estas pueden dificultar que el embrión se movilice adecuadamente hacia el saco uterino.
  • Por ejemplo, las infecciones por clamidia suelen dejar un tejido cicatrizal que impiden que el feto se dirija correctamente a anidar en el útero. También lo dificultan las deformidades congénitas de estos conductos.
Los embarazos tubáricos o ectópicos ponen en riesgo la vida del feto o de la mujer.

  • Tener un dispositivo intrauterino (DIU). Si aun teniendo este dispositivo ocurre la concepción, es muy probable que el producto de la fecundación resulte en un embrión extrauterino.
  • Embarazo a edad muy temprana o avanzada. La falta de madurez del aparato reproductor femenino debido a una corta edad impedirá la correcta implantación del embrión. Asimismo, el envejecimiento de los tejidos de las trompas y el endometrio impedirán la consumación de la gestación.

Malos hábitos y otras causas

  • Tabaquismo. El hábito de fumar incide negativamente en la salud de los órganos de reproducción femeninos.
  • Haber padecido infecciones abdominales o pélvicas. Este es otro factor que predispone a presentar embarazos tubáricos.
  • Haber consumido dietilestilbestrol (un estrógeno sintético). Se ha demostrado una relación directa entre embarazos ectópicos y la administración de esta droga prescrita para evitar abortos.
  • Concebir después de ligadura de trompas. Si este procedimiento se realizó de manera fallida y, como consecuencia, hay fecundación, existe alta probabilidad de que el embrión se desarrolle fuera del saco de la matriz.
  • Uso de anticoncepción oral. Las hormonas contenidas en los anticonceptivos orales en ocasiones ralentizarían la movilidad del embrión.
  • Métodos de reproducción asistida. Se ha observado una ocurrencia de embarazos ectópicos después de aplicar algunas de estas técnicas para lograr la concepción en casos difíciles.

La atención de los embarazos tubáricos en su momento oportuno evitará consecuencias gravísimas, como desgarros y sangrados internos. Esto es motivo de emergencia médica, ya que puede desencadenar un choque hipovolémico capaz de conducir a al fallecimiento de la futura mamá.