Qué hacer si mi hijo tiene varicela

Noemí García 19 julio, 2017

¿Cómo puedo saber que mi hijo tiene varicela? ¿Qué síntomas tiene esta enfermedad? ¿Es grave? Es normal que rápidamente las madres nos alarmemos con las enfermedades de nuestros hijos, por eso será tranquilizador ver los síntomas que produce y cómo actuar. 

La varicela es una enfermedad de las denominadas exántematicas o, lo que es lo mismo, que producen erupciones en la piel. Es una enfermedad infantil muy contagiosa, pero en la mayoría de los casos no resulta grave. Rara vez se da en adultos, pues lo más común es pasar la varicela entre los 5 y 10 años y quedar y inmunizados de por vida.

La varicela, una de las infecciones más comunes de la infancia, está matando cada vez a más adultos

     – The Independent-

Síntomas de que mi hijo tiene varicela

Como la varicela es un virus, el contagio puede ser a través del aire desencadenando la enfermedad no de manera inmediata, sino a los aproximadamente 10-15 días después, pudiendo haber excepciones.

La varicela es contagiosa aproximadamente 2 a 4 días antes de la aparición de la erupción y dura alrededor de 7 días, hasta la caída de las costras. Las vesículas no son contagiosas cuando se hacen costras.

Síntomas claros

Voy a saber que mi hijo tiene varicela porque aparecerán en su piel en primer lugar manchitas de color rojo que le picarán mucho, empezando la aparición normalmente en el cuero cabelludo, el tronco y la cara, y después, se extenderá al abdomen, la espalda e incluso los genitales.

A los pocos días, esas manchas darán lugar a ampollitas llenas de líquido que a los pocos días romperán dando lugar a costritas de color amarillo o rojo.

Así que en pocos días la piel del niño estará llena de manchas, ampollas y costras que con el tiempo curarán, dejando señales claras de que mi hijo ha tenido varicela.

Esas pequeñas marcas que dejarán las costras en la piel desaparecerán con el tiempo, normalmente en menos de un año.

Otro de los síntomas que puede aparecer si mi hijo tiene varicela es la presencia de fiebre, pudiendo llegar a veces a tener fiebre alta.

La mayor enfermedad que puede tener un padre es la enfermedad de su hijo

– Anónimo-

Mi hijo tiene varicela 3

Tengo claro que mi hijo tiene varicela, ¿qué hacer?

Teniendo bien claros los síntomas de que nuestro hijo tiene varicela y descartando claramente otras enfermedades contagiosas como el sarampión u otras más graves, el reposo será el mejor aliado para la recuperación. 

Evitaremos también la exposición con otros niños y si está en edad escolar, la asistencia a clase, en el período de mayor contagio.

Hemos visto anteriormente que el contagio ocurre desde que se está incubando la enfermedad hasta 7 días después de la caída de las costras.

Algo importante que tendremos en cuenta también es vigilar las uñas de nuestros hijos, pues la varicela es una enfermedad que hace que el niño se rasque mucho debido al picor que producen las heridas en la piel. Por tanto estarán cortas y limpias para evitar posibles infecciones.

Existen diferentes calmantes para la piel, de venta en farmacias, especializados en aliviar el picor tan molesto e irritante que produce la varicela en la piel. También se puede pasar un trapo, mojado y limpio, con un poco de bicarbonato con cuidado sobre la piel del niño.

Si las pupas están en la boca producirán mucho dolor al niño, por tanto se puede administrar un anestésico bucal pero siempre recetado por el pediatra de nuestro hijo.

También puede ocurrir que las póstulas aparezcan en la zona genital y como consecuencia ocasionen picor o escozor a la hora de orinar. Siempre bajo supervisión del médico pediatra se le podrá administrar alguna pomada para aliviar el dolor.

Mi hijo tiene varicela 2

Lo que nunca debe hacerse es administrar a nuestro hijo medicamentos por nuestra cuenta sin consultar a un especialista como puede ser su pediatra. Por poner un simple ejemplo, la administración de ibuprofeno durante la varicela puede desencadenar en una complicación grave de la enfermedad.

Este medicamento que sirve como antiinflamatorio y que se puede usar en otros tratamientos infantiles no produce el efecto deseado en la varicela. Al contrario, pues evita el crecimiento y desarrollo normal de las póstulas y la curación de estas, provocando una gran infección en el cuerpo del niño.

 

Si sospechamos que se presentan síntomas como fiebre muy alta, rigidez en el cuello u otros síntomas diferentes, acudamos de inmediato al médico.

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