¿Qué hacer si mi hijo tiene varicela?

Noemí García · 26 abril, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Ramos el 26 abril, 2019

Una vez que el médico ha hecho el diagnóstico, es común que toda madre se pregunte: ¿qué debo hacer si mi hijo tiene varicela? Y es que ciertamente, es válido expresar inquietud y buscar consejo. Sobre todo, en el profesional, pues será la persona más indicada para orientarnos.

La varicela es una enfermedad de las denominadas exántematicas o, lo que es lo mismo, que producen erupciones en la piel.

Es muy contagiosa, pero en la mayoría de los casos no es grave. Suele afectar durante la infancia y rara vez se presenta en adultos, pues lo más común es pasar la varicela entre los 5 y 10 años y quedar y inmunizados de por vida.

La varicela, una infección común en la infancia

Como la varicela es un virus, este viaja por el aire. Ahora bien, lo que muchos no tienen en cuenta es que no se manifiesta físicamente sino pasados unos 10-15 días de haber infectado al organismo. Sin embargo, pueden haber excepciones.

La varicela es contagiosa aproximadamente 2 a 4 días antes de la aparición de la erupción y dura alrededor de 7 días, hasta la caída de las costras. Las vesículas no son contagiosas cuando se hacen costras.

Síntomas claros

Para responder al ¿cómo saber si mi hijo tiene varicela? de muchas madres, lo primero que haremos será repasar los síntomas de la enfermedad.

Al principio, la piel del niño tendrá manchas de color rojo y que le picarán mucho. Generalmente, las manchas aparecen en el rostro, el cuero cabelludo, el tronco y luego se extiende a la espalda e, incluso, los genitales. Estas manchas irán acompañadas de fiebre (que puede llegar a ser alta).

Las manchas darán lugar a pequeñas ampollas que se llenarán de líquido. A los pocos días, estas ampollas comenzarán a romperse y a dejar lugar a costras de color amarillo o rojo. Con el paso del tiempo, las marcas irán sanando y la piel dejará de lucir tan lesionada.

En menos de un año, los rastros de la varicela desaparecen de la piel, en la gran mayoría de los casos.

Mi hijo tiene varicela 3

Mi hijo tiene varicela, ¿y ahora qué?

Una vez que el médico ya ha diagnosticado la varicela y se han descartado otras enfermedades contagiosas, como el sarampión, el reposo será el mejor aliado para la recuperación. 

Pero si mi hijo tiene varicela, ¿qué debo hacer yo para ayudarlo? piensan entonces muchas madres. Pues bien, lo primero que debemos hacer es mantenerlo bien hidratado. El agua y los zumos naturales son excelentes aliados para ello, dentro de una alimentación balanceada.

Por supuesto, siempre que un niño tiene varicela, lo primero que debe hacerse es evitar que tenga contacto con otros niños. Así que si ya está en edad escolar o asiste con regularidad a una guardería, lo mejor que permanezca en casa, hasta que se haya recuperado completamente.

El contagio de la varicela ocurre desde que se está incubando la enfermedad, hasta 7 días después de la caída de las costras.

Dado que la varicela es una enfermedad que hace que el niño se rasque mucho, debido al picor que producen las heridas en la piel, es fundamental estar al día con la manicura. Es decir, habrá que asegurarse de que el niño tiene las uñas cortas y limpias. De lo contrario, él mismo podría infectar y empeorar sus heridas.

Existen diferentes productos con propiedades calmantes para la piel, de venta libre en farmacias. Podemos consultar con el médico cuál es el más indicado para aliviar el picor de la varicela en el niño. No se recomienda bajo ninguna circunstancia recurrir a remedios naturales ni afines, sin consultar con el profesional. 

Si las pústulas brotan en la boca, producirán mucho dolor al niño, por lo que será necesario que el pediatra recete un anestésico bucal.

También puede ocurrir que las pústulas aparezcan en la zona genital y, en consecuencia, ocasionen picor o escozor a la hora de orinar. En estos casos, el médico puede recomendar alguna pomada para aliviar el dolor.

Mi hijo tiene varicela 2

Lo que no debe hacerse nunca es administrarle al niño medicamentos por nuestra cuenta. Por poner un simple ejemplo: la administración de ibuprofeno durante la varicela puede desencadenar en una complicación grave de la enfermedad.

Este medicamento que sirve como antiinflamatorio y aunque se puede usar en otros tratamientos, no tiene el efecto deseado en la varicela. Al contrario, pues evita el crecimiento y desarrollo normal de las pústulas y la curación de estas, provocando una gran infección en el cuerpo del niño.

En caso de que la fiebre se mantenga alta y se acompañe de otros síntomas más molestos, como rigidez en el cuello, habrá que acudir de inmediato al servicio de urgencias.