¿Qué hacer si mi hijo tiene alergia al polvo?

Algunos de los síntomas de la alergia al polvo son similares a los de enfermedades como el resfrío común. En el siguiente artículo, profundizaremos acerca de sus diferencias y cómo debes actuar si tu hijo es alérgico a los ácaros del polvo.

Si tu hijo tiene alergia al polvo, es importante que sepas que se trata de una reacción producida por los ácaros. Ciertamente, estos están presentes en nuestros ambientes y juegan un papel importante en las enfermedades como el asma, la rinitis alérgica y, posiblemente, el eccema.

La alergia al polvo es una sensibilidad a las sustancias presentes en las partículas de desecho y los fragmentos corporales de los ácaros del polvo doméstico.

Algunos signos y síntomas de la alergia a los ácaros del polvo, como la secreción nasal o los estornudos, son similares a los del resfriado común. Por ello, en ocasiones es difícil saber si se trata de un resfriado o una alergia. Si los síntomas persisten durante más de una semana, es posible que se trate de una alergia al polvo.

Debes tener en cuenta que los ácaros del polvo evitan la luz y requieren al menos un 50% de humedad relativa para sobrevivir. Por lo tanto, son abundantes en materiales blandos, como almohadas, colchones y mantas, donde pueden esconderse en la tela para alejarse de la luz.

“Los ácaros están presentes en nuestro alrededor y juegan un papel importante en las enfermedades de base alérgica como el asma, la rinitis alérgica y posiblemente el eccema”

¿Qué hacer si mi hijo tiene alergia al polvo?

Si tu hijo tiene alergia al polvo, debes asegurarte de minimizar la presencia de ácaros en casa. Hay que tener en cuenta que las casas ubicadas en climas secos tienden a tener más polvo que las que se encuentran en climas más fríos.

Especialmente, los esfuerzos deben enfocarse en el dormitorio, donde el número de ácaros es mayor, y donde la mayoría de los niños pasan un tercio de sus días.

 

Si tu hijo tiene alergia al polvo, debes asegurarte de minimizar la presencia de ácaros en casa.

Asimismo, los pasos deben priorizarse, tomando primero aquellas acciones que son relativamente fáciles, pero que producen grandes disminuciones en la exposición. Te aconsejamos llevar a cabo los siguientes tips:

  • Limpia con vapor o extrae todas las alfombras. Si lavas las alfombras con jabón, la humedad residual puede aumentar el crecimiento de ácaros.
  • Limpia tu hogar cuando el niño alérgico no esté presente.
  • Lava los juguetes de peluche regularmente y ponlos en el congelador durante la noche una vez a la semana para matar el ácaro del polvo.
  • Lava y seca la ropa con frecuencia, además de mantenerla en un armario con la puerta cerrada.
  • Retira los juguetes de peluche, las almohadas, los banderines, los muebles tapizados y otros artículos que no se puedan lavar.
  • Cubre los colchones y las almohadas con una funda protectora de microfibra de protección.
  • Evita las grandes fluctuaciones de temperatura en todas las habitaciones, ya que esto puede provocar condensación; por lo tanto, puede favorecer el crecimiento del ácaro del polvo.
  • Si tienes literas, debes evitar que el niño duerma en la parte inferior, ya que sufrirá una lluvia de ácaros procedentes de la cama de arriba.
  • Usa una aspiradora de buena calidad que atrape el alérgeno y evite que salga por el escape.

¿Cuáles son los síntomas de una alergia al polvo?

A menudo, una alergia al polvo se confunde con un resfriado o una gripe. Por ello, te ofrecemos algunos consejos para que reconozcas si tu hijo es alérgico. Estos son los síntomas principales:

  • Estornudos
  • Nariz tapada
  • Congestión nasal
  • Escozor y picor en los ojos
  • Picor en la nariz, boca y garganta
  • Tos

¿Cómo proteger la habitación del niño si tiene alergia al polvo?

Mientras que los ácaros del polvo viven en casi todos los tejidos, es bien sabido que crecen mucho más en la ropa de cama y las almohadas. Por ello, es vital proteger la habitación del niño.

La manera más efectiva de proteger la habitación es utilizando cobertores de plástico sobre los colchones y almohadas. Esto ayudará a minimizar que los ácaros del polvo se alojen en el colchón o en la almohada.

Es recomendable saber cómo actuar ante una crisis alérgica en niños.

Además, debes asegurarte de utilizar mantas en lugar de edredones gruesos; en ellos, los ácaros del polvo no suelen estar tan presentes.

Otro consejo que te damos es que te asegures de lavar las sábanas con agua caliente al menos una vez a la semana. Asimismo, si el niño tiene juguetes de peluche, debes retirarlos o lavarlos al igual que el resto de las prendas de ropa.

En definitiva, es mejor seguir estos consejos si tu hijo tiene alergia al polvo, ya que te ayudarán a disminuir las posibilidades de que el niño sufra una reacción alérgica. Si los síntomas persisten, lo mejor es consultar con un médico.

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